Economía | Empresas

Tesla se dispara más de un 15% en bolsa tras la salida de Elon Musk de la presidencia

La sanción de la SEC al controvertido empresario es bien recibida por los inversores, que veían con inquietud la errática actitud de Musk en los últimos tiempos

logo
Tesla se dispara más de un 15% en bolsa tras la salida de Elon Musk de la presidencia
Tesla se dispara más del 15% en bolsa tras la salida de Musk de su presidencia.

El presidente de Tesla, Elon Musk. EFE

Resumen:

Tesla sube este lunes más de un 15% y recupera una valoración superior a los 50.000 millones de dólares.

El mercado valora de forma positiva el acuerdo de la SEC con Elon Musk, por el que este acepta dejar la presidencia de Tesla -reduciendo su poder en la compañía, para cerrar una investigación por fraude. La errática actitud del empresario en los últimos tiempos era vista como el mayor factor de incertidumbre para el fabricante de coches eléctricos.

La noticia de la salida de Musk permite al mercado centrarse en los datos operativos de Tesla, que apuntan a que la compañía podría haber dejado ya atrás los problemas de producción del Model 3, un vehículo esencial en su estrategia para lograr ser rentable.

Pese a que el grupo cayó más de un 30% en bolsa entre el 7 de agosto y el pasado viernes, con la escalada de este lunes lima casi todas las caídas en el año y acumula aún una revalorización superior al 110% en los últimos 30 meses.

Se abren nuevos tiempos para Tesla. Y los inversores los ven prometedores. Al menos, algo más que hace solo unos días. Las acciones del fabricante de vehículos eléctricos abren la semana con avances que superan el 15%, tras conocerse este fin de semana que su fundador, Elon Musk, abandonará la presidencia de la compañía.

El controvertido empresario llegó a un acuerdo con la SEC (el regulador bursátil de los Estados Unidos) para zanjar la investigación que le habían abierto por fraude a cambio de abandonar la presidencia y pagar una multa de 20 millones de dólares -más otros 20 millones para la compañía. Musk asumía de este modo una onerosa sanción por haber anunciado a través de su cuenta de Twitter, el pasado 7 de agosto, su supuesta intención de lanzar una oferta para excluir de bolsa la compañía.

La publicación, que contravenía a todas luces las prácticas de comunicación más ortodoxas del mercado, provocó un súbito repunte de las acciones de Tesla -ese día cerró con ganancias del 11%-, que, sin embargo, tornaron en pérdidas en los días sucesivos, según fueron surgiendo evidencias de que el mensaje de Musk tenía ningún sustento, como ya dio por sentado la SEC la semana pasada. De hecho, desde el pasado 7 de agosto y hasta la apertura de este lunes, el fabricante de coches acumulaba un descenso en bolsa superior al 30%.

Un castigo que contrastaba con algunas cifras alentadoras sobre el negocio de la compañía en las últimas semanas, que parecían augurar que los problemas de producción de la compañía habían quedado atrás. Y este mismo lunes, las estimaciones del portal especializado Elektra parecían confirmarlo, al apuntar que Tesla produjo en el tercer trimestre del año unos 80.000 vehículos de los que algo más de 53.000 serían de su Model 3, lo que supera las expectativas del consenso de Wall Street -aunque se mantiene muy lejos de la intención de Musk de producir 5.000 Model 3 por semana.

A la espera de que Tesla haga públicas esta misma semana las cifras oficiales de producción, la confirmación de lo anticipado por Elektra supondría un impulso vital para una compañía que ha acostumbrado a los inversores en los últimos tiempos a defraudar sus propios pronósticos y que ha basado buena parte de sus expectativas futuras en el éxito del Model 3, el primer vehículo dirigido a un público masivo, con el que espera mejorar sus flujos de caja y aproximarse a una rentabilidad que se le resiste.

Las últimas cifras apuntan a que los problemas de producción del Model 3 podrían haber quedado atrás

Ahora, a la mejora de sus cifras de negocio Tesla une la tranquilidad que supone para los inversores la pérdida de poder de Musk. Y es que la sucesión de polémicas en las que se ha visto envuelto el empresario sudafricano en los últimos tiempos había azuzado los nervios incluso de hasta las firmas que más confían en Tesla, como Nomura, que recientemente rebajó su visión sobre la compañía a causa del errático comportamiento de su fundador.

Musk seguirá conservando el puesto de consejero delegado, pero el acuerdo con la SEC implica una notable pérdida de poder en la gestión de la compañía. El empresario, que deberá abandonar la presidencia antes de 45 días y no podrá ser reelegido para el cargo durante los próximos tres años, tendrá también que nombrar dos nuevos directores independientes y un comité de expertos, también externo, para que analicen las decisiones de la junta. Así, habrá 11 asientos en la cúpula directiva de la compañía, por lo que a Musk le será más complicado sortear las críticas internas y operar a su antojo.

Con la subida de este lunes, Tesla recupera el nivel de los 300 dólares por acción y sitúa su valoración de nuevo por encima de los 50.000 millones de dólares, tras el descalabro que sufrió el pasado viernes. Pese a las fuertes caídas de las últimas semanas, la compañía apenas pierde un 2% en lo que va de 2018 y aún acumula ganancias del 112% en los últimos treinta meses.