Ciencia y Vida

Google, Apple y Samsung: la batalla de los móviles de 1.000 euros

logo
Google, Apple y Samsung: la batalla de los móviles de 1.000 euros

El iPhone X.

Resumen:

2017 ha sido el año de los móviles de alta gama. Los grandes actores de la tecnología han olvidado la competida banda media para lanzarse a la conquista del comprador premium, aquél que está dispuesto a desembolsar una gran cantidad de dinero a cambio de unas características que no dejan de evolucionar.

Entre ellas hay unas pocas que comparten todos los dispositivos que viven en esta gama: pantalla infinita, procesador muy potente y una doble cámara que ofrece unas prestaciones difíciles de mejorar.

Los grandes protagonistas en este sector son Google, Samsung y Apple, con el Pixel 2 XL, el Note 8 y el iPhone X. Todos pelean por el mismo público y superan, o se quedan muy a las puertas, los 1.000 euros de coste.

El 2017 ha sido el año de los móviles de alta gama. Los grandes actores de la tecnología han olvidado la competida banda media para lanzarse a la conquista del comprador premium, aquél que está dispuesto a desembolsar una gran cantidad de dinero a cambio de unas características que no dejan de evolucionar.

Entre ellas hay unas pocas que comparten todos los dispositivos que viven en esta gama: pantalla infinita, procesador muy potente y una doble cámara que ofrece unas prestaciones difíciles de mejorar.

El año que estamos a punto de dejar atrás también ha elevado el coste de estos terminales a cotas que hasta ahora no habíamos visto. Rondan o superan los 1.000 euros, un precio hasta ahora reservado para los grandes ordenadores portátiles al que, sin embargo, vamos a tener que acostumbrarnos. ¿Cuál es el mejor?

iPhone X

Fino, elegante, ligero, construido con materiales de primera calidad… y discreto. Sobre la mesa de la redacción ninguno de mis compañeros reparó durante varios días en que el móvil que tenían la lado era la nueva joya de la corona de Apple. Y cuando te gastas 1.329€ en un teléfono puede parecer evidente que quieres que todo el mundo lo reconozca en cuanto lo sacas del bolsillo para hablar o lo pones sobre la mesa en un restaurante. Esto no te va a ocurrir con el iPhone X.

De color negro, con su funda y protector de pantalla, es complicado distinguirlo de móviles que cuestan casi una décima parte, como el Samsung J3. Eso si, al encender las pantallas, magic happens. Las 5,8 pulgadas de pantalla ocupan toda la superficie física del teléfono, es una “pantalla infinita” real, no como en sus primos Android en los que, más o menos anchos, existen bordes superiores e inferiores. Estéticamente la muesca superior puede ser discutible, aunque rápidamente te habitúas a ella.

La novedad más llamativa, sin duda, es Face ID. El sistema de reconocimiento facial que han implantado en Cupertino se utiliza para desbloquear el teléfono, autorizar pagos, identificar al usuario en aplicaciones bancarias… y funcionar, funciona. En nuestro caso la tasa de reconocimiento ronda unas 7-8 veces de cada 10. Es cierto que las veces que no lo hace se debe más a culpa del usuario (tener la mano en la cara, poner el teléfono en ángulos muy forzados) que a problemas del sistema.

El gran dilema es… ¿es un avance sobre Touch ID, el desbloqueo por huella? Pues tenemos muchas dudas, el lector de huella funciona de forma tan transparente y rápida que a veces lo echamos de menos, la verdad. La tecnología de reconocimiento facial, que utiliza un sofisticado sistema de cámaras y láseres, también se utiliza en la aplicación de mensajería, que permite enviar emojis animados que envían el vídeo del mensaje simulando los mismos gestos que el usuario hace ante la cámara. Quizá parezca una tontería, pero es una killer app para los niños de la casa, lo que lo puede convertir en un gran argumento de ventas.

Ambas cámaras, delantera y trasera, hacen un muy buen trabajo, y más allá de si son o no las mejores del mercado (que no lo son) no tendremos ningún problema con la calidad de vídeos y fotos. Otra de las novedades más publicitadas, los nuevos Modo Retrato, no nos convencen mucho. En nuestras pruebas los modos de Luz de Estudio (que difuminan el fondo en negro para que parezcan retratos artísticos) dan unos resultados en los que nuestras caras son una especie de cabezas flotando en el espacio que no nos gustan demasiado. Pero repetimos, la buena calidad de fotos y vídeos está garantizada.

Por último, uno de los puntos más importantes a la hora de valorar un móvil, la batería. En este aspecto el iPhone X, sorprendentemente, ha mejorado de forma notable sobre modelos anteriores a pesar de una capacidad no muy alta (2.716 mAh). Comparado con un iPhone 7 Plus la diferencia es grande: el modelo anterior llegaba al final del día con un 20-25% de batería con un uso medio-alto (llamadas, mensajes, bastante redes sociales, vídeo…); con el iPhone X llegamos a día y medio de uso sin pasar por el cargador, lo que se agradece muchísimo. Obviamente si consumimos mucho vídeo, grabamos o editamos contenido multimedia, la duración será menor.

