El Ministerio de Trabajo descarta cualquier tipo de influencia del ciberataque que sufrió el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en marzo tanto en el cómputo de parados como en los pagos de las prestaciones.

Así lo ha asegurado el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, ante las preguntas de los periodistas en una rueda de prensa este martes, en la que el Ministerio de Trabajo y Economía Social y el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones han ampliado los datos del paro y afiliación publicados esta mañana.

«Descartamos cualquier incidencia en el sistema del cómputo del paro registrado», ha afirmado Pérez Rey. «El paro registrado no se ha visto afectado por ninguna forma por la incidencia de este ataque informático, tampoco la ha tenido en el pago de prestaciones», ha remarcado.

El SEPE se vio obligado a atender a «papel y boli» a los desempleados, ya que el virus informático obligó a los funcionarios a mantener sus ordenadores apagados mientras se solucionaba el problema, lo que hacía a algunos pensar que se verían afectados los parados o las cifras de desempleo.

«Las bases de datos han funcionado absolutamente con integridad, el ataque no ha supuesto la pérdida de ningún dato. El SEPE tenía todo tipo de instrumentos de backup y recuperación de datos y por tanto la integridad de las bases de datos no tiene ningún problema», ha despejado las dudas el secretario de Estado de Empleo.

Pérez Rey sí ha reconocido que el ciberataque ha afectado a la dinámica habitual de las oficinas, pero ha dicho que ya «se ha recuperado». A la vez, ha agradecido las más de 19.000 horas extraordinarias que han trabajado los funcionarios para recuperar el ritmo de funcionamiento habitual del servicio.

Pago de prestaciones

Sobre el pago de prestaciones, Pérez Rey ha insistido en que no habrá ningún retraso. «La mayoría de las personas que tienen derecho a prestaciones cobrarán entre hoy y mañana. El programa de nóminas y pago de prestaciones del SEPE no se va a ver influido en absoluto por el ataque informático», ha subrayado.

El virus que infectó el SEPE paralizó su actividad en todo el país, incluidas sus 710 oficinas que prestan servicio presencial, como en las 52 telemáticas, y llevó a que el sindicato CSIF pidiera apoyo en inversión tecnológica, ya que las aplicaciones y sistemas informáticos tienen una antigüedad media de unos 30 años.

El ransomware como el que infectó el SEPE lleva décadas utilizándose, y por norma general, consiste en el cifrado del disco duro del ordenador infectado. Se camufla a través de otro archivo que suele ser muy apetecible para la persona a golpe de click. Fotos, palabras como ‘factura’ o similares son el cebo perfecto para que el virus esté dentro.

De hecho, importantes empresas han tenido que hacer frente a diversos casos calcados a los que deberá hacer frente el SEPE. Hace más de cuatro años, TelefónicaIberdrola y otras empresas cayeron en uno de los mayores ataques de nuestros tiempos, también por la incursión de un virus ransomware. El caso más reciente fue el que afectó a Mapfre, que estuvo semanas sin poder operar con normalidad.