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El turismo exige elevar la presión diplomática para amortiguar el golpe de los rebrotes

Exceltur reclama al Gobierno mejorar la comunicación sobre los contagios en España. Piden negociar en Bruselas y de manera bilateral con los principales mercados emisores para que no se frenen las reservas

Varias personas caminan con su equipaje en la terminal T1 del Aeropuerto de Madrid - Barajas Adolfo Suárez.

Varias personas caminan con su equipaje en la terminal T1 del Aeropuerto de Madrid - Barajas Adolfo Suárez. EP

El crecimiento de los contagios y el avance de la variante Delta ha ralentizado el ritmo de reservas de los viajeros internacionales a España. Tanto Francia como Alemania emitieron recomendaciones para que sus nacionales no viajen a nuestro país durante este verano. Y las reservas procedentes de Reino Unido no parecen avanzar al ritmo esperado a pesar de la relajación de las medidas anunciadas por el Gobierno de Boris Jonhson a partir del 19 de julio, que este mismo miércoles sacaba a Baleares de su ‘lista verde’.

Por eso, la Alianza para la excelencia turística (Exceltur) reclama al Ejecutivo español que se implique de manera más activa para evitar un golpe al sector por segundo verano consecutivo, tras quince meses bajo el yugo de las restricciones. No en vano, desde que comenzó la pandemia acumulan 150.000 millones en caída de ingresos. Y en los últimos días, han detectado un «súbito frenazo» en el ritmo de reservas desde los principales mercados emisores, que aún no se traducen en cancelaciones.

Aunque aunque la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, se ha salvado de la remodelación de carteras acometida por Pedro Sánchez, sí ha habido un cambio a los mandos del Ministerio de Asuntos Exteriores, donde Manuel Albares ha sustituido a Arancha González Laya.

Y, en opinión de la patronal, es ahí desde donde mayor presión se puede ejercer sobre los socios europeos para evitar que los turistas dejen de llegar a los destinos españoles. Sin embargo, la crisis de gobierno conllevó la dimisión del secretario de Estado de la España Global, Manuel Muñiz. En su año y medio en el cargo, había participado en negociaciones en el seno de la UE para el restablecer la movilidad tras la llegada de las vacunas y para la apertura de corredores seguros.

Aunque en la patronal dicen dicen reconocer las gestiones y conversaciones que se están llevando a cabo desde Exteriores, creen que deberían ser aún más intensas y con objetivos muy claros. Por un lado, Exceltur reclama que España abogue para acodar nuevas métricas o que se reinterpreten las existentes a nivel comunitario.

Se trata, en definitiva, de cambiar el paradigma a medida que la tasa de vacunación se acerca al 70% de la población y conseguir «trasladar internacionalmente una imagen más sosegada y de mayor seguridad de España y sus destinos ante, unos efectos de la covid distintos y menos alarmantes que hace un año, con los que tendremos que aprender a convivir a medio plazo». En este sentido, recalcan que los rebrotes no inciden, de momento, en mayor presión hospitalaria, o sobre las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

Ven necesario negociar directamente con el Reino Unido para que «no haya marcha atrás» o nuevas medidas disuasorias

Por otro lado, ven necesario negociar directamente con el Reino Unido para que «no haya marcha atrás» o «nuevas medidas disuasorias para España que neutralizasen la flexibilidad recién anunciada». A partir de este 19 de julio, podrán viajar a destinos españoles sus ciudadanos vacunados y los menores de 18 años sin tener que guardar cuarentena a su regreso a territorio británico. No en vano, uno de las tareas que tiene Albares tras su toma de posesión es nombrar embajador en Londres, cuya plaza está vacante desde que Carlos Bastarreche fuese cesado en febrero tras alcanzar la edad de jubilación.

Al margen de la cuestión británica, la patronal Exceltur aboga también por que España inste en el ámbito de las instituciones comunitarias a «que se respeten los acuerdos del Certificado Verde Digital«, a fin de que que los países no puedan «aplicar frenos de emergencia arbitrarios y descoordinados».

En este sentido, también son partidarios de abrir conversaciones bilaterales en los casos de Alemania, Francia o Italia para evitar que los gobiernos de estos países emitan recomendaciones en contra de los viajes a España o que estas últimas se pudieran llegar a transformar en medidas disuasorias al turismo como cuarentenas, o la necesidad de realizar varias pruebas PCR.

Campañas de comunicación

Al margen de eso, también reclaman que el organismo Turespaña, dependiente del departamento que dirige Maroto, ponga en marcha con carácter urgente una campaña de comunicación en los principales países europeos que han hecho recomendaciones de no viajar a España.

En este sentido, creen que esa campaña debería servir para «trasladar mejor ante sus potenciales consumidores, la realidad actual, de mucha menor gravedad de los rebrotes y tasas de incidencia de contagios en nuestros destinos». Asimismo, insisten en la necesidad de dar continuidad e incluso reforzar las campañas puntuales de promoción para estimular demanda externa en los principales mercados, reforzando la imagen de los destinos españoles como lugares seguros.

La Playa de la Malvarrosa repleta de gente en un día de alerta roja por altas temperaturas.
La Playa de la Malvarrosa repleta de gente en un día de alerta roja por altas temperaturas. EP

Si nada de esto funciona y «si se siguen recrudeciendo los rebrotes» -sostenía este miércoles el vicepresidente de Exceltur, José Luis Zoreda-, este trimestre de verano el turismo generará una actividad de 37.978 millones. Una cifra que está por encima de los 24.301 millones de 2020, pero que se queda muy lejos de los 58.372 millones de 2019. El dato conllevaría asumir 20.394 millones más de pérdidas y conlleva revisar a la baja el cálculo realizado hace tres meses.

Mientras tanto, todas las esperanzas siguen estando puestas en la demanda nacional. «La cosa este verano irá por barrios. En Sangenjo no se van a enterar de todo lo que está pasando, pero como no haya británicos, Benidorm está muerto«, exponen fuentes del sector. En este sentido, la previsiones de la patronal turística reflejan cómo los destinos de la cornisa cantábrica lograrán salvar el verano, mientras que otros destinos tanto urbanos como de costa más expuestos al turista internacional, pasarán muchas dificultades si no se reactiva la demanda.

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