Economía

China espió a Amazon y Apple con chips ‘malignos’ instalados en sus servidores

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China espió a Amazon y Apple con chips ‘malignos’ instalados en sus servidores

Servidores de Amazon.

Resumen:

Parece de película de James Bond, pero es real: el Gobierno chino espió a Amazon, Apple y al menos otra treintena de grandes empresas estadounidenses con unos chips instalados de forma secreta en sus servidores.

De esta forma conseguían infiltrarse, tal y como ha publicado Bloomberg, dentro de los servidores de estos gigantes y recopilaban datos de sus actividades empresariales. Algunas de las empresas espiadas trabajaban directamente como proveedores del Gobierno de Estados Unidos, por lo que el alcance de los datos expuestos es, potencialmente, enorme.

¿Cómo lo hacían? Según las informaciones, una unidad militar del ejército chino diseñó unos chips que tenían el tamaño de un grano de arroz y que se tenían la capacidad de, una vez colocados en una placa base, acceder a la memoria y a la conectividad de los servidores para luego introducirse en el código y modificarlo, actuando casi como un troyano.

Para instalarlos, las autoridades chinas se servían de Super Micro Computer, más conocida como Supermicro. Esta compañía se dedica a la fabricación de componentes electrónicos y es uno de los mayores proveedores a nivel mundial de placas base y de hardware para la localización por satélite con aplicaciones en sectores clave como la Defensa.

Pese a tener bandera estadounidense, Supermicro, como tantas otras, fabrica en China. Precisamente en una de sus plantas de producción es donde se ejecutaba toda la logística de la operación. Una vez fabricada la placa base, se colocaba el chip cerca de la memoria, para después embalar y enviar el dispositivo a las Amazon y Apple de turno. Éstas lo recibían y, con normalidad, instalaban en sus servidores la pieza infectada que, una vez puesta a funcionar, comenzaba a recopilar y enviar información.

Este sistema, bastante sencillo de narrar pero difícil de ejecutar, funcionó durante un tiempo. Todo iba según lo planeado hasta que tanto Amazon como Apple se dieron cuenta del espionaje y avisaron, según Bloomberg, al FBI estadounidense. Según ambas, no tienen constancia de que datos personales o empresariales hayan quedado comprometidos.

Negativa rotunda

Todos los agentes implicados, empezando por Amazon y Apple, han negado rápidamente las informaciones publicadas por el medio estadounidense. Ambas explican que no hicieron tal descubrimiento y que en ningún caso se han puesto en contacto con las autoridades para informar del mencionado espionaje.

Sin embargo, los movimientos de hace tiempo de las dos únicas empresas que valen más de un billón en bolsa no concuerdan con esta versión. En el año 2016 Apple rompió sus relaciones con Supermicro mencionando un “incidente de seguridad menor” y sin dar muchas más explicaciones.

“Queremos dejarlo muy claro: nunca hemos encontrado chips maliciosos o que puedan modificar nuestros servidores”, han explicado a Bloomberg desde Apple. “Tampoco hemos contactado con el FBI por un incidente así”, explica la compañía.

Por su parte, Amazon decidió pasarse a la competencia de Supermicro al encontrar “vulnerabilidades” en la construcción del software del fabricante, sin aludir en ningún momento a posibles discrepancias con la fabricación de dispositivos.

“Es incierto que fuéramos conscientes de un incidente con modificaciones en alguna de las piezas con las que trabajamos. Tampoco es verdad que estemos trabajando en ningún problema de seguridad con el FBI”, alegaban desde el gigante presidido por Jeff Bezos.

Rojos en la bolsa

Las autoridades chinas han querido defenderse rápidamente de estas acusaciones, y han pedido que “no se hagan acusaciones gratuitas” con la esperanza de que “las sospechas dejen peso al diálogo constructivo y a la colaboración”. “China es un firme defensor de la ciberseguridad”, han explicado.

Con comunicado del gigante asiático o no, lo cierto es que las informaciones están perjudicando la marcha bursátil de los implicados, sobre todo de Supermicro. La compañía estadounidense, que cotiza en los mercados no oficiales y no en ningún índice importante de Wall Street, se desplomaba un 50% perdiendo 500 millones de dólares de valor.

Amazon y Apple, que tienen una fortaleza mucho mayor, tampoco se han librado de los rojos. El gigante de Seattle perdía algo más de dos puntos a media sesión en Nueva York, mientras que el fabricante del iPhone rondaba un retroceso similar.