«Desde 2017 empezamos otro ciclo. Hemos dejado atrás el proceso de reestructuración y estamos enfocados en implementar nuestra estrategia en nuestros mercados principales», insistía este jueves el presidente de Eroski, Agustín Markaide. Tras afrontar durante años una etapa delicada, marcada por la carga de una deuda asfixiante -que llegó a rondar los 4.000 millones de euros-, el grupo de distribución de origen vasco se esfuerza en los últimos tiempos en volver a la normalidad. Una normalidad que pasa por hacer remontar las ventas, defender la rentabilidad del negocio en un entorno muy competitivo y enfocarse en nuevas estrategias que potencien el atractivo del producto.

Y lo cierto es que las cuentas del ejercicio 2017 parecen refrendar que Eroski ha pasado página. La cadena de supermercados registró sus primeros beneficios desde 2008, al generar unas ganancias de 33,2 millones de euros, frente a las pérdidas de 22,8 millones del año anterior. La cifra de ventas se redujo en algo más de un 7%, hasta los 4.792 millones, aunque la compañía explica que este descenso responde a una reducción del perímetro y que a superficie comercial comparable los ingresos permanecieron estables. El beneficio operativo mejoró un 0,3%, por encima de los 137 millones.

Pero Eroski aun se enfrenta a desafíos legados de los tiempos convulsos. Porque a pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años, el grupo aún arrastra una deuda que se espera que se sitúe ligeramente por debajo de los 1.600 millones de euros a mediados de 2019. Y la necesidad de refinanciar esa carga financiera obliga al grupo a arduas negociaciones con la banca, que no siempre discurren por los cauces deseados. En esa tarea está inmerso actualmente y, como en anteriores ocasiones, vuelven a asomar demandas recurrentes entre los acreedores: renunciar al modelo cooperativo que caracteriza a la compañía desde su fundación, hace casi medio siglo, o realizar nuevas ventas de activos, como por ejemplo Caprabo, para acelerar la reducción de deuda.

El grupo de distribución pretende enfocarse en la transformación de sus tiendas Caprabo y hacer nuevas aperturas

Ni una ni otra opción forman parte, no obstante, de los planes de la compañía. «En la última negociación acordamos un plan estratégico de reducción de perímetro. Hemos cumplido esa hoja de ruta y, por ello, no consideramos que debamos tomar más decisiones en este sentido», afirma Markaide. Con todo, la dirección de Eroski confía en cerrar próximamente un nuevo acuerdo de refinanciación con los bancos, bajo el compromiso de acometer una reducción adicional de la deuda por valor de 300 millones de euros hasta 2024.

Mientras tanto, Eroski pone el foco ahora en cómo volver a hacer rentable, precisamente, su negocio en Cataluña a través de Caprabo. Tras perder 28,6 millones de euros en 2016, la enseña catalana registró un nuevo deterioro en el último ejercicio. Markaide confía en poder revertir esta situación ya a partir del presente ejercicio. Para ello, el grupo cooperativo pretende implementar en este mercado la misma estrategia que ha venido desarrollando en sus otros mercados principales en los últimos tiempos y que se basa, principalmente, en la transformación de tiendas y un moderado ritmo de nuevas aperturas. «Es un trabajo que ha dado resultado en otras zonas y que esperamos que también mejore nuestras cuentas en Cataluña», ha explicado el presidente del grupo.

Tras realizar 61 aperturas de nuevas tiendas en el último ejercicio, la compañía espera mantener un ritmo similar de inauguraciones a lo largo de 2018, de las que entre 10   o 15 serán tiendas propias y el resto franquiciados.

Diferenciación

Todo esto ocurre en un momento especialmente complejo para el sector, aquejado de una elevada competencia que se ha traducido en una merma casi generalizada de rentabilidades. En ese contexto, Eroski presume de haber capeado la situación con unos márgenes saludables. «Nuestro margen de ventas sobre ebitda se sitúa en el 4,40%, que no es el mejor del sector, pero si está por encima del de muchos de nuestros competidores en España», explica Markaide.

Esto no significa que Eroski no se haya sumido en la guerra de precios en la que se halla inmerso el sector para arañarse cuota de mercado. La compañía que ya realizó el pasado ejercicio rebajas de precios en miles de productos, ha dado continuidad a esa tendencia recientemente, con una medida que afecta a algo más de 1.000 productos, principalmente del segmento de marca propia. La compañía explica que estos esfuerzos pueden producirse gracias a las mejoras cosechadas en su cadena de valor y confía en poder seguir exprimiendo estas mejoras de eficiencia, a pesar de la reciente ruptura de su acuerdo con Dia para centralizar sus compras.

En cualquier caso, la competencia en precios «no es el foco esencial en toda nuestra gama de productos», observa el presidente de la firma. Al contrario, Eroski cree que el crecimiento futuro de la compañía pasa por la diferenciación. «Se trata de reforzar el valor que damos al cliente. Y que el cliente lo aprecie y lo pague», apunta Markaide. Así, Eroski ha llevado a cabo en el último año la renovación de unas 600 tiendas, que representan un 65% de las ventas del grupo, tansformándolas al modelo de tienda «contigo».

Con la meta de la diferenciación en el horizonte, Eroski ha tomado también la bandera de la alimentación saludable y sostenible. Desde la compañía explican que la compañía emprendió hace tiempo el camino de ofrecer a sus clientes productos más saludables, animando a sus proveedores a avanzar en esa línea. Desde entonces, y en la última década, la compañía ha hecho notables progresos en la retirada de su lineal de las conocidas como grasas trans y en la reducción de las grasas saturadas, el azúcar o la sal de los productos a la venta. Como parte de esta estrategia, la compañía se ha comprometido a elevar la variedad de productos en sus tiendas y a mantener una relación más estable con sus proveedores locales.

Además, para fomentar la alimentación saludable, el grupo de origen vasco también ha emprendido un esfuerzo en formación, información y asesoramiento de los consumidores.

Con todo esto, Markaide se muestra convencido de que los próximos ejercicios seguirán reflejando una mejora de la cifra de negocio, que marca entre un 4 y un 6% de mejora de los beneficios en los próximos años.