Economía

Rajoy, acorralado: desde Podemos a C’s piden otra fórmula para subir las pensiones

En los pasillos del Congreso se especula con que el presidente del Gobierno tendrá que hacer un guiño a los jubilados el próximo 14 de marzo, pero Moncloa avanza que no habrá "golpes de efecto"

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Rajoy, acorralado: desde Podemos a C’s piden otra fórmula para subir las pensiones
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, comparecerá en el Congreso el próximo 14 de marzo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el Congreso el próximo 14 de marzo. Europa Press

Resumen:

El Pleno monográfico sobre pensiones que se celebrará este miércoles será uno de los más importantes de la legislatura para el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Pero también uno de los más difíciles, porque lo afronta completamente aislado. Es por ello que en los pasillos de la cámara baja se especula con la posibilidad de que el jefe del Ejecutivo trate de salvar la situación con algún anuncio de mejora ya en 2018. Fuentes de Moncloa, en cambio, han tratado de enfriar toda expectativa y avanzan que no habrá “golpes de efecto”.

El frente abierto por Unidos Podemos y PSOE para revalorizar las pensiones con el IPC ha ido ganando adeptos y, aunque con una amplia gama de matices, ha arrastrado también a PDeCAT, ERC, PNV y, finalmente, a Ciudadanos. De este modo, aunque no hay consenso sobre la posible vinculación de las pensiones con el IPC, al menos hay una postura común enfrentada a la del PP: hay que revisar el índice de revalorización incluido en la reforma de 2013, que ha limitado las subidas de las pensiones al 0,25% desde 2013.

El aislamiento del PP se vislumbró en la bronca reunión del pasado 1 de marzo, en el que Ciudadanos aún se mantenía de cierto modo al lado del PP. Sin embargo, ese día los gritos de los jubilados volvieron a oírse a las puertas del Congreso de los Diputados y toda la oposición se decantó por llevar a la reunión de la comisión del miércoles 7 de marzo nuevas propuestas.

El Pleno monográfico sobre pensiones que se celebrará este miércoles será uno de los más importantes de la legislatura para el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Pero también uno de los más difíciles, porque lo afronta completamente aislado. Es por ello que en los pasillos de la cámara baja se especula con la posibilidad de que el jefe del Ejecutivo trate de salvar la situación con algún anuncio de mejora ya en 2018. Fuentes de Moncloa, en cambio, han tratado de enfriar toda expectativa y avanzan que no habrá “golpes de efecto”.

El frente abierto por Unidos Podemos y PSOE para revalorizar las pensiones con el IPC ha ido ganando adeptos y, aunque con una amplia gama de matices, ha arrastrado también a PDeCAT, ERC, PNV y, finalmente, a Ciudadanos. De este modo, aunque no hay consenso sobre la posible vinculación de las pensiones con el IPC, al menos hay una postura común enfrentada a la del PP: hay que revisar el índice de revalorización incluido en la reforma de 2013, que ha limitado las subidas de las pensiones al 0,25% desde 2013.

El aislamiento del PP se vislumbró en la bronca reunión del pasado 1 de marzo, en el que Ciudadanos aún se mantenía de cierto modo al lado del PP. Sin embargo, ese día los gritos de los jubilados volvieron a oírse a las puertas del Congreso de los Diputados y toda la oposición se decantó por llevar a la reunión de la comisión del miércoles 7 de marzo nuevas propuestas.

Ciudadanos movió ficha y también llevó la suya, tibia, pero suficiente para dejar al PP a expensas de la oposición. En una maniobra que los grupos parlamentarios interpretaron como de escapismo, el portavoz ‘popular’, Gerardo Camps, solicitó a las formaciones informes técnicos que precisaran el incremento del gasto que supondrán cada una de sus propuestas de mejora de las pensiones, algo que no ha podido sustanciarse ni antes de la comparecencia de Rajoy ni se podrá vislumbrar en semanas o quizás meses.

