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Barceló dobla su plan de expansión: 600 millones para sumar 110 hoteles en tres años

Un hotel del grupo Barceló.

Un hotel del grupo Barceló. ep

Barceló quiere crecer. Y lo quiere hacer aún más rápido que hasta ahora. El grupo mallorquín cuenta actualmente con 249 hoteles operativos (55.000 habitaciones) en 22 países, después de incorporar 35 hoteles en los últimos tres años ya abiertos. La compañía pretende que el ritmo a partir de ahora sea mucho mayor.

El grupo hotelero, el tercero por tamaño de España (tras Meliá y NH), ya tiene firmados proyectos para sumar en los próximos años 20 hoteles con 6.000 habitaciones en próximos ejercicios.

Además, la compañía acaba de diseñar un nuevo plan estratégico para el periodo 2019-2021 con el que pretende duplicar el ritmo de crecimiento. Un trienio en el que el grupo se marca como objetivo sumar al menos 110 hoteles más (75 abiertos en estos tres años y otros 35 proyectos firmados), de los que una cuarta parte estarán ubicados en España. En total, la compañía llegaría hasta los 380 hoteles en cartera al final del periodo.

Los planes de la compañía pasan por concentrar durante el nuevo plan estratégico inversiones por 600 millones de euros. De ellos, 500 millones estarían a destinar al crecimiento en nuevos proyectos y otros 100 millones se ejecutarán en reformas de hoteles ya integrados en la cadena.

“Ahora estamos centrados en el crecimiento orgánico, es lo que tenemos planeado. Pero tenemos capacidad inversora y habrá que ver en qué la utilizamos, cómo y cuándo”, explica Raúl González, consejero delegado de Barceló para Europa, Oriente Medio y África. Y es que la compañía sigue abierta a buscar un crecimiento más rápido a través de compras corporativas.

Tras el fiasco del intento de compra de NH Hotel Group hace un año, Barceló sigue buscando oportunidades de compra para aprovechar su extraordinaria fortaleza financiera. Parte del crecimiento previsto se articulará con compras de pequeñas cadenas (con 5 o 10 hoteles), pero la compañía calcula que tiene una capacidad inversora de en torno a 1.200 millones para afrontar procesos de compras con operaciones corporativas de mayor tamaño.

Y es que se ha impuesto mantener una ratio deuda de entre dos y tres veces su ebitda (resultado bruto de explotación). La compañía calcula que mantendrá el ebitda en 2019 en los 400 millones de euros y la deuda de la corporación es de sólo 79,2 millones de euros al cierre de 2018, tras reducirla desde los 330 millones en sólo un año. “Para un grupo de nuestro tamaño, se puede decir que tenemos deuda prácticamente cero. Así que tenemos una posición inversora”.

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