El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha remarcado este martes que la prioridad del Ejecutivo ante la pandemia del coronavirus es la recuperación frente a la subida de impuestos. Sánchez ha introducido en una rueda de prensa el Plan de Recuperación que presentará este miércoles en el Congreso de los Diputados, a petición propia y antes de aprobarlo en el Consejo de Ministros la próxima semana.

En su comparecencia ha sido preguntado por la reforma fiscal, y, en concreto, sobre si son creíbles las declaraciones en las que el candidato socialista a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, asegura que no va a subir impuestos, «¿se refiere a que no los va a subir él, pero usted sí?», ha inquirido una periodista, haciendo referencia a la reforma fiscal impulsada por el Gobierno, de la que este lunes se presentó el comité de expertos que la analizará.

«Lo primero es la recuperación, la recuperación y la recuperación, y todos los instrumentos de política económica y fiscal están al servicio de la recuperación económica. Tanto es así que a lo largo de estos meses de pandemia hemos comprometido el 20% de nuestro PIB en avales, en ERTE, en ayudas directas, en moratorias fiscales…», ha contestado Sánchez.

«El Gobierno de España, y yo creo que además lo ha demostrado, ha antepuesto la recuperación económica y la recuperación de los niveles de PIB que teníamos antes de la pandemia a cualquier otra consideración vinculada con el sistema fiscal. Por tanto, primero recuperación, recuperación y recuperación, consolidación de la actividad económica, y luego efectivamente continuaremos con nuestra hoja de ruta, con tareas que no solo asumimos nosotros como Gobierno de coalición sino que además nos está marcando Europa», ha remachado.

En ese sentido, Sánchez ha hecho hincapié en que es Europa la que está marcando tareas como pensar en «cómo sostendremos nuestros niveles de bienestar en el futuro una vez acabe esta inyección de recursos públicos» que España va a incorporar a su actividad económica en los próximos 6 años, gracias a los fondos europeos destinados a la recuperación de la pandemia. 

«La Comisión Europea (…) en las recomendaciones específicas para España del año 2019 y el año 2020 habla de que necesita hacer una reforma fiscal. Lo dice. Lo dice», ha subrayado, señalando también que no se trata de un debate que implique solamente a España.

«Hemos escuchado al, entiendo yo, para algunos, peligroso, rojo, comunista Biden [presidente estadounidense] hablar de que tenemos que elevar los tipos efectivos de sociedades a nivel global para acabar con el dumping fiscal de una economía cada vez más global». En ese sentido ha destacado que España «no es una isla» y que también «está en esos debates».

Igualmente, ha insistido en que Gabilondo se presenta a la Comunidad de Madrid y tiene «el respaldo del PSOE», por un lado, mientras que por otro la tarea que tiene el Gobierno de España es «amoldar todas esas sensibilidades, esas demandas largamente acumuladas a lo largo de los años».

Sobre la reforma fiscal, también ha aprovechado para enfatizar que en el pasado ya se han reunido otras comisiones de expertos que han apuntado en la misma dirección: «Las del señor Montoro y Rajoy también hablaban de la necesidad de modificar algunos impuestos», se ha defendido.

Este lunes tuvo lugar la presentación de los 17 integrantes del comité de expertos que analizará la reforma fiscal impulsada por el Gobierno, y que tendrá hasta el final de febrero de 2022 para presentar sus propuestas para la reforma fiscal.

El objetivo del Ejecutivo es que este grupo vaya «anticipando algunos de los trabajos en las figuras tributarias», apuntó la ministra, buscando que puedan incorporarlas a los presupuestos de 2022 y así conseguir acercar la presión fiscal de España a la media europea, inferior entre 7 y 8 puntos del PIB.

Las prioridades son claras y son tres: subir el impuesto de Sociedades (sobre el que la semana pasada la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, propuso un tipo mínimo global), que Montero cree que debe reformarse de forma «prioritaria», pero también los vinculados a la riqueza, como Patrimonio y Sucesiones y Donaciones (estos dos últimos están cedidos a las comunidades).