Economía

Cinco claves que explican la guerra fratricida en El Corte Inglés

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Cinco claves que explican la guerra fratricida en El Corte Inglés
La banca de inversión valora El Corte Inglés en solo 5.000 millones.

Centro Comercial de El Corte Inglés en el Paseo de la Castellana, en Madrid.

Resumen:

Jamás, en sus casi 80 años de historia, había vivido El Corte Inglés una situación tan dramática.

Acostumbrada durante décadas al silencio informativo, blindada ante los medios por una férrea política de comunicación, la compañía lleva dos meses sufriendo una cruenta guerra interna, que está siendo retransmitida con detalle en los medios.

La pugna por el control ha llegado a su cenit este jueves, cuando el consejo de administración se ha reunido para debatir la destitución del presidente, Dimas Gimeno.

Jamás, en sus casi 80 años de historia, había vivido El Corte Inglés una situación tan dramática como la actual. Acostumbrada durante décadas al silencio informativo, blindada ante los medios por una férrea política de comunicación, la compañía lleva dos meses sufriendo una cruenta guerra interna, fratricida, que está siendo retransmitida al minuto en los medios. La pugna por el control ha llegado a su cenit este jueves, cuando el consejo de administración se ha reunido para destituir al presidente, Dimas Gimeno.

¿Qué ha decidido el consejo de administración?

El máximo órgano ejecutivo de El Corte Inglés estaba citado a las 12.00 horas, en la sede de calle Hermosilla de Madrid. En el orden del día había dos puntos clave: la propuesta de destitución del actual presidente y el nombramiento de un sustituto. La petición fue realizada a mediados de mayo por cuatro miembros: los dos consejeros delegados, Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa, y los veteranos Florencio Lasaga y Carlos Martínez Echeverría. Gimeno se resistió a convocarlo hasta el pasado 30 de mayo, cuando todos los consejeros se vieron las caras para aprobar las cuentas de 2017. En esa reunión se sumaron a la propuesta de expulsar al presidente las hijas de Isidoro Álvarez (primas de Dimas Gimeno y principales accionistas) y Paloma García Peña, representante de Mancor (que controla el 10% del capital). Los dos consejeros restantes -el independiente Manuel Pizarro y el representante de Qatar Shahzad Shahba- apoyaron celebrar la reunión extraordinaria, pero no manifestaron el sentido de su voto. Finalmente han decidido apoyar el cese.

¿Tenía Gimeno alguna posibilidad de seguir al frente?

Sobre el papel, ninguna. Los consejeros que respaldaban su sustitución suman prácticamente el 70% del capital. Lejos de ganar aliados, Gimeno ha logrado enemistarse con la mayoría del consejo en los últimos meses. Hace tiempo que los principales accionistas y los dos consejeros delegados consideran que el sobrino de Isidoro Álvarez se había extralimitado en sus funciones, al ganar demasiado protagonismo. La hostilidad desplegada en las últimas semanas ha dado la puntilla al presidente, acusado por los accionistas de causar un daño reputacional imperdonable.

¿Cuál es el origen de la guerra?

Para comprender la complicada situación que atraviesa hoy el gigante español de la distribución hay que remontarse a octubre de 2015. Sólo tres meses después de que El Corte Inglés diera entrada por primera vez a un accionista extranjero (Qatar compró el 10% a través de un fondo), el consejo decidió quitarle a Gimeno las atribuciones ejecutivas. Lo puso en manos de dos directivos con una larga trayectoria en la casa, Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa. ¿Por qué la empresa arrebató a Gimeno el poder que había puesto en sus manos Isidoro Álvarez antes de morir? En el entorno del consejo hay quien piensa que el heredero no cumplió con las expectativas, ni supo dar a El Corte Inglés el impulso que necesitaba en la era Amazon. De hecho, el grupo fue perdiendo fuelle y agrandando el agujero de su deuda. En el entorno de Gimeno, por el contrario, se asegura que el consejo nunca le dejó hacer, ni se le permitió poner en marcha un plan para relanzar la compañía y encaminarla hacia la bolsa. Tras el nombramiento de los dos consejeros delegados, Dimas Gimeno, en lugar de dar un paso atrás, lo dio hacia adelante. Multiplicó sus apariciones públicas y asumió un protagonismo excesivo, a juicio de Nuño de la Rosa y Del Pozo, cuya opinión acabaron compartiendo los veteranos Florencio Lasaga y Carlos Martínez Echeverría.

¿Qué salidas tiene el heredero de Isidoro Álvarez?

Dimas Gimeno ya ha asegurado que impugnará la decisión del consejo de administración. Ese anuncio deja entrever la estrategia que seguramente adoptará al dejar (a la fuerza) la presidencia. Por un lado, declarará la guerra judicial a sus enemigos en el consejo. Por otro, es probable que impulse acciones para mejorar su imagen y desprestigiar a algunos consejeros; sobre todo a sus primas, las hermanas Marta y Cristina Álvarez, cuya relación familiar está rota. Desde que cuatro consejeros iniciaron el proceso para arrebatarle la presidencia, Gimeno se ha rodeado de un ejército de abogados y asesores de comunicación, lo que explica la enorme presencia en medios que ha tenido El Corte Inglés en las últimas semanas; una circunstancia inédita, tratándose de una compañía históricamente hermética. La última acción ha consistido en promover un vídeo grabado con ex empleados para reivindicarse como heredero de Isidoro Álvarez.  Una estrategia judicial agresiva podría llevar a la expulsión de Gimeno del propio consejo de administración; una posibilidad que ya han explorado los abogados del grupo y que se basaría en el incumplimiento de los estatutos sociales.

¿Hay espacio para una vía negociada?

Sí, en el caso de que Gimeno, una vez despojado del título de presidente, decida hacer caja vendiendo las acciones de su familia. El sobrino de Isidoro Álvarez controla directamente el 2,5% de los títulos, mientras que María Antonia y César Álvarez (su madre y su tío, ambos hermanos de Isidoro) tienen el 31% de IASA. Esta sociedad controla el 22,18% del capital de El Corte Inglés, pero está controlada por las hermanas Marta y Cristina Álvarez, dueñas del 70%). IASA es el segundo accionista de El Corte Inglés, por debajo de la Fundación Areces, que posee el 39% del grupo y cuyo presidente es Florencio Lasaga. La compleja estructura accionarial y intrincado reparto de poderes deja las manos atadas a Dimas Gimeno a la hora de abandonar el capital. Para vender el paquete familiar tendría que llegar a un acuerdo con el resto de accionistas, o bien esperar a que se produzca una hipotética salida a bolsa de El Corte Inglés; una posibilidad que no está ni mucho menos clara y, en cualquier caso, se produciría a medio plazo.