Los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT avisaban el pasado 1º de Mayo de que emprenderían un proceso de movilizaciones crecientes si el Gobierno no cedía y retiraba la reforma de las pensiones de 2013 y la patronal no asumía un pacto salarial que trasladara la recuperación económica al bolsillo de los trabajadores. No han tardado ni una semana en dar ese paso: han convocado una cadena humana en torno al Banco de España el próximo 16 de mayo para pedir la vinculación de las pensiones con la inflación, y una concentración ante la CEOE el 22 de mayo, una semana después, para exigir que pacte mayores subidas salariales.

Entre medias, apenas ha habido movimiento en el Pacto de Toledo (la reunión prevista para esta semana se ha desconvocado), aunque de manera extraoficial el PP se ha abierto a establecer un nuevo mecanismo de revisión de las pensiones anclado en el IPC y no, por tanto, estrictamente ligado a la situación financiera de la Seguridad Social. Por su parte, la reunión con CEOE-Cepyme para tratar las recomendaciones salariales para este año celebrada el lunes acabó sin acuerdo, como venía ocurriendo hasta ahora, pero con la idea de seguir negociando.

Con esos mimbres, los sindicatos, que apenas hicieron frente a una tibia celebración del Día del Trabajo en la manifestación central celebrada en Madrid, no quieren perder más tiempo y ya han decidido cómo redoblar sus esfuerzos y mostrar su cara más combativa. Todo ello en un momento en el que están siendo cuestionados por la supuesta pérdida de cuota en las calles, en favor de nuevos protagonistas como la Coordinadora Estatal por la Defensa de las Pensiones Públicas, que ha capitalizado buena parte de las protestas de los funcionarios, o el movimiento feminista, que estuvo detrás del 8-M.

Además de movilizaciones sectoriales como las llevadas a cabo estos días en el ámbito de la educación, CCOO y UGT han llamado a dar la batalla por las pensiones y por los salarios en sendas movilizaciones cargadas de simbolismo. En primer lugar, han convocado para el próximo 16 de mayo una “cadena humana” alrededor del Banco de España por las pensiones, que recuerda a las masivas movilizaciones para rodear el Congreso de los Diputados en 2012.

Los sindicatos “mantienen su objetivo de derogar la reforma de las pensiones de 2013”, según han afirmado en un comunicado conjunto. Esto significa que no se dan por satisfechos con la anunciada subida con el IPC para los años 2018 y 2019, a la espera de que el Pacto de Toledo acuerde una fórmula alternativa al actual índice de revalorización de las pensiones, que ha llevado a incrementos del 0,25% desde 2013 puesto que los vincula a la situación financiera de la Seguridad Social.

Extreman la presión sobre los empresarios

Tras la manifestación convocada en las inmediaciones del Banco de España, le toca el turno a la CEOE. Los sindicatos ya han iniciado una ronda de asambleas a pie de empresa para informar a los trabajadores de “la falta de voluntad de las organizaciones empresariales para llegar a un acuerdo que traslade a los convenios colectivos la recuperación”. El siguiente paso será la convocatoria de una “jornada de lucha” por la negociación colectiva el 22 de mayo, ante las patronales.

“Los empresarios no están entendiendo que ya no estamos en una situación de profunda crisis, como la que vivimos en 2008 o 2013”, argumentan en otro comunicado conjunto CCOO y UGT.

Por ello, las centrales proponen que los salarios crezcan al ritmo de la productividad nominal de cada sector y empresa, con un suelo del 3,1%, que resulta de la suma de la previsión inicial de inflación para 2018 más 1,5 puntos adicionales para recuperar el poder adquisitivo y la participación en la productividad perdidas durante la crisis. Además, piden la introducción de cláusulas de revisión para asegurar que la inflación no sube más que los salarios.

Los empresarios plantean, en cambio, una subida hasta el 2%, que podría ser algo mayor para los salarios de hasta 14.000 euros, más un incremento variable ligado a factores por determinar como la productividad, el empleo o el absentismo.