España se desacelera. Los datos lo vienen confirmando desde hace cuatro ejercicios y las previsiones para el recién iniciado 2020 apuntan a que la pérdida de pujanza de la economía española irá a más, alejándose del entorno del 2%.

BBVA Research también lo cree así. El servicio de estudios de la entidad que preside Carlos Torres Vila augura que, tras cerrar 2019 con un crecimiento del 1,9%, el crecimiento económico español restará este año otras tres décimas hasta situarse en el 1,6%, el nivel más bajo desde 2014.

Sin embargo, los expertos de la firma consideran que este proceso de desaceleración podría llegar a su fin el próximo año, gracias a la mejora del entorno internacional. Así, en sus previsiones contemplan una reaceleración del crecimiento del PIB en 2021 hasta el 1,9%.

De cumplirse este escenario, se crearían alrededor de 600.000 puestos de trabajo durante el bienio 2020-21 y la tasa de paro se situaría en el entorno del 12,5% de media en 2021, de acuerdo con el último informe Situación España, presentado este miércoles por la entidad.

La entidad advierte de que la reversión de algunas reformas podría afectar a la perspectiva de crecimiento

La futura recuperación de la economía dependerá de las políticas que se implementen en los próximos meses, ya que la entidad cree que existe una elevada incertidumbre por la falta de consenso para temas clave y por la posibilidad de que se reviertan algunas reformas del pasado.

Por ello, reclama al nuevo Gobierno que evalúe los efectos que han tenido reformas como la laboral o la de pensiones antes de derogarlas, para mantener aquellos aspectos que hayan sido positivos, y que analice los costes y beneficios de los cambios impulsados en el sector de la vivienda o del aumento del salario mínimo antes de tomar nuevas decisiones al respecto.

BBVA Research pronostica que 2020 será el quinto año en el que se frenará el crecimiento económico, pero augura una aceleración para 2021 gracias a un mejor comportamiento del consumo privado, de la inversión y del sector exportador.

Este año la demanda interna (consumo e inversión) crecerá con menos fuerza que en ejercicios anteriores, pero seguirá siendo la responsable del crecimiento económico, con una aportación esperada de 1,9 puntos porcentuales en promedio para el bienio 2020-2021.

La entidad destaca que al cierre de 2019 ciertos sectores siguen mostrando mayor debilidad, como el automóvil, el inmobiliario, el turismo de playa o la creación de empleo en los colectivos más expuestos al aumento del salario mínimo interprofesional (SMI), «aunque la repercusión del incremento del año pasado sobre el empleo continúa siendo limitado a nivel agregado». No obstante, el informe dice que el contagio de estos sectores al resto de la economía permanece acotado.

BBVA Research observa que el automóvil, el inmobiliario o el turismo de playa siguen mostrando debilidad

Además, se han rebajado los riesgos asociados a la incertidumbre exterior, por la disminución de la tensión comercial entre EEUU y China, la menor probabilidad de un Brexit desordenado y la estabilización de los datos de comercio global y de producción industrial -que han sido los principales factores de la desaceleración desde mediados de 2018-.

También han ayudado la resistencia del sector servicios, el mejor tono de los mercados financieros y la política fiscal algo más expansiva de Alemania, aunque el informe señala que habrá que ver cómo afectan al precio del petróleo las tensiones entre EEUU e Irán, una variable especialmente importante para la economía española por su dependencia energética del exterior.

Para BBVA Research los retos de la economía española pasan por seguir reduciendo el déficit público, por moderar el desempleo y el uso de contratos temporales, y por hacer sostenible el sistema de pensiones en un contexto de envejecimiento de la población y de productividad estancada.

La entidad cree que estos desequilibrios podrían frenar a medio plazo el ritmo de crecimiento económico si no se adoptan medidas para impulsarlo y se favorece un entorno propicio a la inversión, la innovación y el empleo con los que afrontar la transformación digital y la transición energética.