Las cifras sobre el desplome que sufrirá la economía española tras la crisis sanitaria del Covid-19 no dejan de inundar las portadas de los periódicos y no es para menos. El Fondo Monetario Internacional, las agencias de rating y las casas de análisis estiman desplomes de la actividad económica de hasta el 8,8% para este año y se vuelven más negativas cada día.

Muchas cosas cambiarán tras la recesión, que representará un punto de inflexión en la política económica y en el estilo de vida de los ciudadanos por el impacto del coronavirus. Pero, más allá de la teoría y las grandes cifras, ¿cómo afectará la recesión al bolsillo de los españoles?

¿Me voy a quedar en el paro?

Desgraciadamente, es indiscutible que la recesión va a llevar a muchos trabajadores a la cola del paro, pero no todos los sectores están igual de amenazados. Como explica a este periódico Javier Blasco, director del Adecco Group Institute, el desempleo será más palpable en la hostelería, el comercio minorista, las actividades artísticas, las recreativas y de ocio y en el sector de la reforma de viviendas.

No todos estarán igual de impactados ni se recuperarán a la misma velocidad. “Los que se verán más perjudicados a corto plazo serán los vinculados a actividades turísticas y los que dependan de manera directa del poder adquisitivo de los españoles”, explica Valentín Bote, director del Randstad Research, pues millones de hogares van a perder capacidad adquisitiva, a lo que se suma que la incertidumbre lleva a las familias a aplazar sus decisiones de consumo.

Si lo pierdo, ¿tardaré mucho en encontrar otro empleo?

La mala noticia es que el desempleo llega para quedarse. En los sectores más afectados, que son, básicamente, los que se dedican a servicios, la recuperación del empleo va a ser más complicada y lo cierto es que el paro será protagonista al menos durante este año y el que viene, según concluyen los expertos de Randstad y Adecco.

“Las perspectivas son que tardaremos varios años en volver a reducir el desempleo hasta los niveles precrisis, por lo que lamentablemente los resultados en el mercado laboral de esta crisis nos van a acompañar durante bastante tiempo”, apunta Bote, mientras que Blasco añade que durante todo el año al menos un quinto de la población activa estará parada.

¿Me van a bajar el sueldo?

Una de las primeras decisiones que van a tomar algunas empresas serán las bajadas de sueldo, pero de acuerdo con los expertos será una medida inicial que no se mantendrá a largo plazo. “Creo que no es una situación sostenible en el tiempo y lo que probablemente veremos sean reducciones en la dimensión de las plantillas como consecuencia de pérdidas de negocio más que el sostenimiento de una situación de reducciones salariales”, explica Bote.

Estas bajadas de sueldo se darán más en sectores “más sensibles a la crisis”, como la hostelería o el comercio, añade Blasco, para quien esta situación se moderará a lo largo de 2021. En todo caso, el experto del Adecco Group Institute cree que las empresas que utilicen la pandemia como excusa para empeorar las condiciones laborales no sobrevivirán y se muestra optimista al creer que “a partir de verano los empleadores volverán a poner el foco en captar a los mejores”.

¿Me podré comprar una casa el año que viene?

Si está dispuesto, claro. E, incluso, puede que le cueste más barato de lo que le habría costado en los últimos meses, pues lo más probable es que disminuya la demanda. La bajada de la capacidad adquisitiva de una parte de la población llevará a menos gente a tomar la decisión de adquirir una vivienda que la que lo habría hecho antes de la crisis sanitaria.

No obstante, los expertos no son tajantes al respecto. De acuerdo con Jesús Rodríguez, consejero delegado de Instituto de Valoraciones, a pesar de que es difícil saber qué va a ocurrir con el precio de la vivienda dado que el mercado se encuentra paralizado en estos momentos, “todo hace indicar que la recuperación del mercado y de las transacciones será muy lenta, por lo que habrá un ajuste de los precios por el estancamiento de la demanda”. De hecho, según explica a este periódico, los expertos del sector ya esperaban que los precios de las viviendas se estabilizaran antes de que llegara esta crisis sanitaria.

¿Van a subir los impuestos?

