La Encuesta de Población Activa (EPA) certifica el duro golpe que la crisis sanitaria ha asestado al mercado laboral. Al cierre del primer trimestre se habían destruido 285.000 empleos en nuestro país. De esta forma, el número de ocupados baja hasta 19,68 millones. Paralelamente, el número de parados creció en 121.100, hasta los 3,31 millones. Se trata del mayor aumento del desempleo desde el primer trimestre de 2013.

El último sondeo del Instituto Nacional de Estadística mide la evolución del mercado de trabajo entre enero y marzo. No obstante, la debacle en el empleo se concentra en la segunda quincena del mes pasado, coincidiendo con el estado de alarma y el parón consiguiente de la economía. De hecho, el propio INE ha advertido este martes que la encuesta no recoge el impacto real del confinamiento en su totalidad.

En este sentido, señala que «el paro parcial de 562.900 personas por razones técnicas o económicas o la suspensión por ser objeto de un expediente de regulación de empleo, son las principales razones que explican este incremento de ocupados que no han trabajado». Es decir, que al final del trimestre había 563.000 afectados por un ERTE.

«La declaración del estado de alarma ha tenido importantes repercusiones sobre la EPA del primer trimestre de 2020, tanto en la realización de entrevistas como en las variables medidas», señala el organismo. «La ocupación ha bajado en 285.600 personas en el primer trimestre. Pero hay que tener en cuenta que esta cifra no incluye a los afectados por un ERTE con suspensión de empleo que, según la metodología de la EPA, se consideran ocupados mientras dicha suspensión sea inferior a tres meses», añade. El Gobierno estima que hay 4 millones de afectados por un expediente temporal de empleo.

Hogares e inactivos

Ante estos datos también se ha producido un descenso del número de horas de trabajo realizadas en un 4%. Por otra parte, el número de hogares que tienen a todos sus miembros activos en paro ha aumentado en 60.700 y ya son 1,07 en todo el país.

El aumento de inactivos también es significativo. La cifra fue hasta marzo de 257.500 personas. Estadística explica que aunque «el primer trimestre de cada año suele venir acompañado de un incremento del número de inactivos» este incremente tampoco «tiene precedentes». «Parece que, en este caso, la caída de ocupación se ha traducido tanto en un incremento del paro como en un aumento del número de inactivos, debido fundamentalmente a la dificultad sobrevenida de buscar empleo en una situación de confinamiento», subraya.

Sectores y CCAA

Coinciden los datos de la EPA con los de empleo presentados por el Ministerio de Trabajo en cuanto a los sectores más afectados. En este sentido, los servicios perdieron 275.900 ocupados durante el primer trimestre, seguidos de la agricultura (-9.100) y de la construcción (-6.200). La industria, en cambio, aumentó en 5.600 empleados.

La ocupación se ha visto reducida en todas las comunidades autónomas. Baleares (-67.100), Comunidad Valenciana (-32.100) y Andalucía (-28.900) han sufrido las mayores caídas. Baleares también lidera el aumento de paro y suma 49.200 parados, la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha suman 20.600 y 13.500 parados respectivamente.

En el lado contrario, las mayores bajadas trimestrales del paro se dan en País Vasco (–4.500), Canarias (–2.100) y Comunidad Foral de Navarra (–1.900). De nuevo, Navarra (8,55%), País Vasco (8,72%) y Comunidad de Madrid (10,60%) registran las tasas de paro más bajas este trimestre. En el extremo opuesto, Extremadura (23,59%), Andalucía (21,21%) y Canarias (18,79%) presentan las más elevadas.

Las consecuencias sobre el empleo de la pandemia del coronavirus ya se hicieron notar en la última publicación de los datos de empleo del Ministerio de Trabajo. Más de 300.000 personas se registraron como parados hasta finales del pasado mes. Además, el Gobierno estima que cuatro millones de trabajadores han sufrido un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Con todo, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, explicó que hasta la primera quincena de abril la caída se había estabilizado.