Economía | Empresas El presidente del Gobierno defiende el "empleo digno" en el sector

Sánchez defiende recuperar el "empleo digno" en el turismo y el sector se queja del golpe de subir el SMI

Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá y presidente del lobby Exceltur, alerta ante el presidente de las “graves consecuencias para el empleo turístico” de derogar la reforma laboral y subir el salario mínimo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el consejero delegado de Meliá, Gabriel Escarrer.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el consejero delegado de Meliá, Gabriel Escarrer. europa press

El primer acto institucional netamente económico de Pedro Sánchez desde su toma de posesión ha sido la inauguración del X Foro de Liderazgo Turístico, organizado por Exceltur, un lobby que agrupa a una treintena de las mayores empresas turísticas del país, y que se celebra este martes en Madrid en vísperas del arranque de la Feria de Turismo (Fitur).

Allí Sánchez se ha encontrado el agradecimiento de los gigantes del sector por su compromiso por el sector, por su esfuerzo al acudir al evento antes de un Consejo de Ministros y de viajar al Foro de Davos y por su “acierto” por renovar en el cargo de ministra del ramo a Reyes Maroto. Pero también se ha topado con advertencias y quejas por parte del sector.

Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá International Hotels y presidente de Exceltur, ha advertido de las consecuencias de algunas de las promesas en materia laboral del nuevo Gobierno. Para el representante de turno de las grandes empresas del sector ha apuntado que la anunciada derogación parcial de la reforma laboral de 2013 y la prevista nueva subida del salario minino interprofesional (SMI) tendrá efectos negativos en el empleo de la industria turística.

“Medidas que, al anular los mínimos elementos de flexibilidad en un sector tan estacional e intensivo en personal de baja cualificación, podrían tener consecuencias muy graves para el empleo turístico”, ha apuntado en su intervención Escarrer ante el presidente del Gobierno.

“No se trata de que como patronos discrepemos del objetivo de lograr los mayores avances que sean posibles en materia social y laboral. Creo que, con las notables subidas de los salarios firmamdas en nuestros convenios del sector estos últimos años, hemos demostrado precisamente lo contrario”, ha indicado el máximo ejecutivo de Meliá. “Se trata de que cualquier avance social sea factible y sostenible, y que no incida negativamente en el empleo en un momento de desaceleración de la economía en general y del turismo en particular”.

El presidente del Gobierno ha contrapuesto la necesidad de defender el «empleo digno en el marco del diálogo social». Una apuesta por las condiciones laborales decentes que permitirá, según Sánchez, «fortalecer uno de los principales talones de Aquiles, la baja productividad de nuestra economía». En la misma línea, el presidente del Ejecutivo destacó que su intención es reforzar la lucha contra la generalización del fraude laboral o fiscal.

“El empleo digno que se rompió como consecuencia de la crisis y de algunas medidas del anterior Gobierno debe ser recuperado y fortalecido. Vincular estabilidad y derechos sociales es justo y necesario para mejorar la baja productividad», ha sostenido el presidente del Gobierno, que ha subrayado que “no podemos cerrar los ojos ante los problemas de las camareras de piso de los hoteles” (las conocidas como kellys) ni ante el fraude laboral y fiscal.

El nuevo Gobierno se ha comprometido a seguir subiendo el SMI y a derogar la reforma laboral del Gobierno de Mariano Rajoy (aunque aún está por ver si se tumbará por completo o sólo en sus elementos más lesivos).

El compromiso adquirido por PSOE y Unidas Podemos en su acuerdo de coalición es llegar al final de la legislatura con un mínimo legal que sea del 60% del salario medio en España, lo que lo situaría en principio en el entorno de los 1.150 euros mensuales y 14 pagas al año. Se da por seguro que los planes del nuevo Gobierno pasan por que la subida del salario mínimo sea progresiva, pero se evita confirmar que vaya a haber una subida rápida, inmediata, del SMI, y el propio Sánchez se ha encomendado a escuchar antes a sindicatos y patronales.