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La Agencia Internacional de la Energía insta a Sánchez revisar los “elevados” impuestos en la electricidad

Un informe sobre las energías en España recalca que se debe seguir trabajando de cara a 2030

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene en la presentación del Plan de Acción para la Internacionalización de la Economía Española 2021-2022, en la sede del Instituto de Comercio Exterior (ICEX),

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez EP

España tiene unos impuestos demasiado altos respecto a otras regiones parecidas en materia de electricidad. Así lo asegura la Agencia Internacional de la Energía en un informe que repasa el sistema energético en la actualidad y hace balance de la situación española de cara al objetivo de reducir las emisiones nocivas de cara a 2030.

El organismo internacional asegura que los impuestos en España “siguen siendo relativamente altos” en la electricidad comparándolos con el gas y el petróleo, dos energías más sucias que la primera. Estos altos gravámenes, de acuerdo al informe realizado por la AIE, supone un encarecimiento de la factura de la luz a fin de mes. “

“Mientras España mira hacia un futuro de mayor electrificación de sectores de uso final y acoplamiento sectorial: un elemento esencial para lograr una transición: la competitividad de la electricidad frente a los combustibles fósiles será un elemento crítico para lograr los resultados deseados”, afirma la Agencia Internacional de la Energía. 

Por eso, la institución recomienda a España “revisar los impuestos” para evitar cargos excesivos e impactos distorsionadores en el recibo de la electricidad. Además, la AIE recuerda que nuestro país debe seguir mejorando en la fiscalidad y gravámenes hacia la electricidad puesto que sigue “siendo el quinto país con los precios más altos” del ranking de países que componen la Agencia Internacional de la Energía.

Otra de las críticas que se encuentran en el extenso reporte sobre el sistema energético español de la AIE es el de los “desproporcionados” gravámenes que existen para la electricidad frente a los hidrocarburos. Con este escenario, España se enfrenta a un problema puesto que para los españoles es más complejo abandonar las energías fósiles, y por tanto, más contaminantes ya que son mucho más baratas que las limpias, como es el caso del diésel. 

En este sentido el informe resalta que el Gobierno de Pedro Sánchez debe revisar los impuestos para evitar cargos excesivos e impactos distorsionadores en la electricidad en relación con el consumo de petróleo y gas para promover la electrificación. “España debe considerar, adicionalmente, impuestos basados ​​en el carbono, así como otros mecanismos para redistribuir progresivamente cargos de electricidad entre todos los actores del sistema energético”, recalca la Agencia Internacional de la Energía. 

No obstante, el organismo internacional alaba la creación de los fondos de las renovables, que permitirán un ahorro, según cálculos del Gobierno de España, unos 7.000 millones de euros en los próximos años, que se verán reflejados en una disminución en la factura de la luz.

Ayudas para la electrificación

El Gobierno de España se ha propuesto reducir considerablemente las emisiones de gases a la atmósfera antes de 2030. En concreto, el conjunto de países de la Unión Europea firmó un documento en el que se obliga a las naciones a reducir un 55% menos de emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con 1990.

Una de las opciones para que la electricidad gane terreno en España es la de tener en las calles y carreteras españolas un total de cinco millones de vehículos eléctricos para esa misma fecha. En este sentido, la Agencia Internacional de Energía insta al Gobierno a incluir más impuestos de matriculación más bajos y apoyar financieramente al sector automotriz nacional para incrementar la producción de nuevos modelos. 

Poca competencia en España

Pero las críticas y las recomendaciones no solo van dirigidas al Gobierno e instituciones públicas respecto a la problemática de los altos precios existentes en nuestro país en la factura eléctrica.

La AIE explica que España tiene un “grave problema” en la distribución y comercialización de la electricidad y otras energías ya que los cinco grandes proveedores tradicionales se encargan de suministrar el 85% de los consumidores. El organismo remarca que al controlar la distribución de las redes de distribución estas grandes empresas provocan que haya un “nivel bastante bajo” de la competencia en el mercado minorista, aumentando el precio ostensiblemente a final de mes.

El informe también achaca a la tarifa regulada que los consumidores se quejen por los altos precios de la electricidad. “Este sistema de precios regulados tiende a obstaculizar el desarrollo de una mayor competencia en el mercado minorista español. Dicha regulación de precios desalienta a los consumidores a comparar precios y cambiar de proveedor”, explica el organismo. 

Por eso, la Agencia Internacional de Energía aboga por la eliminación de la tarifa regulada para la mayoría de los consumidores ya que se abriría la puerta a la concienciación y la introducción de herramientas de comparación de precios. “Seguramente abrirán el comercio minorista y reducir la concentración del mercado”, se extrae del documento recientemente publicado.

En este sentido, la institución internacional vuelve a insistir en que el Gobierno debería observar el papel de los “excesivos” impuestos y gravámenes en la electricidad y evaluar “si son apropiados” a la vez que pide que sean revisados y si son “apropiados” en comparación con el de otros combustibles y políticas de descarbonización.

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