Economía

El Gobierno planea subir el coste del despido de temporales para incentivar los indefinidos

Ha propuesto a patronal y sindicatos avanzar en esa dirección para incentivar la contratación fija inicial

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El Gobierno planea subir el coste del despido de temporales para incentivar los indefinidos
Un trabajador del sector de la construcción en una obra.

Un trabajador del sector de la construcción en una obra. EP

Resumen:

El Ministerio de Trabajo ha presentado una propuesta a los agentes sociales para elevar el coste del despido de los contratos temporales y acercarlo o equipararlo incluso al que los empresarios asumen cuando prescinden de un indefinido por causas justificadas. De esta forma, el Gobierno trata de incentivar la contratación de trabajadores fijos antes que eventuales.

Según confirman fuentes de Trabajo, se trata de una iniciativa que parte del Gobierno y que coincide con planteamientos de los sindicatos. Sin embargo, aseguran que la cuestión aún está en estudio y no hay ni siquiera una definición de cuánto podría subir el coste del despido de los trabajadores temporales.

En estos momentos, el coste del despido de un temporal es de 12 días por año trabajado –salvo que el contrato sea de interinidad, que no tiene derecho a indemnización–, mientras que los empresarios pagan 20 días por año con un tope de 24 mensualidades en el caso de los contratos indefinidos que terminan por causas objetivos (económicas o de organización, entre otras). Además, la reforma laboral redujo del 45 a 33 días el coste del despido improcedente.

El Ministerio de Trabajo ha presentado una propuesta a los agentes sociales para elevar el coste del despido de los contratos temporales y acercarlo o equipararlo incluso al que los empresarios asumen cuando prescinden de un indefinido por causas justificadas. De esta forma, el Gobierno trata de incentivar la contratación de trabajadores fijos antes que eventuales.

Según confirman fuentes de Trabajo, se trata de una iniciativa que parte del Gobierno y que coincide con planteamientos de los sindicatos. Sin embargo, aseguran que la cuestión aún está en estudio y no hay ni siquiera una definición de cuánto podría subir el coste del despido de los trabajadores temporales.

En estos momentos, el coste del despido de un temporal es de 12 días por año trabajado –salvo que el contrato sea de interinidad, que no tiene derecho a indemnización–, mientras que los empresarios pagan 20 días por año con un tope de 24 mensualidades en el caso de los contratos indefinidos que terminan por causas objetivos (económicas o de organización, entre otras). Además, la reforma laboral redujo del 45 a 33 días el coste del despido improcedente.

El Gobierno propone así otra vuelta de tuerca a la legislación, a falta de una derogación integral de la reforma laboral, para tratar de reducir por todos los medios los niveles de temporalidad, una de las lacras del mercado laboral y un asunto que siempre está en el punto de mira de las advertencias de la Comisión Europea.

El núcleo de la lucha contra esta temporalidad se localiza en el Plan Director que el Gobierno ya ha puesto en marcha y que, entre otras cosas, ha llevado ya al envío de unas 22.000 cartas a empresas alertando de sospechas sobre supuesto fraude en la contratación de trabajadores temporales y a tiempo parcial.

Como resultado, se han disparado las conversiones de trabajadores temporales en indefinidos entre los meses de agosto y septiembre. Solo en el último mes, estás conversiones suponen un tercio de los 232.000 contratos indefinidos de registrados –un 20,8% más y la mayor cifra en un mes de septiembre de la serie histórica–, tras un incremento superior al 30% en tasa interanual.

Repunte de las conversiones

En rueda de prensa, la secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas, ha asegurado que “parece que se está invirtiendo finalmente el incremento casi constante de la temporalidad” y ha asegurado que hay una “clara intuición” de que la evolución reciente de las conversiones se debe en gran parte al efecto inducido de las cartas remitidas por la Inspección de Trabajo a las empresas.

No obstante, ha recordado que el Plan Director aún está por desarrollar en otros aspectos. Por ejemplo, el Ministerio trabaja con los agentes sociales en un fortalecimiento de las causas que deben justificar la contratación temporal; en el establecimiento de límites a la temporalidad según el tamaño de las empresas; y en la penalización de los contratos de más corta duración.

Otro de los elementos en discusión sería ese tránsito hacia la equiparación del coste de la indemnización por despido de los contratos temporales y los indefinidos, una cuestión que en los últimos años ha estado numerosas veces sobre la mesa.

De hecho, la propia CEOE planteó en 2011, durante el último Gobierno socialista y siendo el presidente de la Confederación Juan Rosell , un contrato único con una indemnización de 20 días por año.