La recesión que tendrá como consecuencia la crisis sanitaria del Covid-19 se llevará por delante gran parte de la actividad económica del mundo, pero China, paradójicamente, se verá menos perjudicado que el resto, a pesar de haber sufrido como el que más el ataque del virus.

Es por eso que algunas grandes firmas mantienen en cartera valores y activos del gigante asiático y varias casas de análisis recomiendan acudir al mercado chino antes que a otros occidentales. Es el caso de Carmignac, que cuenta con un posicionamiento “considerable” en renta variable del país, con el foco en la economía digital y el mercado interno.

El valor económico de las cadenas de suministro mundiales, y especialmente la de China, no desaparecerá”

Para los expertos de la firma, el hecho de que la crisis se haya atajado con restricciones a la movilidad y al consumo, lo que afecta más al sector servicios, da ventaja a la economía china, más basada en la manufactura, que a las occidentales. De hecho, el sector servicios chino entró en recesión en febrero por primera vez en los últimos catorce años, pero este hundimiento no va a conseguir arrastrar al resto de la economía del país, de acuerdo con las proyecciones actuales.

Además, desde Carmignac creen que China ha gestionado “bastante bien” la crisis industrial, por lo que “el valor económico de las cadenas de suministro mundiales, y especialmente la de China, no desaparecerá”, ni siquiera aunque se produzca un cierto nivel de deslocalización.

Otro punto a favor de China es que las inquietudes sobre las salidas de capitales se han reducido considerablemente debido al “deterioro generalizado de la situación en Occidente en los planos sanitario, económico e incluso político”, de acuerdo con los expertos de Carmignac. “Una inquietud menos en ese sentido”, añaden.

Los analistas del gigante BlackRock, dueño de elevados porcentajes de algunas empresas del Ibex 35, sobreponderan los activos asiáticos (sin contar a Japón) debido a las proyecciones de que la región experimentará un repunte en su crecimiento este año y el que viene.

“Vemos a China en una primera etapa para reiniciar su economía y tener más espacio para reanimar la actividad”, señalan en un informe reciente los expertos del gestor de inversiones estadounidense.

Más atractivo que Occidente

Barclays, por su parte, también ve con buenos ojos dirigir la inversión hacia el gigante asiático y lo hace desde hace un mes, mucho antes de que se conocieran las primeras estimaciones del impacto que esta crisis sanitaria dejará en las economías occidentales.

Los analistas de la firma veían ya en marzo más atractivo en las compañías chinas que en las españolas o alemanas. «Los mercados emergentes son una buena opción de inversión”, señalaba entonces la firma, que ya valoraba que China había “dejado atrás la tormenta».