El Día del Padre tiene este año una connotación especial, puesto que se celebra en la antesala de la ampliación del permiso del que se benefician los progenitores varones hasta las ocho semanas tras cada nacimiento, que entrará en vigor en apenas diez días, el próximo 1 de abril. Se trata de uno de los avances más notables de los últimos años –a la espera de que la Diputación Permanente convalide el decreto correspondiente– en materia de igualdad, puesto que la asimetría en las bajas de las que hacen uso los progenitores, y que en el caso de las madres son de 16 semanas, está detrás de la interrupción de la carrera laboral de muchas mujeres en España.

Esa interrupción tiene diversas manifestaciones. Desde la brecha salarial que se ha puesto de especial relieve en los últimos años con la celebración masiva del 8 de marzo, hasta la desigualdad en el cobro de pensiones. Pero hay un dato que bien podría resumir todo este problema enquistado en la sociedad y la economía españolas y que debería empezar a ceder con medidas como la ampliación del permiso de paternidad. Las mujeres españolas retrasan el momento de la maternidad hasta los 30,9 años, solo superadas por las italianas (31,1 años), según datos de la oficina estadística de la UE (Eurostat).

Y si se toma como medición la edad media de las mujeres en el momento del parto, España es el país europeo en el que las madres tiene más edad en el alumbramiento, con 32,2 años. Una marca que comparten con Irlanda.

Destaca el hecho de que, además de las peculiaridades legislaciones respecto a la maternidad y la paternidad, los países en los que más se retrasa la edad para embarcarse en la maternidad es en aquellos que en peores condiciones atravesaron las crisis. Se trata de los conocidos como PIGS: Portugal, Italia, España y Grecia. A los que se suma Luxemburgo.

Sin embargo, España encabeza los ránking pese a que de estos ha sido el país que ha salido más airoso de la doble recesión que ha sufrido. En su caso particular, las mujeres españolas han pasado de tener su primer hijo a los 29,3 años en 2008, hasta los 30,9 años en 2017. Esto quiere decir que a lo largo de la última década marcada por la crisis, las mujeres que dan a luz en España se toman 1,6 años más de tiempo.

En el caso de la edad media de las mujeres que tiene un hijo, esta evolución ha sido algo menos marcada, al pasar de los 30,8 a los 32,2 años.

Se trata de indicadores a seguir de cerca para saber si medidas como la ampliación del permiso de paternidad, que seguirá ampliándose hasta las 16 semanas en 2021, es decir, hasta equipararse con el de las mujeres, tienen una repercusión clara en términos de empleo femenino. También otras como la obligación de llevar a cabo auditorías salariales para evitar toda discriminación retributiva por razón de género.