Economía

Primer gesto de Garamendi en CEOE: incorporará a mujeres a su cúpula

Defiende a la Corona y una España plural, pero afea al Gobierno su decisión de subir el SMI y las amenazas que se ciernen sobre la industria del automóvil

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. Europa Press

El nuevo presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, tomaba este miércoles posesión del cargo en medio de una ovación cerrada de la Asamblea General de la Confederación, que le había nombrado por aclamación. Y lo hacía con la canción ‘Times they are a-changin» de fondo, una canción que popularizó Bob Dylan que habla de cambios. No era casual.

Garamendi, arropado por personalidades del PP como Pablo Casado, Soraya Sáenz de Santamaría o Fátima Báñez, así como los líderes sindicales, se ha presentado como una persona que tiene al empresariado en el ADN, pero consciente de que el mundo está cambiando, y, sobre todo, de que se le pide que sea un revulsivo en el seno de la organización.

Así es que, tras marcar las diferencias con el anterior presidente Juan Rosell, con una rotunda defensa de la Corona y la unidad de la España plural, ha asegurado que no cree en las revoluciones, pero sí en las evoluciones, a lo que ha sumado, en cambio, un anuncio que supone un cambio sustancial en la organización: hará uso de una prerrogativa incluida en los estatutos de la organización para dar entrada en el Comité Ejecutivo a cinco empresarias, también entre sus vicepresidencias.

El Comité Ejecitivo es el órgano colegiado de permanente actuación en el gobierno de CEOE y  está compuesto por el presidente, los vicepresidentes, los vocales elegidos por la Junta Directiva y personas de reconocido prestigio. En principio, el número de vicepresidentes no puede ser superior a cuatro, siendo además vicepresidente nato el presidente de la Cepyme.

A partir de ahí, el número de miembros del Comité no puede ser inferior a 40 ni superior a 50, además de un número de hasta cinco personas de reconocido prestigio empresarial y económico designadas por el Comité Ejecutivo. En esa terna es en la que el nuevo presidente quiere incluir a cinco mujeres.

Además, Garamendi ha anunciado que ampliará las vicepresidencias para también dar entrada a mujeres (en este momento son todo hombres), en un momento en el que además la CEOE está a punto de presentar un informe sobre la brecha de género en las empresas que, según ha dicho, «debe hacer reflexionar».

Una CEOE más joven

Y si Garamendi quiere una CEOE con menos corbatas, también la quiere más joven. En este sentido, el que fuera fundador de los jóvenes empresarios vascos, ha asegurado que pretende impulsar la vocación emprendedora y dará un lugar predominante en la organización a Ceaje, la actual confederación de jóvenes empresarios. «Serán nuestra punta de lanza», ha dicho.

Defensa de España

Por otro lado, mientras Rosell decía horas antes en sus discurso de despedida que había sido criticado por su, en ocasiones, prudencia, incluso antes de llegar a manifestar sus opiniones, lanzando una velada alusión a los ataques recibidos por su supuesta tibieza ante la crisis catalana, Garamendi ha estructurado estas y otras ideas de su discurso en torno a «la letra e, de España».

Así, tras un emotivo recuerdo a los empresarios vascos asesinados y extorsionados por ETA, ha asegurado que hay que hablar de España «sin complejos». Así, en una sala en la que lucían las banderas constitucionales de las principales regiones, además de la española y la europea, Garamendi ha defendido una «España integrada en Europa» siempre dentro de la Ley y una «España constitucional».

«En nombre de todos los empresarios y empresaria, nuestro agradecimiento y apoyo incondicional a la Corona», ha añadido.

Criticas al Gobierno

Sin embargo, al mismo tiempo que ha garantizado lealtad institucional al Gobierno, ha criticado su «decisión unilateral» de subir el salario mínimo a los 900 euros al mes, que, en su opinión, ha «orillado» el acuerdo previo que tenían patronal y sindicatos en este sentido para elevarlo a 1.000 euros en tres años.

Además, ha pedido un incremento de la cuantía de los contratos públicos para que las empresas adjudicatarias puedan asumir la subida del salario mínimo. «Si no, entrarán en quiebra», ha asegurado.

Formación y globalización

En otro orden de cosas, Garamendi ha pedido un lugar para los empresarios en el diseño de los sistemas de formación y también ha avanzado que la nueva CEOE pondrá especial atención en la digitalización, que está dando lugar a nuevas formas de empleo.

Por último, el nuevo presidente de la CEOE ha hecho una encendida defensa del sector industrial y, en especial, del sector del automóvil, pues, según ha dicho, son uno de los nichos más importantes de generación de empleos «dignos y estables».

Un sector que, aunque no lo ha mencionado, se encuentra en estos momentos en medio de la incertidumbre por el posible impacto de la subida de impuestos sobre el diésel y la sustitución de los coches de combustión por los eléctricos.

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