La línea de avales del Estado a los créditos que pidan las empresas afectadas por la crisis sanitaria del Covid-19 está operativa desde lunes, pero las peticiones prácticamente ya desbordan el primer importe puesto a disposición por el Gobierno, 20.000 millones de euros. La mayoría provienen de parte de los autónomos y las pymes, que necesitan rápidamente financiación para hacer frente a nóminas y necesidades de circulante, pero que solamente pueden acceder a la mitad de esa primera línea lanzada por el Ejecutivo.

El Gobierno anunció hace ya tres semanas la puesta en marcha de 100.000 millones de euros en avales del Estado para favorecer la financiación a los empresarios en situación de necesidad por el impacto del coronavirus, pero estos importes han empezado a estar operativos ayer. Aunque tienen efecto retroactivo, es decir, que se aplican a operaciones de financiación formalizadas desde el pasado 18 de marzo, el lunes fue el primer día que los bancos dispusieron de la parte que les corresponde a cada uno de los avales del Estado.

Esta financiación puede utilizarse para pagar nóminas o sufragar necesidades de circulante, así como para hacer frente a obligaciones financieras, como las derivadas de vencimientos de obligaciones financieras o del pago de impuestos.

Durante la pasada semana y el propio lunes, las entidades han recibido un aluvión de peticiones de financiación por parte de empresas de todos los tamaños, pero especialmente de autónomos y pymes, a los que corresponde la mitad de la primera línea de avales, que asciende a unos 20.000 millones de euros (un quinto de lo prometido por el Gobierno), según apuntan fuentes financieras. Bien es cierto que los autónomos efectúan más peticiones, pero de importes mucho menores que los que pueden solicitar grandes empresas. Algunas, de hecho, están necesitando acudir a créditos sindicados para pasar este bache.

El Gobierno dividió desde un inicio la línea en dos ámbitos: pymes y autónomos por una parte y grandes empresas por otra. Los 20.000 millones se han repartido a los bancos en función de la cuota que cada uno tiene en el segmento de pymes y en el de grandes empresas, respectivamente, por lo que algunas entidades tienen un mayor importe disponible que otras. En Bankia, por ejemplo, la parte asignada asciende a unos 1.500 millones de euros.

Es por eso que desde varios bancos estiman que su cuota de avales no durará mucho tiempo. Teniendo en cuenta los créditos que se han pedido desde el día 18, algunas entidades calculan que esta semana habrán concedido todo el crédito posible con estos avales, según apuntan fuentes financieras. También es cierto que estos créditos requieren mucho trámite adicional por parte del Instituto de Crédito Oficial (ICO), encargado de canalizar los avales, por lo que las entidades tardarán aún en dar salida a todas las peticiones de esta primera ronda, añaden otras fuentes. 

En todo caso, el Ejecutivo deberá liberar una segunda línea lo antes posible si quiere que los bancos puedan dar salida a estas peticiones de una manera ágil. Quedan pendientes aún 80.000 millones que el Ministerio de Asuntos Económicos guardó para reservarse la posibilidad de cambiar las condiciones de los avales si lo ve necesario.

Prohibidas las ventas cruzadas

La normativa relativa a estos créditos con aval del Estado, además, prohíbe a los bancos realizar ventas cruzadas aprovechando que las empresas y los autónomos se dirigen a los bancos estos días para solicitar este tipo de financiación. Es decir, que no permite a las entidades condicionar la concesión de estos créditos a la venta de otros productos, como los seguros.

“[Los bancos] no podrán condicionar la aprobación de los préstamos a la contratación por parte del cliente de ningún otro servicio o producto”, apuntaba el departamento que dirige Nadia Calviño en una nota publicada el domingo. El aviso llegaba después de que tanto los mediadores de seguros como los autónomos denunciaran “prácticas abusivas” por parte de los bancos por vincular la concesión de estos créditos a la contratación de un seguro.

“A UATAE ya han llegado quejas de autónomos y pymes a los que los bancos están ninguneando (…) demorándose en las tramitaciones, imponiendo criterios excesivos en el control de riesgo de las operaciones o aprovechando para vincular la concesión del crédito a la venta obligada de seguros de vida”, indicaba el viernes pasado la Unión de Autónomos.

También desde el ámbito de los mediadores de seguros denunciaban el viernes que algunas entidades estaban llevando a cabo esta práctica. “Se están recibiendo numerosas consultas con motivo de la concesión de líneas de créditos avaladas por el ICO en las que algunas entidades financieras están cometiendo graves abusos imponiendo la contratación de seguros vinculados a la concesión de líneas de créditos avaladas por el ICO”, apuntaban desde el Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros.

Las patronales bancarias se han comprometido a no realizar ventas cruzadas en la concesión de estos créditos, al tiempo que el Banco de España ha avisado de que vigilará los protocolos de comercialización de esta financiación y revisará las operaciones concretas que considere necesario, según explicó el lunes.