Movimiento de calado en el sector inmobiliario español. Blackstone ha fijado sus ojos en Hispania y negocia la adquisición de una socimi valorada a día de hoy, a precios de mercado, en unos 2.020 millones de euros.

La operación, de concretarse, supondría un paso de gigante en los esfuerzos del fondo estadounidense para conformar uno de los mayores grupos hoteleros de España, tras haber adquirido a lo largo de 2017 los hoteles que eran propiedad de Banco Popular -dentro de la compra de una cartera inmobiliaria valorada en unos 30.000 millones de euros– y la plataforma de gestión hotelera de Sabadell, Hotel Investment Partners.

Precisamente, el interés de Blackstone por Hispania radicaría en la cartera de 46 hoteles, con más de 13.100 habitaciones, que posee la socimi participada por George Soros, según explica el diario El Confidencial, que ha adelantado la noticia.

De hecho, la compañía inmobiliaria celebra este miércoles una junta general de accionistas, en la que tiene previsto aprobar la venta en bloque de su cartera de edificios de oficinas. Esta operación, que ya fue aplazada a finales de 2017 por la crisis política en Cataluña, estaría valorada en unos 500 millones de euros.

Tras conocerse la información, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha decidido suspender la cotización de Hispania, cuando sus acciones repuntaban un 1,65%, en espera de que remita información relevante sobre esta posible operación.

Al cierre de 2017, la cartera de activos de Hispania alcanzaba un valor de 2.475 millones de euros, de los que un 66% corresponden a su negocio inmobiliario, un 24% a sus activos oficinas y el restante 10% al negocio residencial.

Asimismo, la compañía que preside Rafael Miranda, registró unos ingresos en el ejercicio de 156,5 millones de euros, de los que 129,6 correspondieron al negocio hotelero. Su beneficio neto alcanzó los 248,8 millones, un 27,7% menos que en el año anterior. Su deuda neta se situaba en 651,8 millones de euros.

Hispania nació desde un principio con una vocación de corto plazo, ya que la compañía fijó el año 2020 como límite para sus actividades. De hecho, la sociedad que gestiona la socimi, el grupo Azora, está preparando, de la mano de UBS y Goldman Sachs, su próximo salto al parqué.