Economía | Empresas

El Gobierno admite que no sabe cuándo reactivar el turismo, pero aún no da por perdido el verano

Playa de Cullera (Valencia) con el paso prohibido.

Playa de Cullera (Valencia) con el paso prohibido. ep

El Gobierno no sabe cuándo podrá abrir la mano con las restricciones y permitir la actividad ligada al turismo. Aún no maneja un “calendario oficial” para la reactivación en plena crisis por el coronavirus, según ha admitido la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño. Sin embargo, frente a las diferentes voces dentro del Ejecutivo que apuntan a no abrir la mano hasta fin de año, la vicepresidenta económica aún no da por perdido el verano.

“Espero que sí haya campaña de verano”, ha apuntado Calviño en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. El Gobierno dice estar comprometido en que la reactivación del turismo se produzca “cuanto antes”, pero sólo se producirá “con total garantía para la salud”. “No hay una decisión. No hay un calendario oficial. Hay que hacerlo de la manera más segura”.

En los últimos días desde el propio Consejo de Ministros se había venido anticipando mensajes pesimistas sobre la recuperación del sector turístico. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, anticipó que puede haya una desescalada más lenta en algunos sector –entre ellos, el turismo y la hostelería- que aplazaría la normalidad hasta fin de año; el ministro de Consumo, Alberto Garzón, recomendó no hacer aún reservas para el verano; la ministra de Turismo, Reyes Maroto, alertó de que este verano probablemente habría que guardar la distancia de seguridad también en la playa…

La vicepresidenta no ha querido dar por descartada una reactivación más temprana. Peor ha advertido: “Más vale que lo hagamos con el máximo de seguridad”, porque “si se produce un rebrote, habría dar marcha atrás a la desescalada” cuando ésta comience.

Calviño sí ha prometido un “tratamiento especial” para el turismo, por su papel clave para el conjunto de la economía al concentrar un 12% del PIB nacional, y “acompañarle en la senda hacia la nueva normalidad”, que en el caso del turismo tiene peculiaridades. Particularidades porque requiere la flexibilizaciones de las actuales restricciones de movilidad, de distancia social…

Las perspectivas que manejan las empresas turísticas son cada vez más sombrías. Los grandes del sector, agrupados en el lobby sectorial Exceltur, ya dan por perdida toda la temporada alta de verano por la epidemia de coronavirus y temen que el frenazo se alargue hasta final de año dejando a la industria en una situación límite.

Según las últimas estimaciones de la organización, la recuperación de las ventas arrancará en el mejor de los casos con la temporada estival ya comenzada y la normalidad no se recuperaría hasta el otoño. Sus cálculos, que no dejan de empeorar en las últimas semanas, anticipan que el golpe para el sector del frenazo de actividad será de 92.556 millones de euros, lo que supone destruir el 60,7% del PIB turístico alcanzado el año pasado. Pero aún podría ser peor.

Desde que arrancó el estado de alarma, con la que cada vez mayor paralización del turismo (hasta llegar un punto de que ahora el parón ya es total), Exceltur ha augurado zarpazos para el sector de 39.000 y de 55.000 millones. El lobby de los grandes del turismo –agrupa a una treintena de las mayores empresas del sector- anticipa que puede volver a empeorar sus estimaciones.

“Resulta letal para las expectativas turísticas de la temporada de verano y de cierre del año, si se confirman las muy recientes conjeturas de la UE (desaconsejando reservar viajes en julio y agosto) o las preocupantes manifestaciones recientes de varios Ministros (alertando sobre la no reactivación turística antes de fin de año o medidas sanitarias en playas, claramente disuasorias para el turismo…)”, explica Exceltur.

Por eso, Exceltur alerta de que de mantenerse estas restricciones, el escenario que maneja actualmente podría empeorar aún más, «con una indeseable caída de actividad hasta los 124.000 millones de euros. Ello supondría perder hasta un 81,4% en 2020 de la actividad turística, cifra que ningún sector económico podría resistir, sin verse arrasado antes por el camino”. El peor de los escenarios  implicaría que no habría actividad turística hasta fin de año y que en verano los desplazamientos fueran sólo en vehículo propio y a segundas residencias.

Comentar ()