Unidos Podemos y PSOE planean dinamitar el acuerdo alcanzado por el Gobierno y el PNV para subir las pensiones con el IPC en 2018 y 2019.  Se opondrán de plano en el seno del Pacto de Toledo, el ámbito natural de debate sobre las prestaciones de la Seguridad Social, pese a que los nacionalistas vascos lograron ese compromiso del presidente del Gobierno hace dos semanas para introducirlo en los Presupuestos de 2018 a cambio de facilitar el trámite para su aprobación.

En una reunión con representantes de la Coordinadora Estatal de Defensa del Sistema Público el pasado lunes en el Congreso de los Diputados, el grupo Unidos Podemos se comprometió a torpedearlo.  En el encuentro, los diputados expusieron a los representantes de los pensionistas que Unidos Podemos llevará a cabo “medidas de presión” para intentar impedir ese acuerdo, que Irene Montero ha calificado de “trampa”. “Seguiremos de la mano de la sociedad civil garantizando que haya unas pensiones dignas en este país”, avisó ayer la portavoz parlamentaria.

Los pensionistas advirtieron en la reunión de que “no aceptarán una foto conjunta del Pacto de Toledo” con el acuerdo “en esas condiciones” y que se manifestarán en contra de cualquier partido que apoye el pacto Gobierno-PNV por considerarlo sólo “un parche” al problema real de las pensiones.

“Firmar ese acuerdo con esos recortes es vendernos. Nosotros vamos a hacer público qué partidos nos apoyan y cuáles no. Podemos nos dijo que va a defender nuestra posición. Aún no sabemos qué va a hacer el PSOE”, advierten desde la Coordinadora, que está convocando una nueva movilización nacional el 26 de mayo.

La Coordinadora sigue lamentando que la comisión de seguimiento del Pacto de Toledo no les invite a participar en sus reuniones y considera que Unidos Podemos es su única vía para llevar sus reivindicaciones al Congreso de los Diputados. Dado el rechazo de los pensionistas al principio de acuerdo alcanzado para subir las pensiones, Podemos está planteándose cómo dinamitar una medida que pretende apaciguar la movilización de los pensionistas contra el Gobierno por toda España.

De hecho, el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, defendió ayer la necesidad de llegar a acuerdos en el seno del Pacto de Toledo y anunció que ahí habrá “noticias y decisiones importantes” esta misma semana.”Lo que queremos es que haya un acuerdo en el Pacto de Toledo y por ahí va a ir todo”, manifestó en una entrevista TVE el ‘número tres’ del PP. Lo que ha ocurrido, finalmente, es que la reunión de la comisión permanente se ha pospuesto por enfermedad de su presidenta, Celia Villalobos.

En cualquier caso, las declaraciones de Martínez-Maíllo contrastan radicalmente con las realizadas el mismo día por los dirigentes de Podemos. Su portavoz parlamentaria, Irene Montero, denunció ayer que “intenten colarnos la enésima trampa del PP, que primero dijo que movilizarse no servía, pero que ha terminado cediendo a las movilizaciones sociales que son un clamor en todo el país para actualizar las pensiones al IPC”. “Ahora tratan de hacernos una trampa en la comisión de seguimiento del Pacto de Toledo para decir que se hará un nuevo cálculo de las pensiones que tendrá en cuenta, entre otros factores, la actualización del IPC”, advirtió.

A su juicio, para cumplir con la Constitución, las pensiones tienen que actualizarse según al IPC, pero “no con una fórmula que tenga en cuenta entre otras cosas el IPC, sino de una forma más sencilla. Si quieren incorporar otros factores como la productividad, que lo incorporen para mejorar esas pensiones en caso de que sea posible, pero claridad en esto, hay que actualizar según el IPC y no sólo dos años, sino siempre”, insistió Montero.

El PSOE también se opone al acuerdo

Fuentes del Grupo Socialista en la cámara baja aseguran, por su parte, que el acuerdo entre el Gobierno y el PNV ha demostrado que se toman las pensiones “como un mercadeo”, por lo que el PSOE volverá a plantar cara al PP en el Pacto de Toledo y a reclamar que las pensiones vuelvan a indexarse con el IPC en contra del acuerdo presupuestario para que este indicador sea la referencia pero no únicamente en 2018 y 2019.

“Nos han dejado el camino muy claro. Lo que no era posible hace un mes ahora es posible, por lo que insistiremos en el Pacto de Toledo en que las pensiones se vinculen al IPC”,  insisten las mismas fuentes, para añadir además que “no se puede distinguir entre pensiones mínimas y máximas, porque, por ejemplo, todas soportan el copago por igual”. Esta última cuestión se refiere a la supuesta fórmula de revalorización que podría aceptar el PP, por la que se siempre se subirían las pensiones más bajas con el IPC como ha publicado ‘El Mundo’.

Así es que, del mismo modo que Podemos, desde el PSOE se critica ahora la intentona del PP y PDeCAT de sellar un acuerdo para revisar el índice de revalorización incluyendo además otros factores como la productividad o los salarios, que, según recuerdan, apenas están subiendo en los últimos años. “La garantía de que los pensionistas no pierden poder adquisitivo es el IPC”, insisten desde las filas socialistas.

La subida de las pensiones en juego

Sea como fuere, lo cierto es que la subida de las pensiones con el IPC para los próximos dos años se debatirá en el marco de los Presupuestos de 2018, a los que tanto PSOE como Podemos presentaron sendos vetos, que fueron desestimados.

El Gobierno remitió a Bruselas el 30 de abril la actualización del Programa de Estabilidad 2018-2021, en el que da por hecho, de aprobarse los Presupuestos para este año, una subida de las pensiones con el IPC en 2018 y 2019, a razón del 1,6% y el 1,5%, respectivamente. De esta forma, todos los pensionistas verán incrementada su nómina, si se cumplen las previsiones de inflación, en un 3,1% durante los próximos dos años. Además, las pensiones mínimas y no contributivas, así como las de menor cuantía y las de viudedad contarán con las subidas extraordinarias ya anunciadas.

Este compromiso tiene un precio. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ya avanzó en rueda de prensa que esta subida costará 1.500 millones de euros adicionales en 2018 y otros 1.800 millones más en 2019. El coste de esta decisión será superior el próximo año, pese a que la inflación será ligeramente menor. Por ello, además de recurrir a un crédito del Estado de más de 15.000 millones de euros, se crearán “nuevas figuras tributarias” vinculadas con las grandes empresas tecnológicas como Amazon o Apple que el Gobierno planteará en el Pacto de Toledo y con las que espera recaudar unos 2.100 millones de euros (1.200 millones de euros menos que el coste de la subida).