La Audiencia Nacional ha citado como investigados -anteriormente imputados- al ex consejero delegado de DIA Ricardo Currás y cuatro miembros de su cúpula directiva después de que la Fiscalía los haya acusado de urdir un plan para maquillar las cuentas a través de «prácticas contables irregulares».

En el auto, divulgado hoy por la Plataforma de Afectados de DIA -creada por el bufete de abogados Gesico en nombre de varios accionistas minoritarios-, se incluye también al auditor de sus cuentas de 2017, Carlos Peregrina García, de KPMG.

La fiscalía considera que Currás fue quien ideó un plan para mejorar de forma artificial los resultados del grupo durante el ejercicio 2017, estrategia que afectó también a su división en Brasil, donde contó con la colaboración del que entonces era el máximo responsable para América Latina, Antonio Coto, a la postre su sucesor como consejero delegado.

Currás fue destituido en agosto de 2018, en plena crisis del negocio, que se tradujo en un histórico desplome en bolsa. Poco después, la compañía dio a conocer que se habían descubierto una serie de irregularidades en sus cuentas de 2017 y, posteriormente, confirmó que había presentado una denuncia ante la fiscalía por estos hechos.

A finales de 2017, la dirección del grupo conoció que Antonio Coto, que había asumido el primer puesto ejecutivo de la compañía tras la salida de Currás, también estaba implicado en los hechos denunciados, por lo que se forzó su relevo, en favor de Borja de la Cierva, que fue el último consejero delegado del grupo hasta que LetterOne asumió el control mayoritario de Dia.