Economía | Empresas PREPARA MOVILIZACIONES TRAS DOS AÑOS SIN CONVENIO

Los sindicatos ven un “chantaje” de Endesa quitar la rebaja de luz a sus 26.000 jubilados y estudian protestas

UGT y CCOO creen que la compañía les presiona con la amenaza de dejar sin rebaja en el recibo de luz a miles de ex empleados para conseguir un convenio colectivo con peores condiciones.

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Los sindicatos ven un “chantaje” de Endesa quitar la rebaja de luz a sus 26.000 jubilados y estudian protestas
Sede de Endesa en Madrid.

Sede de Endesa en Madrid. EFE

Resumen:

El último convenio colectivo de Endesa expiró a finales de 2017. Desde hace casi dos años la dirección de la eléctrica y los sindicatos negocian para pactar un nuevo marco laboral. Tras unas 70 reuniones, se han dado avances en algunas áreas pero se está muy lejos de un acuerdo total.

Y después de que el pasado abril los sindicatos convocaran una jornada de huelga general coincidiendo con la celebración de la junta de accionistas, ahora se plantean nuevas movilizaciones si sigue sin haber acuerdo y si la compañía sigue “proponiendo sólo recortes de la situación laboral”, apuntan desde las organizaciones sindicales.

Hay un aspecto de las negociaciones crucial para la compañía que condiciona todos los demás y que se ha convertido en el gran escollo para un pacto. El gran choque entre dirección y sindicatos es la decisión de Endesa de suspender el consumo eléctrico gratuito del que se benefician unos 26.000 ex trabajadores del grupo ya jubilados y sus viudos o viudas.

Endesa entiende que con la expiración del convenio también lo hace la vigencia de estos beneficios sociales para los jubilados, y dejará de pagar la electricidad de las casas de los ex. La electricidad gratuita está considerada una parte del salario en especie, así que con la expiración del convenio la plantilla actual (integrada por cerca de 9.000 empleados) ha consolidado esa parte en sus contratos, pero los 26.000 ex empleados se quedarán sin bonificación alguna en julio.

A fin de mes, miles de jubilados sin descuento en el recibo

En principio, la intención de la dirección de la eléctrica –comandada por el consejero delegado José Bogas- era poner fin a esa bonificación el pasado 30 de junio, pero accedió a aplazar la medida hasta el 30 de septiembre para seguir negociando. A las puertas de que expire el nuevo plazo, ahora Endesa ha iniciado ya el envío masivo de cartas a sus 26.000 jubilados confirmando que fin de mes pondrá fin al descuento en su recibo. Y una sentencia de la Audiencia Nacional avala la legalidad de la medida.

“La dirección de la empresa quita la tarifa a los jubilados como medida de presión para que los sindicatos aceptemos un convenio colectivo peor. No vamos a dejar tirados a los pasivos, sería una vergüenza como sindicalista”, sentencia Manuel Jaramillo, secretario general de la sección sindical de UGT en Endesa.

“Endesa utiliza a los jubilados como herramienta de chantaje. La dirección nos plantea que cedamos en la negociación del convenio o, si no, les quita la tarifa a los jubilados”, refrenda José Manuel Falagán, dirigente de CCOO en la eléctrica. “Si nos lleva al extremo de que tenemos que aceptar un mal convenio para los 9.000 trabajadores actuales cambio de mantener la tarifa a los jubilados, pues que se la quiten. Pero se la quita la compañía, no nosotros”, subraya.

Hasta ahora, tanto los trabajadores como los ex empleados sólo se hacen cargo en su recibo de luz de los peajes regulados de la factura y de los impuestos, mientras que la parte del consumo eléctrico (entre un 35 y un 40% del recibo final) es gratuita. Para todos los jubilados ese enorme descuento se acabará en unas semanas si no se consigue in extremis un acuerdo para el nuevo convenio o la compañía no se pliega a un nuevo aplazamiento de la medida.

Endesa ha propuesto a los sindicatos para alcanzar un acuerdo y cerrar el conflicto la posibilidad de rebajar el  máximo de consumo eléctrico gratis del que se beneficia la plantilla y los jubilados, pasando y dejarlo en un máximo de 3.500 kilovatios hora (kWh) al año para todos. Actualmente algunos disfrutan de consumo gratuito ilimitado, otros de 30.000 kWh, otros de 20.000 kWh y otros de 15.000.

En el caso de los empleados activos además de ese consumo gratuito, la compañía también ofrece electricidad con descuentos especiales para el consumo entre 3.500 y los 9.000 kWh y un complemento en metálico de entre 400 y 500 euros al año. Los sindicatos reclaman, de momento de manera oficiosa, es que se reconozca para todos un consumo gratuito cuatro veces superior a lo que propone el grupo.

