Las concentraciones en torno al aeropuerto de  Barcelona en protesta por la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes del procés empiezan a tener impacto en las operaciones aéreas.

A primera hora de la tarde han empezado a producirse algunas cancelaciones de vuelos porque parte del personal no estaba consiguiendo acceder al aeropuerto por el cierre de las vías de acceso. Aena, el gestor de los aeropuertos españoles, ha confirmado en Twitter la cancelación de 110 vuelos del total de 1066 programados para hoy.

Vueling, la mayor aerolínea de El Prat, ha cancelado ya un total de 20 vuelos, pero prevé seguir suspendiendo operaciones en lo que queda de día hasta alcanzar los 100 vuelos que se quedarán en tierra, según confirman a El Independiente fuentes de la aerolínea. Para mañana Vueling también ha cancelado ya otros 20 vuelos.

La razón fundamental que esgrime la compañía es que las tripulaciones (tanto pilotos como azafatos) del segundo turno horario de la jornada no están consiguiendo acceder al aeropuerto, según confirman fuentes de la compañía catalana del holding IAG. Iberia, por su parte, también confirma la suspensión de un vuelo por las dificultades de acceso que se ha encontrado su personal.

Según fuentes de las compañías, tanto sus tripulaciones, como el personal de handling (asistencia en tierra), los empleados del servicio de catering o los propios guardias de seguridad de los controles de acceso se están encontrando con problemas para llegar al aeropuerto, y en muchos casos no lo está consiguiendo y no pueden incorporarse a su puesto de trabajo.

Varias aerolíneas con operaciones programadas para hoy apuntan que algunos de los vuelos de esta tarde con salida desde Barcelona han despegado sin decenas de pasajeros con reserva y que no han conseguido acceder al aeropuerto para coger el avión. Las compañías aseguran que los están recolocando en vuelos posteriores.

Tras la sentencia condenatoria del Supremo, la plataforma Tsunami Democràtic, que tiene más de 150.000 seguidores en Telegram, ha llamado a sus seguidores a paralizar la actividad del aeropuerto de Barcelona, colapsando las vías de acceso, las entradas del centro y provocado de manera intermitente cortes en la línea de metro que llega al aeropuerto. La L9 Sud del Metro no presta servicio en la T1 del Aeropuerto de Barcelona-El Prat «por orden» de los Mossos d’Esquadra, y funciona entre Zona Universitària y la estación de la T2 del Aeropuerto.