Cabify obtuvo un beneficio neto de 2,7 millones de euros en España en el ejercicio 2019, el primero que logra en el país, frente a la perdida de 1,8 millones contabilizada el ejercicio precedente, según informó la plataforma de movilidad.

La firma logra sus primeras ganancias concretamente en Maxi Mobility Spain, la firma con la que opera el negocio de intermediación del servicio de vehículo de alquiler con conductor (VTC), tras disparar un 54% sus ingresos, hasta sumar 223 millones de euros.

Este incremento viene impulsado tanto por el crecimiento de su actividad de intermediación y prestación de VTCs, como por su extensión a nuevas ciudades.

La compañía incrementa su contribución un 60%, hasta los 12,8 millones de euros

En concreto, en 2019 Cabify elevó un 54% el número de trayectos realizados y en un 35% el número de pasajeros transportados. Asimismo, empezó a operar en dos nuevas ciudades, Murcia y Santander, de forma que ya está presente en nueve capitales de provincia.

Además, durante el pasado año, la plataforma de movilidad empezó a abrirse para dar servicio de taxi a través de su aplicación.

En materia de tributación, Cabify asegura que en 2019 pagó impuestos en España por un importe total de 12,8 millones de euros, monto un 60% superior al de un año antes.

Según detalla la firma, de este importe, 8,3 millones corresponden a IRPF y Seguridad Social. Además, afirma haber «consolidado la contribución neta en el IVA, duplicando el volumen de recaudación, y generado por primera vez una base imponible positiva en el Impuesto sobre Sociedades».

«Esto es algo que nos hace especialmente felices, porque, además de lograr la rentabilidad del negocio, estamos aportando a la sociedad mucho más», indicó el consejero delegado de Cabify, Juan de Antonio.

Asimismo, durante el pasado año la compañía invirtió 9 millones en I+D+i, importe equivalente al 5% de sus ingresos. De esta forma, acumula una inversión en esta partida de 20,6 millones en los últimos cuatro años.

ERTE por la crisis sanitaria

Cabify cuenta en España con una plantilla de unos 400 empleados, que actualmente están afectados por un ERTE de reducción de jornada ante la caída de actividad que el negocio de VTC registra a consecuencia de la crisis sanitaria, el estado de alarma y las restricciones a la movilidad que supone.

Respecto a esta coyuntura, De Antonio indicó que «si bien Cabify siempre ha puesto mucho énfasis en la seguridad, además de en la movilidad y la sostenibilidad, la seguridad se está haciendo cada vez más relevante».

«Esta triste etapa del coronavirus nos ha hecho darnos cuenta que la seguridad es lo más importante en la movilidad. Por ello continuaremos haciendo desarrollos e invirtiendo para asegurar que Cabify es la opción más segura dentro de las alternativas de movilidad», aseveró.