Economía | Empresas MULTIPLICA POR SEIS VENTAS Y BENEFICIO DE SU FILIAL ESPAÑOLA EN 2018

Uber declara que gana 980.000€ en España al traspasar a Holanda los ingresos de su app

La filial española sólo factura servicios a su matriz europea, mientras que la compañía no paga impuestos a la Hacienda española por el gran negocio del cobro de comisiones a los conductores.

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Uber declara que gana 980.000€ en España al traspasar a Holanda los ingresos de su app
Un usuario con la app de Uber en su smartphone.

Un usuario con la app de Uber en su smartphone. Uber

Resumen:

La filial española de Uber disparó sus ingresos y sus beneficios el año pasado. Uber Systems Spain, que así se llama la subsidiaria española de la aplicación para contratar coches con conductor (VTC), ganó 979.914 euros en 2018, seis veces más que en el ejercicio, y elevó sus ingresos hasta los 16,73 millones de euros, también sextuplicando las ventas del año anterior, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

Sin embargo, la filial española de Uber no dispara sus cifras por la buena marcha del negocio de transporte. Todos los ingresos de Uber Systems Spain proceden de los servicios prestados a su matriz europea, Uber International Holding B.V., con sede en Holanda, uno de los países europeos con mayores ventajas fiscales para las compañías.

El negocio principal de Uber es poner en contacto a través de una aplicación online a viajeros y a conductores con licencia VTC, y la plataforma cobra a los chóferes una comisión del 25% del importe pagado por los clientes por el trayecto realizado. Esa aplicación, UberX, está activa en el mercado español desde el 30 de marzo de 2016. Pero a efectos fiscales ese negocio no está en España; a efectos fiscales Uber en España no es una compañía tecnológica.

Para la Agencia Tributaria española esta actividad como comisionista no existe. En España sólo está registrada la filial Uber Systems Spain, una compañía cuyo objeto social es “dar soporte a compañías vinculadas proporcionando servicios a la carta” según se recoge en las cuentas oficiales de 2018 (en las del año anterior, la empresa era más clara y admitía que su objeto social era sólo “ofrecer marketing local y apoyo en servicios”).

Según las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil, todos los ingresos de Uber Systems Spain –todos- provinieron de su matriz. Mientras, el grupo traspasa a Holanda los todos ingresos del negocio como comisionista del alquiler de coches con conductor que tiene en pie de guerra al sector del taxi.

A pesar de ser un gigante tecnológico global, las magnitudes relativamente modestas de su actividad en España se traducen igualmente en una factura fiscal reducida. Uber abonó a la Hacienda española 325.380 euros en concepto de impuestos ligados a los beneficios (singularmente Impuesto de Sociedades) correspondientes a 2018. En el ejercicio precedente el pago tributario fue de 53.817 euros, también seis veces menos.

Uber opera en el mercado español en Madrid y varios municipios de la Costa del Sol (tras abandonar Barcelona y Valencia por las nuevas regulaciones restrictivas con la actividad de los coches VTC). Los ingresos y beneficios del cobro de comisiones a los chóferes españoles tributan de manera centralizada a través de Uber International Holding BV (propietaria del 100% de las acciones de la filial española) en Holanda, un país con ventajas fiscales para las multinacionales y que permite el pago de dividendos a sociedades extranjeras sin pagar impuestos.

La Comisión Europea y varios estados miembros de la Unión Europea buscan fórmulas para que los gigantes tecnológicos paguen sus impuestos en los países en que se generan realmente sus ingresos (no dónde hayan ubicado su sede centralizada) y se estudian tributos específicos para los servicios tecnológicos. Pero de momento este tipo de estructuras societarias como la que utiliza Uber es plenamente legal.

Desde Uber siempre se subraya que la compañía cumple con sus obligaciones fiscales y que la centralización de las actividades en una única sede está contemplada en la legislación europea. Asimismo, la plataforma argumenta de manera reiterada que el 75% del ingreso que genera Uber se queda en España al ser cobrado por el conductor.