UGT ha diseñado una propuesta en que pide que tanto la plantilla actual como para los jubilados con un consumo gratuito de 15.000 kWh al año. Y CCOO reclama, por su parte, esos mismos 15.000 kWh de luz bonificada y además una compensación en metálico para los empleados y ex empleados que tienen límites de consumo superiores a esa cota.

Fuentes de la compañía eléctrica subrayan que los sindicatos no han presentado formalmente ninguna propuesta por escrito sobre los grandes aspectos del nuevo convenio y tampoco ninguna en la que accedan a rebajar los beneficios sociales de los jubilados de la empresa. Ambos sindicatos trabajan en la presentación de una plataforma común para activar las negociaciones y conseguir un acuerdo global, según reconocen fuentes sindicales. El objetivo es tenerla lista para la reunión de la compañía de la próxima semana.

Movilizaciones

Desde UGT y desde CCOO se subraya que el objetivo es alcanzar un acuerdo global con condiciones aplicables tanto para la plantilla actual como para los jubilados. Pero formalmente sólo negocian por los trabajadores activos, de los que son representantes legales, y no por los ex empleados.

“Preferimos un acuerdo para todos, pero no podemos obligar a ningún ex empleado a aceptar lo que se consiga en la negociación colectiva. Se podrán sumar voluntariamente en caso de acuerdo o podrán acudir individualmente a los tribunales”, apuntan desde CCOO. “Llegaremos hasta donde se pueda. Si no se está de acuerdo con el pacto individualmente cada uno podrá hacer lo que quiera”, refrenda el dirigente de UGT.

En cualquier caso, si no hay acuerdo para mejorar las condiciones laborales y económicas recogidas en el convenio colectivo (además de la tarifa bonificada), los sindicatos advierten de que se volverán a plantear movilizaciones de protesta. “Nos sobran los motivos para movilizarnos por la situación del personal activo, que lleva casi dos años sin convenio. Seguramente haya movilizaciones, pero no sólo por la tarifa de los jubilados y con independencia de lo que pase el 1 de octubre con ella”, explica Falagán (CCOO).

Desde UGT, en cambio, se subraya que si a fin de semanas Endesa quita el descuento en el recibo de luz a los 26.000 ex empleados “el escenario de negociación será radicalmente distinto. Si se quitan derechos no se puede negociar igual y habrá que plantearse movilizaciones”. “Queremos un acuerdo y lo vamos a intentar hasta el final”, proclama Jaramillo (UGT).

Provisiones de 700 millones

Endesa recoge en sus cuentas unas provisiones de 711 millones de euros para hacer frente a los pagos futuros de los recibos de parte de los recibos de de los 26.000 jubilados. Si no hay acuerdo global para un nuevo convenio colectivo y para una solución al pago de la electricidad a los retirados, la eléctrica revertirá las provisiones millonarias y realizará una inyección en sus cuentas de esos más de 700 millones que irán a parar directamente a su resultado bruto de explotación (ebitda).

Desde la compañía se esgrime que para negociar mejoras laborales y económicas en el nuevo convenio para los trabajadores en activo hace falta quitarse ese lastre millonario que suponen los beneficios sociales de los ex empleados. Desde los sindicatos se apunta que la oferta actual de la empresa contempla sólo una subida salarial del 0,5% al año durante la vigencia del convenio.

Según fuentes financieras, la oferta diseñada por la empresa sobre la electricidad gratuita serviría para rebajar esas provisiones desde los más de 700 millones actuales a sólo entre 100 y 150 millones. Pero si no hay acuerdo antes de octubre, la eléctrica podrá revertir las provisiones en su totalidad.

En las cartas remitidas en los últimos días por Endesa a los jubilados se les confirma que el 1 de octubre “finaliza el beneficio social de suministro eléctrico” que se recogía en el convenio colectivo ya expirado y se les ofrece unas nuevas condiciones económicas para seguir prestándole el servicio eléctrico.

“Recuerde que en todo momento tiene el derecho a resolver su contrato de suministro o proceder al cambio de compañía eléctrica a su libre elección antes de la fecha indicada. En caso contrario, se entenderá que acepta las modificaciones con fecha el 1 de octubre de 2019”, se recoge en las misivas. La oferta que les hace la compañía, según fuentes oficiales de la eléctrica, es una tarifa del mercado libre pero con el precio de la tarifa regulada, que suele ser la más baja a la que pueden acogerse los pequeños consumidores.