Imagen de unos vasos con cerveza.

Cañas de cerveza tiradas en la fábrica de cerveza artesanal 'La Virgen', en Las Rozas (Madrid, España). Ricardo Rubio / Europa Press

Economía | Empresas

El Covid frena el auge de la cerveza artesana

Hasta la llegada de la pandemia, España registraba incrementos anuales de aperturas de hasta un 20%. Según el último informe de Cerveceros de España, han tenido que bajar la persiana el 12% de los productores

La pandemia ha supuesto un duro golpe tanto para la producción como el consumo de cerveza en España. Pero si las grandes cerveceras han notado el impacto de la crisis del coronavirus, el segmento de las artesanales se ha visto especialmente dañado por la crisis sanitaria.

El denominado sector ‘craft’ está muy disperso por toda la geografía. Y muchas fábricas tienen su punto fuerte y su principal canal de distribución en los núcleos de población que las rodean. Aquellas ubicadas en zonas especialmente afectadas por la falta de turistas, la caída del consumo se ha dejado notar mucho más.

Hasta la llegada de la pandemia, España registraba un incrementos anuales de aperturas de hasta un 20%, sin apenas cierres o con alguno muy anecdótico. «El covid ha provocado un cierre importante y seguramente veremos algunos datos mayores», explica Javier Donate, presidente de la Asociación Española de Cerveceros Artesanos Independientes (AECAI).

A falta de un estudio pormenorizado de la situación del sector que verá la luz en cuestión de unas semanas, el informe de Cerveceros de España presentado este miércoles recoge una caída de la producción de del 40,7% y el cierre del 12% de las compañías.

En total, el sector está compuesto por unas 700 fábricas artesanas en España, lo que da cuenta del impacto de la crisis sanitaria en un segmento que apenas cubre un 1% de la cuota de mercado.

«Algunos no han podido aguantar, porque en el fondo no somos empresas con un riñón financiero fuerte. El que más y el que menos, debe mantener los alquileres y parte de los costes fijos», explica Donate. Incluso las que tienen algún posicionamiento más amplio o exportan parte de su producción «han podido aguantar, pero con mucha dificultad», añade.

El sector consigue colocar su producto gracias fundamentalmente a empresas de comercio cercano, en eventos como ferias y festivales, en visitas organizadas a las propias fábricas o a través de pequeña hostelería. «Es cierto que el consumidor nos ha apoyado en momentos complicados, pero se nos ha cortado el 70% de nuestros canales de distribución», apunta Donate.

Y, entre otras cosas, las microcerveceras no tienen el mismo acceso que las industriales a los canales de la gran distribución. Apenas un 10% tienen presencia en las grandes superficies y, dentro de ellas, tienen los espacios más pequeños.

En cambio, las ventas on-line, las entregas a domicilio y el comercio de cercanía sí que han servido para contener las pérdidas, aunque ha sido insuficiente para cubrir el déficit de demanda en los canales habituales.

Ayudas insuficientes

El sector de las cervezas artesanas genera en España cerca de 3.400 puestos de trabajo directo, contando con tiendas y locales especializados, y una estimación de 18.100 puestos de trabajo indirecto entre hostelería, retail, proveedores de materias primas y consumibles, instalaciones, eventos y todo tipo de servicios, desde administrativos, hasta comunicación, marketing, eventos y transportes.

Respecto al apoyo de las administraciones públicas, en el sector lamentan al igual que muchos otros negocios golpeados por la crisis sanitaria, que las ayudas no han llegado a tiempo y que las que ha habido han sido insuficientes.

Siempre se ha hablado de un boom, pero hay espacio y mucho camino por recorrer»

Javier Donate (AECAI)

A nivel general, la producción de cerveza en España cayó un 12%, hasta los 34,7 millones de hectolitros. Esto representa niveles similares a los que presentaba esta industria en la anterior crisis económica, durante el período 2008-2014.

Ahora, a medida que se relajan las restricciones y se acerca el verano, los pequeños productores reconocen estar percibiendo un cambio de tendencia y aseguran ya que «se está moviendo el mercado». Con ello confían en que 2020 se quede como un mal recuerdo y consigan volver a crecer. «Siempre se ha hablado de un boom, pero hay espacio y mucho camino por recorrer», concluye Donate.

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