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Fridman eleva su disputa con el consejo de Dia y le acusa de engañar a los accionistas

Las acciones de Dia cotizan ya un 15% por debajo del precio de la opa del empresario ruso ante las crecientes dudas sobre el futuro de la compañía

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Fridman eleva su disputa con el consejo de Dia y le acusa de engañar a los accionistas
Fridman eleva su enfrentamiento con el consejo de Dia y le acusa de engañar a los accionistas.

Logo del Grupo Dia en un supermercado. EFE

Resumen:

La guerra entre Mikhail Fridman y el consejo de administración del Grupo Dia no admite tregua. A poco más de dos semanas para la celebración de una junta de accionistas en la que está en juego el futuro de la compañía, el uno y los otros se han enzarzado en los últimos días en una sucesión de acusaciones sobre la viabilidad de sus respectivas propuestas.

Este martes ha sido L1 Retail, la división de comercio minorista de LetterOne -la sociedad a través de la Fridman controla el 29% del capital de Dia- el que ha pasado al ataque con un comunicado en el que acusa al consejo del grupo de supermercado de engañar a los accionistas. El mensaje de LetterOne hace referencia a la presentación remitida el pasado domingo por el consejo de Dia en la que evaluaban las deficiencias del plan de rescate propuesto por el empresario ruso.

Entre otras cuestiones, el consejo que dirige Borja de la Cierva observaba que la propuesta de Fridman, al no contar con el respaldo de los acreedores «no asegura una estructura de capital
sostenible a largo plazo ni cubre las necesidades de liquidez de la Compañía a corto plazo». De hecho, señala, que al condicionar su propuesta de recapitalización a tomar previamente el control de la compañía, un hipotético fracaso del plan de LetterOne podría dejar al grupo sin «ninguna alternativa viable para Dia más allá de una restructuración financiera completa, la insolvencia o la disolución».

LetterOne califica de irresponsable al consejo por amenazar con solicitar la disolución de Dia si se impone su propuesta

Ante esto, LetterOne ha reseñado este martes que la presentación del consejo «trata de plantear dudas» sobre la viabilidad del plan de rescate integral planteado para Dia, al tiempo que subraya que el consejo no ha demostrado que su propuesta sea una solución «viable».

«Existen importantes incógnitas respecto de la viabilidad del plan del consejo de administración de Dia que no se han puesto de manifiesto a los accionistas. Dia no ha proporcionado información alguna sobre cómo trataría de implementar cualquier autorización para aumentar de capital que pudiese recibir», ha señalado L1 Retail, que ha afirmado estar a la espera de una respuesta sobre los compromisos de aseguramiento que el consejo de administración ha recibido de Morgan Stanley.

Asimismo, L1 Retail considera «engañoso» que el consejo de administración de Dia afirme que su propuesta goza de una «ausencia de condicionalidad» y ha señalado que, a falta de un compromiso de aseguramiento incondicional, el aumento de capital propuesto por Dia plantea una «elevada incertidumbre» de ejecución para los accionistas.

Además, la sociedad controlada por Fridman considera «irresponsable» que el consejo de administración de Dia «amenace con solicitar la disolución-insolvencia si la propuesta de L1 Retail es respaldada por los accionistas».

L1 Retail ha reiterado que su plan de rescate integral afronta las necesidades a corto y a largo plazo de la compañía, al tiempo que ha indicado que la solvencia de Dia no es una condición de la OPA y se ha comprometido a asegurar un aumento de capital de 500 millones tras la «exitosa» liquidación de la OPA, sujeto a alcanzar un acuerdo con los prestamistas de la sociedad.

Fridman insiste en que su propuesta es significativamente más favorable para los actuales accionistas de Dia

La sociedad, que ha afirmado tener fondos disponibles para cumplir con este compromiso, ha asegurado haber planteado una propuesta «constructiva, equilibrada y justa» a los prestamistas de la Dia.

Como parte de la misma, L1 Retail ha solicitado a los bancos acreedores de la cadena de supermercados que mantengan sus compromisos de deuda existentes y que vuelvan a otorgar líneas de confirming/factoring adicionales (comprometidas) hasta marzo de 2023. L1 Retail no ha solicitado la reducción del principal de la deuda financiera de los bancos acreedores.

Según la sociedad, su propuesta es «significativamente más favorable para los accionistas», ya que la OPA ofrece a los accionistas la oportunidad de vender sus acciones con una prima del 56,1% sobre el precio de cierre a 4 de febrero de 2019.

Por último, L1 Retail cree que se necesitará una «importante» inversión para que la cadena de supermercados vuelva a la generación sostenible de ingresos a largo plazo. Debido a la escala de la transformación necesaria, la sociedad considera que una recuperación sostenible tardará, por lo menos, cuatro o cinco años en ocurrir.

Incertidumbre al alza

En medio de este enfrentamiento, las acciones de Dia registraban este martes un descenso superior al 2,5% y se situaban ya por debajo de los 0,57 euros, un 15% por debajo del precio ofrecido por Fridman, lo que demuestra la elevada incertidumbre que sigue rodeando el futuro del grupo de supermercados.

En la junta de accionistas del próximo 20 de marzo los accionistas tendrán que pronunciarse tanto sobre el plan de rescate planteado por el consejo de Dia (que incluye una ampliación de capital de 600 millones de euros y la venta de activos, para, tras reducir el volumen de deuda, ejecutar una refinanciación ya pactada con la banca) y el de Fridman (basada en una opa a 0,67 euros por acción y, si esta es aprobada por al menos el 35% del capital del grupo que no controla, negociar un nuevo acuerdo financiero con los acreedores y ejecutar una ampliación de 500 millones).

Al contar con la oposición de Fridman, que controla más del 29% del capital, tiene muy complicado salir adelante. Pero tampoco la oferta de LetterOne tiene garantías suficientes de salir adelante, ya que el precio ofrecido es considerado muy bajo por muchos accionistas, sus propuestas no parecen contar con el visto bueno de los acreedores e, incluso, impera la amenaza de que la CNMV le obligue a ofrecer un precio más elevado si considera que los argumentos del fondo para presentar su oferta como voluntaria no se sostienen.

Mientras tanto, algunos accionistas siguen trabajando en el desarrollo de una contraopa que mejore los términos propuestos tanto por unos como por otros.