Luis María linde agota sus últimos días al frente del Banco de España. Su mandato concluye el próximo 8 de junio y como él mismo se ha encargado de aclarar “ninguna prolongación es posible, de ningún modo, según la Ley de Autonomía del Banco de España”.

Desde hace semanas, en los círculos económicos se especula con quién puede ser su sustituto, pero la compleja coyuntura política del país, tras la presentación por parte del PSOE de una moción de censura contra el Gobierno de Mariano Rajoy, aparece como un serio obstáculo para un nombramiento que, tradicionalmente, ha requerido de acuerdo entre los dos principales partidos políticos españoles.

Ante esta tesitura, Linde ha aprovechado su intervención en un encuentro organizado por El Independiente y patrocinado por Accenture, para instar a Gobierno y oposición a abordar este asunto, “en consecuencia”, al margen de las complicaciones políticas derivadas de la reciente sentencia del Caso Gürtel, puesto que “no tiene nada que ver esa decisión con otras”.

Más allá de las nuevas diferencias surgidas entre el PP y el PSOE, la actual fragmentación del Parlamento también da una mayor relevancia en este asunto a formaciones más pequeñas, como Unidos Podemos o Ciudanos. Éste último ya ha manifestado que se niega a pactar en aras de renovar el sistema de designaciones.

El gobernador ha recordado que el Banco de España es una institución muy particular y se debe evitar cualquier demora en la elección de un sucesor. “El Banco de España no es una institución como las demás”, porque el gobernador se sienta en el consejo de gobierno del Banco Central Europea (BCE), que es una de las principales instituciones europeas. “Estar presente en el BCE es una cosa importantísima” que España “no puede no tener”, ha explicado. Por todo esto, Linde se ha mostrado convencido de que “va a haber una buena decisión y en el tiempo debido”.

Linde ha recordado la importancia de contar con un gobernador que represente a España en el BCE

Precisamente, esta misma semana, el ministro de Economía, Industria y Competitividad, Román Escolano, aseguró que el Gobierno cumplirá “escrupulosamente” los plazos para nombrar al sustituto de Linde. Está previsto que el propio Escolano comunique la propuesta de Rajoy sobre el nuevo gobernador del organismo supervisor en una Comisión de Economía de la Cámara Baja, que se celebrará la próxima semana o la siguiente.

Entre los candidatos a ocupar la plaza que Linde deja vacante ha surgido en los últimos tiempos el nombre de Pablo Hernández de Cos, director general de Economía y Estadística del Banco de España desde 2015 y con un perfil técnico que podría granjearle las simpatías de PSOE y Ciudadanos. Otra opción planteada es la de Rosa Sánchez-Yebra, vicegobernadora para la Estrategia de Desarrollo Social del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, y que ocupó previamente puestos de responsabilidad al frente del Tesoro Público.

Otra profesional, Margarita Delgado, directora general adjunta de Mecanismo Único de Supervisión (MUS), dependiente del BCE, se perfila también como líder del Banco de España, mientras que las posibilidades del ex secretario de Estado de Economía Íñigo Fernández de Mesa parecen más remotas por sus actuales responsabilidades en el sector privado como responsable en España del banco de inversión Rothschild.

El procedimiento de elección dicta que el gobernador del Banco de España sea nombrado por el Rey, a propuesta del presidente, Mariano Rajoy, “entre quienes sean españoles y tengan reconocida competencia en asuntos monetarios o bancarios”. Con carácter previo al nombramiento, el recién elegido Ministro de Economía, Román Escolano, comparecerá  en la comisión de Economía del Congreso para informar sobre el candidato propuesto, según recoge la normativa vigente.

Sea cual fuere el elegido, Linde aprovechó su comparecencia de este viernes para recordar que entre las funciones del gobernador del Banco de España está la de ofrecer su valoración sobre cuestiones económicas generales. “No cumpliría su función si dejase de hacer lo que ha de ser su opinión sobre temas económicos importantes”, como temas fiscales, monetarios o de mercado de trabajo, ha explicado Linde, que ha defendido que “nadie le puede decir al Banco de España que no puede opinar sobre el mercado de trabajo porque tiene que pronunciarse sobre temas económicos importantes”.