Economía

Ruptura en el taxi: el líder en Barcelona dimite por la presión de los más radicales

El representante de Élite Taxi, Tito Álvarez, dirigiéndose a los taxistas en una concentración. EFE

Si algo había caracterizado al taxi durante sus movilizaciones era su cohesión. Todos iban a una, con unos objetivos claros y una demandas comunes. Esa era una de las razones de su éxito, moverse todos a la vez al ritmo que marcaban sus líderes. Hasta ahora.

La propuesta de la Generalitat de aprobar una normativa que establezca un periodo de precontratación de una hora para las VTC, una demanda del taxi a la que ha cedido el propio Govern, no parece suficiente para los taxistas de Barcelona. Muchos de ellos son partidarios de mantener la presión en la calles.

Así ha quedado de manifiesto en la asamblea que se está celebrando en la plaza de Cataluña desde las 11 de la mañana de este miércoles. Según el orden del día, tras una hora de debate, y pasado el mediodía, se iban a colocar unas urnas para decidir si se aceptaba o no la propuesta de la Generalitat con un plazo establecido hasta las 18 horas de la tarde, cuando se conocerían los resultados.

Sin embargo, ese periodo de debate ha derivado en un enfrentamiento que ha provocado la dimisión de la cúpula del comité de huelga, con Tito Álvarez, el líder absoluto de las movilizaciones en Cataluña, a la cabeza.

Álvarez, hasta ahora un icono para sus compañeros y un dolor de cabeza para Fomento y para el frente VTC, se ha encontrado con que su propuesta de dar el sí a la Generalitat y desconvocar la huelga no ha sido bien recibida por sus compañeros.

Al parecer, Álvarez ha alegado motivos de salud para dar un paso al lado, una salud que no le impidió liderar las negociaciones e informar a sus compañeros durante la noche del martes de la victoria ante el Ejecutivo regional. Junto a él, todo Élite Taxi, la principal agrupación de la región, ha decidido dejar de liderar las movilizaciones.

Un grupo de ellos prefiere seguir en las calles, al menos de momento, al considerar que todavía pueden arrancarle más exigencias a un Govern que ha demostrado su debilidad, pero que difícilmente puede conceder mucho más.

La hora de precontratación satisfacía, en teoría, las demandas de los taxistas, hiriendo de muerte en el proceso a Cabify y Uber. De hecho, la plataforma estadounidense ya ha avisado de que cerrará UberX en Barcelona en caso de que se aprueba esta normativa que, según los planes del Govern, tendría que aprobarse en el Pleno del Parlament este mismo martes.

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