Economía

Grupo San José se dispara en bolsa un 12% tras el visto bueno a la operación Chamartín

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Grupo San José se dispara en bolsa un 12% tras el visto bueno a la operación Chamartín
San José se dispara en bolsa por el visto bueno a la operación Chamartín.

Sede del Grupo San José.

Resumen:

Las acciones de Grupo San José registran avances superiores al 12% tras hacerse público el visto bueno al inicio del proyecto de la operación Chamartín.

La constructora, que alcanza máximos de nueve meses en bolsa, se ha mostrado siempre muy sensible a las noticias sobre el proyecto, del que controla un 25%, dada la enorme importancia del mismo sobre el total de sus cuentas.

San José es uno de los grupos que ha logrado sobrevivir a los envites de la crisis de la construcción y el negocio inmobiliario, aunque a costa de fuertes pesares, que han supuesto, entre otras cuestiones, la pérdida de más de dos tercios de su capitalización desde que saltó a bolsa en el verano de 2009.

Desde que abandonó los números rojos en 2015, acumula tres años de ganancias. En 2017 sus beneficios ascendieron a 12,3 millones de euros, un 52% más que el ejercicio anterior.

La operación Chamartín deja ya sus primeros ganadores sobre el parqué bursátil. El acuerdo para el desarrollo del gran proyecto urbanístico en el norte de la ciudad de Madrid, anunciado este martes por el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, se ha traducido de forma inmediata en fuertes subidas en bolsa de las acciones de Grupo San José.

La cotización de la constructora, propietaria de un 25% de la plataforma Castellana Norte, registra durante las primeras horas de cotización de la sesión alzas que llegan a rebasar el 12%, en lo que supone su mayor subida desde el pasado mes de julio. De este modo, supera los 4 euros por acción y se sitúa en sus niveles más elevados en nueve meses, elevando su capitalización al entorno de los 260 millones de euros.

La acción de la compañía presidida por Jacinto Rey se ha mostrado en los últimos tiempos muy sensible a las noticias en torno al macroproyecto que comparte con BBVA y que permanecía atascado desde hace años por las diferencias de criterio con las distintas partes implicadas y, muy especialmente, con el Ayuntamiento de Madrid.

Grupo San José es una de las firmas ligadas al sector constructor e inmobiliario que ha logrado sortear, con dificultades, los envites de la crisis desatada en España desde 2008 y que llegó a la compañía en un momento delicado, cuando acababa de cerrar su fusión con la inmobiliaria Parquesol, adquirida por casi 1.000 millones de euros en 2006, en pleno boom del sector en el mercado español.

El grupo, que se estrenó en bolsa en el verano de 2009 con una valoración próxima a los 900 millones de euros, ha visto esfumarse desde entonces más de dos tercios de su capitalización.

Sin embargo, San José ha mantenido en los últimos años una apuesta por reducir su actividad inmobiliaria a algo residual -ha pasado de suponer el 14% de sus ingresos en 2012 a tan solo un 1% el último año- y centrarse en la realización de proyectos de construcción a nivel internacional.

El impacto de la crisis ha hecho a San José perder más de dos tercios de su valor en bolsa desde 2009

Tras registrar pérdidas todos los años desde 2008, el grupo consiguió salir de números rojos en 2015 y desde entonces ha enlazado tres ejercicios consecutivos de ganancias. En 2017 sus beneficios alcanzaron los 12,3 millones de euros, un 52% más que el año anterior, con un incremento de sus ingresos del 11,3%, hasta los 682,8 millones.

La principal actividad de Grupo San José es la de construcción, que representó un 88% del total de la cifra de negocio el último año, y el 56% del total de la cartera del grupo a cierre de 2017, que ascendía a 1.630 millones de euros.

Todas estas cifras han permitido a la compañía librarse del que ha sido uno de sus grandes talones de Aquiles en los últimos años: su elevada deuda. San José llevó a cabo una profunda reestructuración de su deuda en 2014 y desde entonces ha continuado reduciendo su apalancamiento, de modo que los más de 1.600 millones de deuda financiera neta que registraba en 2013 han quedado minimizados a 66,7 millones al término del pasado ejercicio.

El máximo accionista de la compañía es su presidente, Jacinto Rey, que controla algo más del 40%, según los registros de la CNMV, mientras que las hermanas Sánchez Ávalos poseen alrededor del 20% de las acciones.

BBVA, por su parte, recibe la noticia con ligeros avances del 0,5%. Aunque se trata del accionista mayoritario en el consorcio, para el banco la operación representa una proporción muy inferior de sus ingresos.