Pero Camps no se hizo trampas en el solitario y admitió a su salida de la comisión del Pacto de Toledo la evidencia: “Estamos igual de lejos de todas las partes”. En este sentido, el portavoz de PDeCAT, Carles Campuzano, histórico en la comisión, relataba  que “el PP se ha quedado muy solo y va a obligar al Pacto de Toledo a acordar un nuevo índice de revalorización”.

Las posiciones de los grupos

El Pleno del Congreso no incluirá finalmente la votación de la propuestas y resoluciones. No obstante, lo previsible es que los diferentes portavoces de la oposición pongan sobre la mesa, con mayor o menor carga política, las propuestas para la reforma del índice de revalorización de las pensiones (IRP).

Unidos Podemos-En Comú Podemo-En Marea: La fuerza morada se ha posicionado en el lado más combativo contra la subida de las pensiones en un 0,25% y en favor de su vinculación con el IPC. Tanto es así, que se les sitúa como instigadores de las manifestaciones de jubilados de las últimas semanas. No solo piden una supresión de la reforma de 2013, que incluye también el factor de sostenibilidad, que entrará en vigor el próximo 1 de enero, condicionando las nuevas pensiones a la esperanza de vida en cada momento. Unidos Podemos también insta a dar marcha atrás la reforma de 2011, que, por ejemplo, elevó la edad legal de jubilación a los 67 años. Estas propuestas de máximos hacen que su posición sea a la vista del Gobierno la más cara de financiar.

PSOE: Los socialistas también apuestan por acabar con el índice de revalorización de las pensiones y el factor de sostenibilidad, para vincular las prestaciones con el IPC. En cambio, defienden volver a la reforma del 2011, aprobada durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Para financiar el aumento del gasto que supondría esta vuelta atrás, el PSOE propone crear dos nuevos impuestos para ayudar a financiar las pensiones (uno a la banca y otro sobre las transacciones financieras). No obstante, la portavoz socialista en el Pacto de Toledo, Mercé Perea, hablaba este el pasado miércoles de una “cesta de impuestos” y de la necesidad de redistribuir la riqueza para atender al gasto del sistema de pensiones.

 Ciudadanos: La formación que lidera Albert Rivera ha mantenido una posición ambigua hasta la fecha defendiendo únicamente el mantenimiento de las reformas de pensiones emprendidas. Sin embargo, en las últimas horas se han mostrado abiertos a debatir una revisión del índice de revalorización de las pensiones e incluso su indexación con el IPC, siempre que se emprendan al mismo tiempo reformas que garanticen a futuro ingresos suficientes para el sistema. Llaman a aprobar los Presupuestos de 2018 incluyendo una ampliación del permiso de paternidad hasta las cinco semanas, para fomentar la natilidad, y su propia reforma laboral, que va en la dirección de reducir la temporalidad y aumentar la calidad del empleo.

PDeCAT y PNV: Los minoritarios PDeCAT y PNV han coincidido en proponer una revisión del índice de revalorización de las pensiones, simplificando la fórmula y ciñéndose a tres factores: salarios, IPC y crecimiento económico. Básicamente, PDeCAT prevé que las pensiones vuelvan a crecer con la inflación en tiempos de bonanza, y que esta vinculación se limite al menos a las más bajas en tiempos de crisis. Además, PDeCAT quiere sustituir el factor de sostenibilidad por un sistema en el que la edad legal de jubilación crezca a medida que lo haga la esperanza de vida.

El desgaste del Pacto de Toledo

El reverso de la comparecencia de Rajoy en el Pleno del Congreso para hablar de pensiones es el patente desgaste del Pacto de Toledo, un foro considerado desde su creación en 1995 como el adalid del consenso democrático. Pese a que desde su puesta en marcha en la presente legislatura, su presidenta, Celia Villalobos, quiso dejar los trabajos de la comisión al margen del debate político, lo cierto es que esto no ha sido posible.

El salto del debate de la comisión al Pleno del Congreso certifica la politización del asunto de las pensiones, después de que el Pacto de Toledo haya sido incapaz en más de un año de poner por escrito un documento mínimo de recomendaciones.