Los bancos españoles recordaron con severidad este martes las dificultades a las que se enfrentan. Después de varios días de respiro sobre el parqué, las acciones de las entidades cotizadas en el mercado nacional recibieron un nuevo varapalo que evidenció que el camino para recobrar la confianza de los inversores se presenta aún demasiado tortuoso.

A Liberbank ni siquiera le ha dado tiempo a olvidar esas penalidades. Mientras el resto del sector tomaba algo de aire, tras el sobresalto del IRPH y alentada por las últimas medidas del Banco Central Europeo (BCE), la entidad que dirige Manuel Menéndez apenas se ha permitido cerrar al alza tres de las últimas trece sesiones. El descenso del 8,5% acumulado en ese periodo ha arrastrado al banco a sus nivel más bajo desde que saltó a la bolsa en mayo de 2013.

En un escenario tan convulso como el que viven los bancos desde hace ya varios trimestres resulta complicado resaltar las penalidades de unos sobre otros. Pero lo cierto es que el banco formado de la fusión Cajastur, Caja Cantabria y Caja de Extremadura se ha convertido en los últimos meses en una de las opciones financieras que más rechazo generan entre los inversores.

Liberbank se sitúa en sus niveles más bajos desde que empezó a cotizar, en mayo de 2013

Las esperanzas que había despertado su proyecto de fusión con Unicaja saltaron por los aires hace ahora cuatro meses, cuando ambas entidades anunciaron la ruptura de las negociaciones por su incapacidad para acordar un reparto de poder satisfactorio para ambos bancos. Desde entonces, ambas han visto esfumarse en torno a una cuarta parte de su valor, unas cifras solo asimilables en la banca española a las de Bankia.

Para Marisa Mazo, analista de Bankinter, el mal tono de estas tres entidades se explica a partir de un único término: euribor. Una vez eliminado de cualquier horizonte previsible la subida de los tipos de interés en la Eurozona, los inversores han centrado el foco de la desconfianza sobre aquellos bancos más dependientes del negocio hipotecario, cuyas rentabilidades se siguen comprimiendo a la mínima expresión.

«No hay mucha más historia. Cuando la situación del euribor cambie es de esperar que sean los más beneficiados, pero el escenario actual les penaliza en mayor medida», comenta Mazo.

Pero este agravamiento de las dificultades ha vuelto a reforzar los mensajes de quienes advierten de la necesidad de que los bancos ganen tamaño para hacer frente a un entorno cada vez más desafiante. Precisamente, a esa situación trataba de dar respuesta el enlace entre Unicaja y Liberbank, y su ruptura prematura ha vuelto a dejarles expuestos a esa presunta vulnerabilidad que afecta a los más pequeños.

«Al mercado no le gustó que la fusión entre Liberbank y Unicaja no se llevara cabo, cuando se daba por hecha y se entendía que era positiva para ambos», observa Nuria Álvarez, analista de Renta 4*.

Ambas entidades son consideradas, junto a Bankia, las más sensibles a la evolución de los tipos de interés

Álvarez considera que en algunos casos los inversores ni siquiera están prestando atención a unas cuentas que -al menos en el caso de Liberbank- muestran «una recuperación sostenible del negocio», porque «existe un sentimiento generalizado de que los bancos pequeños parten de una posición más débil para hacer frente a los desafíos que encara el sector».

Unos desafíos que a corto plazo responden a cuestiones coyunturales como la amenaza aún presente de las hipotecas ligadas al IRPH, pero también a cambios estructurales de negocio como la adaptación a los cambios regulatorios o a la digitalización del sector. «Para estos bancos más pequeños puede ser difícil competir en estas áreas con los gigantes del sector, que pueden destinar miles de millones», admite Mazo.

Con todo, son pocas las esperanzas de que a corto plazo ambas entidades puedan retomar sus planes de fusión, ya sea entre ellas o con algún tercero. Y es que sin expectativas de subida de los tipos de interés en el horizonte, resulta muy difícil definir un plan de integración atractivo. «Son operaciones que requieren un importante esfuerzo financiero y que difícilmente pueden ofrecer una mejora reseñable de la rentabilidad», explica Álvarez.

*Renta 4 Banco es proveedora de liquidez de Liberbank