En resumen, las preguntas que se plantean cuando hablamos de móviles de este rango de precio… ¿vale lo que cuesta? ¿merece la pena? ¿lo necesitamos realmente? El iPhone X es un alarde tecnológico y de diseño y el precio, que es muy alto, puede estar justificado. Otra cosa es si para cubrir nuestras necesidades de comunicación, redes, aplicaciones… necesitamos desembolsar esas cantidades.

  • Lo mejor: Funcionamiento general y batería
  • Lo peor: El alto precio y la ausencia del Touch ID

Samsung Note 8

A la compañía surcoreana hay que concederle una cosa: no había pasado un año y ya se habían recuperado de un escándalo como el del famoso Note 7, cuyas baterías se calentaban en exceso y provocaban que los terminales sufrieran graves desperfectos. “Pese a esos problemas, la gente no quería devolverlos”, han explicado muchas veces responsables del gigante asiático.

El sucesor de ese maltrecho teléfono es el Note 8, un terminal presentado a finales de este agosto con todo el bombo que acostumbra a desplegar Samsung, es prácticamente redondo. Pocos puntos débiles se le pueden sacar al móvil franquicia del gran fabricante coreano.

Con 6,3 pulgadas, su pantalla es una de las más grandes del mercado. Es cierto que en un primer vistazo puede parecer que es algo excesiva y que el terminal es enorme, pero con el paso de los días es muy fácil acostumbrarse tanto a la calidad como al tamaño. Cada vez es más normal que el usuario consuma vídeos, series y películas en el móvil, algo para lo que las habituales pantallas de 4,7 o 5 pulgadas se queda muy corto. A eso hay que añadir la calidad Super AMOLED con unos bordes perfectamente integrados.

El rendimiento también destaca incluso dentro de la gama premium. El Note 8 tiene en sus tripas el habitual procesador Snapdragon 835 de Qualcomm con una RAM de 6GB y un almacenamiento que puede alcanzar incluso los 256GB.

Otro de sus puntos fuertes son las fotos. La doble cámara trasera, con 24 megapíxeles combinados, permite captar imágenes con altísima calidad, mientras que la frontal tiene otros 8 megapíxeles para los populares selfies. La función enfoque dinámico es especialmente potente.

Por supuesto, el terminal tiene también sus fallos. La batería, de 3.300 mAh, puede quedarse algo corta con uso intensivo, por mucho que la carga rápida permita salir de casa con un 100% en apenas una hora.

El precio, como los otros componentes de esta lista, es alto, pero aquellos que usen su móvil con muchísima frecuencia verán como la inversión merece la pena. La versión con 6GB de RAM y 64GB de memoria se puede comprar por 1.010 euros.

  • Lo mejor: La pantalla Super AMOLED con 6,3 pulgadas es de las mejores del mercado.
  • Lo peor: La batería, que para un terminal de alta gama y con ese precio debería ser algo mejor.

Google Pixel 2 XL

La gran apuesta de Google que, esta vez sí, tiene el sello 100% de la compañía tras la compra de la división de HTC que se encargaba de fabricarlos. La primera generación del Pixel no llegó a España, pero el nuestro sí fue uno de los nueve países elegidos para recibir el Pixel 2, aunque sólo en su versión XL.

Tiene una pantalla OLED de 6 pulgadas fabricada por LG que ha levantado bastante polémica por los tonos azulados que salen a la luz cuando se inclina el dispositivo. Los usuarios más exigentes lo notarán, pero no es algo decisivo ni que afecte especialmente al rendimiento de una pantalla que, por otro lado, ocupa todo el frontal del teléfono. Google, además, ya ha anunciado que está trabajando para solucionar esta circunstancia.

Sus 4GB de RAM, con el habitual Qualcomm Snapdragon 835, y 64GB de memoria interna son más que suficientes para tener una fluidez y una potencia difícil de igualar. Además, el músculo de Google le permite ofrecer a sus usuarios almacenamiento ilimitado y gratuito de fotos y vídeos en Google Photos. Puede parecer una cosa sin demasiada importancia, pero no tener que acumular imágenes y vídeos en el terminal libera una gran cantidad de espacio.

Se puede decir sin mucho miedo al fallo que la cámara del Pixel 2 XL es la mejor del mercado. Sin duda, la mejor de un teléfono de Android y cuyo único rival en este aspecto es el iPhone X. El modo retrato es sencillamente espectacular, con unas instantáneas casi profesionales. Ambas imágenes son una comparativa de la cámara del iPhone 8, a la izquierda, con la del Pixel 2 XL, a la derecha.

La batería es superior a la del Note 8, su gran rival en Android, con unos 3.520 mAh que es una métrica algo más aceptable pero que, en un móvil de tal precio, sigue quedándose algo corta.

  • Lo mejor: La mejor cámara del mercado
  • Lo peor: Los problemas con la pantalla.

La nueva generación de móviles de alta gama está aquí para quedarse. La pantalla infinita, el reconocimiento facial y las apuestas en la realidad virtual y aumentada son las tecnologías que van a marcar el futuro de los móviles. Eso, y los 1.000 euros del precio.