En un momento de tal incertidumbre es difícil de pronosticar, pues depende de cómo configure el Gobierno el día después de la crisis, pero lo que se da más o menos por sentado es que la deuda pública será muy superior a todo lo que produce el país en un año entero (lo que equivale el PIB), lo cual puede dar una pista. Cuando un país sufre esta clase de desequilibrio, lo lógico es que intente que el gasto público no supere a los ingresos para poder ir equilibrando su nivel de deuda.

¿Esto qué significa para el bolsillo? Pues o bien que el Gobierno tendrá que recortar algunos gastos, como pueden ser las prestaciones o las subvenciones, o bien aumentar sus ingresos, lo cual se hace generalmente a través de subidas de impuestos, algo que ya ha propuesto Más País.

Reducir la deuda pública era uno de los compromisos que llevaba el PSOE en su programa electoral, para lo cual proponía crear nuevos impuestos, como la tasa Tobin o la tasa Google. Esos eran antes sus planes, que ahora pueden ser diferentes dada la dimensión de la recesión, pero, cualquiera que sea la decisión, que se tomará tras pasar la crisis sanitaria, lo que está claro es que tendrá consecuencias sobre los ciudadanos.

¿Mi dinero está a salvo?

Una de las diferencias más importantes entre esta crisis y la vivida entre 2008 y 2012 es que los bancos ya no son el problema. Aunque sus ganancias se verán mermadas, por el momento no hay riesgos reales de que que se produzcan problemas ni limitaciones a la retirada del dinero que guardamos en el banco. Y, pase lo que pase, los depósitos hasta 100.000 euros están garantizados al 100% por el Fondo de Garantía de Depósitos.

Aun así, algunas grandes fortunas están explorando vías para sacar sus ahorros de España y depositarlos en entidades de Luxemburgo o Suiza, algo que ya avanzó El Independiente, dado que, como concluyen desde Natixis IM, «España es percibida ahora como un país de riesgo y los inversores no quieren arriesgarse demasiado». Sin embargo, no parece que aún se estén produciendo salidas masivas de dinero de las cuentas.

¿Y si tengo dinero en fondos, planes de pensiones o letras del Tesoro?

El dinero invertido en fondos o planes de pensiones de por sí no puede desaparecer, aunque es necesario tener en cuenta que la inversión que uno depositó inicialmente puede haberse visto mermada dada la volatilidad que han experimentado los mercados en las últimas semanas. De todas formas, si uno quiere disponer del dinero que invirtió en un fondo, puede retirarlo cuando lo desee.

En el caso de los planes de pensiones, a priori no pueden rescatarse salvo en determinadas situaciones críticas, pero el Gobierno permite ahora retirar el dinero a quien haya sufrido un ERTE o un grave deterioro económico a causa de la paralización de la actividad por el Covid-19. En ambos casos, quien decida sacar el dinero debe saber que Hacienda lo tendrá en cuenta para la declaración de la renta del año que viene.

En cuanto a las letras del Tesoro español, son una de la inversiones más seguras, dado que el Estado solamente dejaría de abonar los cupones en caso de quiebra, una opción que, al menos por el momento, no está ni en el horizonte.

¿Voy a tener que pagar más por la compra?

La paralización de la actividad económica ha llevado a las empresas a ofrecer menos productos, dado que no pueden producirlos, pero esta circunstancia no tiene por qué llevar aparejada una subida de los precios, pues la gente también está consumiendo menos por tener menos ingresos o creer que tendrá menos en el futuro. De hecho, desde Axa IM creen que “es razonable esperar que la inflación se acerque al 0% en 2020”.

No obstante, para saber qué va a pasar hay que tener en cuenta otros elementos, como las decisiones de los bancos centrales, que son los encargados de que el incremento de los precios se mantenga en un nivel estable, o la evolución del petróleo, cuyo precio está sufriendo muchas oscilaciones en los últimos días. Tras la crisis de 2008 o el desastre de Fukushima la reacción de los precios fue al alza, pero desde Axa IM reconocen que “aún está por verse” qué efecto tendrá la combinación de la política monetaria y los estímulos de los gobiernos sobre los precios.