Economía

Guerra en el CSN: ofensiva política para evitar la entrada de Podemos antes del 28-A

La dirección saliente intenta frenar su renovación hasta después de las elecciones, previendo el desplome de la formación morada. Los técnicos del CSN denuncian las injerencias de los consejeros para tumbar el nombramiento de sus sucesores.

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Guerra en el CSN: ofensiva política para evitar la entrada de Podemos antes del 28-A
La sede del Consejo de Seguridad Nuclear en Madrid.

La sede del Consejo de Seguridad Nuclear en Madrid. D. P. P.

Resumen:

La renovación de la cúpula del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se está convirtiendo en un culebrón político y amenaza con acabar convirtiéndose en una batalla legal. La actual dirección del supervisor nuclear denuncia irregularidades en el proceso de recambio y trata de frenar los nombramientos de sus sustitutos –muy singularmente el del candidato de Podemos- hasta después del 28-A.

Toca renovar cuatro de las cinco sillas del pleno del CSN, y PSOE y Podemos (con el beneplácito de PdCAT) han pactado la lista de candidatos de nuevos consejeros. Los socialistas han propuesto a tres nuevos miembros (la diputada Pilar Lucio, Elvira Romera y José María Serena) y la formación morada a uno, cuya candidatura ha resultado la más polémica. Podemos ha propuesto como nuevo consejero a Paco Castejón, portavoz de Ecologistas en Acción y abiertamente antinuclear.

El Gobierno intentaba pactar los nombramientos con el PP, buscando que la nueva cúpula estuviese integrada por dos candidatos socialistas, dos populares y una de Podemos. Pero el PP se salió de la negociación. El Ejecutivo pretende dar entrada a Podemos en la cúpula del CSN esgrimiendo su vitola de tercera fuerza parlamentaria, con 71 diputados en el Congreso.

Sin embargo, los intentos de frenar la renovación urgente de la cúpula del organismo pretenden que sea el nuevo Gobierno que salga de las urnas en abril el encargado de comandar el proceso. Unas elecciones, y ésta es la clave, para las que las encuestas auguran un desplome de Podemos, lo que le dejaría sin opciones de entrar en los reguladores.

El Partido Popular ya intentó frenar que los nombramientos se abordaran en el Congreso poniendo en duda la legalidad del proceso por los plazos y la disolución de las Cortes, pero los letrados de la Cámara avalaron el procedimiento. Y los populares ya han anunciado su intención de llevar al Tribunal Constitucional la designación de los nuevo cuatro consejeros si el Gobierno la completa con las Cámara disueltas.

El propio presidente saliente del CSN, Fernando Marti, ha intentado personalmente congelar su salida y vetar la entrada en el organismo del candidato de Podemos. Marti remitió una carta a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, solicitándole que bloqueara la renovación del regulador.

El presidente saliente denunciaba un supuesto conflicto de interés que invalidaría el nombramiento del candidato propuesto por Podemos, porque como miembro de Ecologistas ha presentado denuncias y demandas contra el CSN y eso creaba una incompatibilidad según la ley. El proceso de nombramiento siguió adelante pese a las advertencias del presidente del CSN, cuyo mandato expiró el pasado diciembre y se encuentra en situación de interinidad.

La pasada semana, el único de los cinco consejeros del CSN que se mantendrá en su puesto tras la renovación, Javier Dies Llovera, también movió ficha para denunciar las irregularidades del proceso de recambio emprendido por el Gobierno.

Dies Llovera, que es consejero a propuesta del Partido Popular, leyó y entregó por escrito al resto de miembros del pleno del CSN una declaración en que ponía en duda el procedimiento y que hacía pública “para no incurrir en responsabilidades” legales en el futuro. Un comentario con el que, según diversas fuentes, busca protegerse en el caso de que el Tribunal Constitucional acabara en el futuro tumbando los nombramientos e invalidando las decisiones de la cúpula del CSN.

El consejero denuncia que, tras la disolución de las Cortes, los partidos que rechazan a los candidatos propuestos no dispondrán del plazo legal de un mes para presentar un voto razonado en contra. Dies Llovera subrayaba que, tras la disolución de las Cortes, el proceso de tramitación de la renovación se queda paralizado.

“Para no incurrir en responsabilidades, pues este consejero va a seguir ejerciendo varios años”, decía el consejero en su escrito, “quiere manifestar que la disolución de las Cortes Generales paraliza la tramitación del expediente de propuesta de renovación de los cuatro consejeros del CSN, y le corresponde al nuevo Gobierno que se elija democráticamente el próximo 28 de abril iniciar otra vez un expediente de renovación de los cuatro consejeros”.

Los cuatro candidatos a nuevos miembros del pleno del CSN no obtuvieron el respaldo necesario de tres quintos de los miembros de la comisión de Transición Ecológica del Congreso. El Gobierno, pese a no contar con ese aval, tiene la potestad legal de aprobar los nombramientos. Los planes del Ejecutivo son los de confirmar las designaciones de los nuevos miembros en uno de los dos próximos Consejos de Ministros, romper la actual mayoría absoluta del PP en la cúpula (con tres miembros) y tomar el control del organismo durante los próximos años.

Los técnicos del CSN, contra la cúpula

Las maniobras de la dirección saliente han sido criticadas desde el propio CSN. La Asociación de Técnicos de Seguridad Nuclear (ASTECSN) denuncia que las injerencias de los consejeros del organismo son un intento de utilizar el CSN de “manera improcedente y extemporánea”, que los miembros del pleno han actuado con “falta de rigor” y “excediendo sus competencias”.

La asociación de técnicos del CSN denuncia que Dies Llovera hace suyos los argumentos del PP, el partido que le propuso para el cargo, “demostrando su temor a un ambiente que le pueda resultar incómodo en el futuro pleno” en que se integren los candidatos propuestos por el Gobierno de Pedro Sánchez.

“Nos preguntamos cuál será la próxima sorpresa en esta guerra emprendida desde determinados sectores contra una composición del Pleno del CSN con la que se sienten amenazados por razones que pueden ser fáciles de comprender, pero difíciles de justificar”, apuntan fuentes de la asociación de técnicos nucleares.