Economía

S&P niega a España la mejora del rating por la incertidumbre política

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S&P niega a España la mejora del rating por la incertidumbre política
S&P niega a España la mejora del rating por la incertidumbre política.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. EFE

Resumen:

El Gobierno de Pedro Sánchez acudirá el próximo 28 de abril a las urnas sin poder exhibir una sola mejora de rating. La agencia S&P ha frustrado la última esperanza del Ejecutivo al anunciar en la noche de este viernes que mantiene sin cambios la nota de A- que le otorga desde marzo del año anterior, cuando aún era Mariano Rajoy el que ocupaba La Moncloa.

Los analistas de S&P valoran el buen desempeño de la economía española de la que esperan que siga mostrando rendimientos mejores que la del conjunto de la Eurozona durante los próximos tres años. Por esta razón, mantienen una perspectiva positiva sobre la calificación actual, lo que deja abierta la puerta a una mejora en los próximos meses.

Sin embargo, la agencia ha optado por posponer ese reconocimiento a España a causa de las incertidumbres políticas que afectan al país en vísperas de las elecciones. «Las elecciones anticipadas, en nuestra opinión, pueden no dar un mandato efectivo al próximo gobierno, lo que podría afectar la economía a medio y largo plazo», advierten.

En este sentido, S&P resalta que, dado «el panorama político fragmentado de España, no esperamos que las elecciones anticipadas entreguen un mandato efectivo para el próximo gobierno. Por lo tanto, creemos que es improbable que los desafíos económicos estructurales de España, incluido el alto desempleo y un importante déficit de la Seguridad Social, se resuelvan a corto plazo».

La agencia pronostica que la economía seguirá creciendo por encima de la europea hasta 2021

La agencia reconoce en su informe que estas «divisiones políticas no han frenado el rendimiento económico de España, incluida la recuperación de su mercado laboral. A pesar de algunos signos de desaceleración en el crecimiento de los socios comerciales clave, la economía de España está funcionando bien».

Prevén que el crecimiento del país siga siendo equilibrado, sostenido por el consumo privado, gracias a las «mayores ganancias en el empleo y un crecimiento salarial algo más rápido». Todo esto apoyado por una inversión sólida, sostenida por las favorables condiciones financieras.

Estas buenas perspectivas quedan, sin embargo, limitadas por una serie de desarrollos que preocupan a los expertos de la agencia de calificación. Así, por el lado del empleo, resaltan que la reciente subida del salario mínimo podría refrenar el ritmo de contratación. Además, advierten del riesgo de un estancamiento en el empleo si no se toman las medidas necesarias para mejorar el entorno empresarial.

Pero estas medidas o la reforma de las finanzas de la Seguridad Social, clave para mejorar el balance de la economía nacional aparecen amenazadas por la situación política, en la que se hace especial mención a la tensión en Cataluña.

«La posibilidad de una coalición gubernamental débil plantea interrogantes sobre el ritmo de las futuras reformas de la política económica, incluidas aquellas dirigidas a mejorar el mercado laboral o reducir el déficit presupuestario. Esperamos que los esfuerzos para reducir el déficit presupuestario puedan debilitarse en los próximos años, especialmente en ausencia de un enfoque político más resuelto para abordar las deficiencias importantes y políticamente sensibles del sistema de la Seguridad Social», advierten.

Además, recalcan que cualquier paso atrás en las reformas de los últimos años resultaría negativo para la solvencia y las perspectivas de la economía española.

Advierte de que la ausencia de reformas en el mercado laboral y la Seguridad Social lastran las perspectivas de futuro

Asimismo, los analistas de S&P señalan que España sigue siendo vulnerable a «un cambio repentino y adverso en las condiciones de endeudamiento externo», por la elevada proporción de deuda externa a corto plazo. La agencia calcula que el déficit público español caerá en 2019 hasta el 2,2%.

La decisión adoptada por S&P no ha supuesto en cualquier caso una sorpresa para el Gobierno español. En una entrevista reciente con El Independiente, el secretario general del Tesoro pronosticaba que, pese a que estaría justificado por la situación económica -España mantiene una nota hasta dos escalones inferior a la de Francia o Bélgica, pese a contar con unos parámetros económicos similares, argumentaba-, era difícil que ninguna agencia se atreviera a aprobar una mejora de la calificación justo antes de unas elecciones generales.

Desde el Ministerio de Economía que dirige Nadia Calviño han resaltado la visión favorable que mantiene S&P sobre la economía española. Una lectura que coincide con la realizada también por la agencia DBRS, que también ha mantenido este viernes la nota que otorga a España en niveles de A, con perspectiva estable.