Un billón de dólares es una de esas cifras difíciles de calibrar a bote pronto. Equivalente a más de 800.000 millones de euros, esta cantidad supera, con mucho, la producción económica anual de países como Tuquía, Holanda o Suiza, que se cuentan entre las veinte mayores economías del mundo.

También es equiparable al patrimonio conjunto de las 15 mayores fortunas del planeta, según la revista Forbes. Y rebasa en más de un 35% el valor de las 35 empresas que conforman el Ibex 35.

Que una sola empresa pueda rebasar esas valoraciones resulta casi inimaginable. Pero lo cierto es que el hito está cada vez más cerca. Tres gigantes tecnológicos -Apple, Amazon y Alphabet- se disputan el logro.

A priori, Apple tiene todas las de ganar. Pese a acumular un retroceso del 9% en las últimas nueve jornadas, el fabricante del iPhone destaca al frente del ránking de las mayores empresas del mundo, con una valoración superior a los 836.000. Su más inmediato seguidor, Amazon, le observa a una considerable distancia de 112.900 millones de dólares (está valorada en 724.011 millones). Y Alphabet, la matriz de Google, refleja una capitalización inferior a los 712.000 millones.

Pero visto lo rápido que cambian las tornas a estas alturas nada puede darse por sentado. A inicios de 2016, Alphabet llegó a arrebatar el primer puesto de la clasificación, tras remontar en un año una brecha de casi 300.000 millones de dólares. Aquel logro resultó efímero y la compañía del omnipresente buscador no sólo ha visto cómo Apple volvía a escapársele, sino que en los últimos días ha sido desbancada de la segunda plaza por Amazon, a la que a inicios de 2017 aventajaba en más de 150.000 millones.

Haber escalado más de un 38% en los últimos veinticuatro meses no ha sido suficiente para que la matriz de Google aguantara el ritmo a sus competidores. Y es que, en el mismo periodo, Apple suma un 55% y Amazon se dispara más de un 160%.

Algo más que un buscador

Esta menor pujanza que sus competidores ha provocado que a día de hoy Alphabet apenas aparezca en las quinielas para ser la primera empresa del mundo en conquistar la cota del billón de dólares de capitalización. Sin embargo, son muchos los expertos que siguen apostando por la compañía. No en vano, el consenso de analistas le otorga un potencial de revalorización superior al 24%, un escenario que, de cumplirse, acercaría su capitalización al umbral de los 900.000 millones.

Sin duda, el potencial de su buscador de Internet, que le permite un dominio absoluto del mercado publicitario en la red es su gran baza. No obstante, “la búsqueda en Internet está lejos de ser la fotografía completa cuando se trata del negocio de Alphabet. La compañía ha esta invirtiendo fuertemente en crecer en múltiples áreas y se ha transformado con éxito de una compañía de Internet a un líder global en información y comunicaciones, y es un facilitador de innovación importante, con su financiación para nuevas empresas”, observa Sohaib Zafar, analista en el equipo de renta variable global de SYZ Asset Management.

El problema al que se encuentra Alphabet es que aún tiene que convencer al mercado de que su negocio es algo más que Google y Youtube. Pero si en el entorno de los móviles la batalla parece perdida frente a Apple, en algunos de los negocios más prometedores es Amazon el que le está ganando la partida, como en el caso del asistente de voz y, sobre todo, la computación en la nube (cloud computing).

Confianza en el ‘cloud computing’

Amazon es una compañía multifunción que en los últimos años se ha esforzado sobremanera por diversificar su negocio. La empresa que dirige Jeff Bezos, hoy por hoy el hombre más rico del mundo, está considerada tanto el máximo rival para gigantes de la moda como Inditex; referentes del comercio minorista de alimentación, como Carrefour; los nuevos actores de la televisión a la carta, como Netflix; o incluso para las compañías de servicios sanitarios.

Pero si hay una división que justifica el notable desempeño de Amazon en bolsa en los últimos tiempos esa es AWS, su negocio de cloud computing. Este segmento no sólo registró un crecimiento superior al 40% en el último año, sino que lo hizo al tiempo que permite a Amazon compensar su decreciente rentabilidad en otros negocios. Su potencial de crecimiento es elevado, hasta el punto de que los expertos auguran que sus ingresos se multiplicarán por cuatro en el próximo lustro, lo que contribuirá significativamente al aumento superior al 150% que se espera que experimenten en ese periodo las ventas de la la firma de Bezos.

Es precisamente AWS el principal argumento que utilizan los analistas que confían en que Amazon rebase próximamente los niveles de capitalización del billón de dólares. Así, Heath Terry, de Goldman Sachs, indicaba recientemente que “cuando observas el tipo de crecimiento que esta experimentando, particularmente en su negocio AWS (Amazon Web Services, el servicio en la nube de Amazon), que es más de la mitad del valor de la compañía, hay un gran potencial al alza al precio actual de las acciones”.

Con todo, el precio objetivo que le asigna actualmente el consenso de mercado, 1.703 dólares por acción, apenas le serviría para rondar a finales de año los 825.000 millones de dólares.

El poder del iPhone

Tampoco a Apple le vale la valoración media que le dan los analistas para conquistar el billón de dólares, pero sí para situarse a las puertas, ligeramente por debajo de los 975.000 millones. Hablar de la compañía de la manzana es, sin duda, hablar de su producto estrella: el iPhone.

El pasado ejercicio, la empresa que dirige Tim Cook celebró el décimo aniversario de su emblemático teléfono con el lanzamiento del iPhone X. El mercado había puesto grandes esperanzas en el mismo, dotado de llamativos avances en cuestiones como reconocimiento facial o inteligencia artificial. Pero lo cierto es que las expectativas se han ido enfriando con el paso de los meses, entre rumores sobre rebajas en los objetivos de producción.

Aún así, se espera que el iPhone siga liderando el crecimiento de los ingresos de Apple, que se prevé que ronde el 15% este año, según el consenso de analistas consultados por Factset. Estos ritmos resultan más modestos que los de sus competidores y se explican por la mayor madurez de sus productos.

En este escenario, cada vez más expertos recalcan la necesidad de que Apple se reoriente hacia áreas de mayor potencial. El crecimiento de su división de servicios, iTunes o las inversiones en negocios como el de la conducción autónoma son vistos como pasos en la dirección correcta. Pero su aportación es aún muy modesta, por lo que algunas voces apuestan porque el gigante de la manzana tendrá que recurrir a comprar una empresa que le aporte el componente de innovación del que carece actualmente.

Nombres como los de Tesla, Netflix o Disney han aparecido en las quinielas como posibles objetivos para la compañía. Dinero para lanzarse a por ellas le sobra en caja. Y quien sabe si esa apuesta suponga el impulso que necesita para imponerse  en la carrera del billón de dólares.

Amazon y Alphabet acechan relativamente cerca. Y nadie puede descartar que algún invitado no acabe colándose en una batalla cuyo vencedor resulta aún bastante incierto.