Economía Presupuestos generales del Estado

Podemos centra su batalla fiscal en el impuesto de sociedades, la 'tasa rosa' y el IVA de las peluquerías

El partido ha dejado de lado reivindicaciones como la subida del IRPF para centrarse en tres medidas muy concretas que ve más viable conseguir

El secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, que está encabezando la negociación de los presupuestos por el lado de Unidas Podemos.

El secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, que está encabezando la negociación de los presupuestos por el lado de Unidas Podemos, en una imagen de 2019. Eduardo Parra / Europa Press

La negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) lleva semanas ocupando titulares. Desde el Gobierno veían posible aprobarlos en el Consejo de Ministros que tuvo lugar el pasado martes, pero ahora las fuentes gubernamentales hablan de la primera quincena de octubre para no pillarse los dedos, y en público solo insisten en que estarán listos «en tiempo y forma».

El plazo legal que marca la Constitución es hasta el 30 de septiembre, aunque los retrasos son habituales: desde 2016, todos los años ha pasado. Los PGE de este año estarán en vigor hasta el 1 de enero de 2022, por eso, ante las preguntas de este medio, desde el Gobierno y desde Hacienda insisten simplemente en que estarán aprobados a final de año. O, al menos, en que esa es «la intención».

«El Gobierno está trabajando para tenerlos en tiempo y forma», se limitó a decir este martes la socialista, portavoz del Gobierno y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, sobre la fecha en que podría el Ejecutivo dar el visto bueno a ese plan, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros del martes. Del lado de Unidas Podemos, Yolanda Díaz enviaba este jueves otra idea: «Habrá Presupuestos, pero el Gobierno tiene que mandar un mensaje reformista claro».

A nivel general, desde Podemos indican que el acuerdo sigue lejos, y, por eso, en materia fiscal han establecido prioridades. Son tres: conseguir un tipo mínimo del impuesto de sociedades del 15%, en la misma línea en la que lo han acordado los países del G7 y de la OCDE; rebajar la llamada tasa rosa, es decir, los impuestos a los productos de higiene íntima femenina, y bajar el IVA a las peluquerías, como estas vienen reivindicando, hasta el 10%.

Otras medidas económicas clave más allá del tema fiscal es el tema de la vivienda, que Podemos quiere regular desde el año pasado, o, al menos, introducir medidas que reduzcan su precio, y el cheque bebé, ya que consideran que la ayuda que existe actualmente solo llega a familias trabajadoras y que presentan la declaración de la renta, ya que se concibió como una política de empleo, para que las madres volvieran al mercado laboral. «Pero las familias con mayor vulnerabilidad no la están recibiendo, hay que universalizar la ayuda», explican desde el partido.

Subir el IRPF, para más adelante

Desde el partido apuntan que estas medidas económicas son pocas, pero «muy bien elegidas» puesto que prefieren apuntar a pocos frentes más importantes que intentar abarcar demasiado. Así, quedan atrás algunas de las medidas que contempla el acuerdo de coalición firmado por Unidas Podemos y el PSOE como la de subir el IRPF dos puntos a las rentas de ahorro de más de 130.000 euros o cuatro puntos a las rentas de más de 300.000 euros, algo que hasta este verano reivindicaban, pero que ha desaparecido de sus intervenciones.

El secretario de Estado de Derechos Sociales y responsable de Economía de Unidas Podemos, Nacho Álvarez, que está liderando las negociaciones de los presupuestos, no ha mencionado el tema en su última entrevista, y la secretaria general del partido, Ione Belarra, solo lo ha hecho de pasada, enmarcado en su discurso de conseguir que los ricos paguen más. Pero, en el área fiscal, ambos han insistido en los tres ámbitos aquí mencionados (impuesto de sociedades, tasa rosa e IVA de las peluquerías).

El Gobierno ha encargado a un comité de expertos que revise los impuestos que existen en España para que analice cuáles pueden subirse, buscando reducir las diferencias de recaudación entre España y la Unión Europea. Presumiblemente, algunos de esos incrementos podrían entrar en vigor en 2022, sobre todo, el de Sociedades y los de Sucesiones, Patrimonio y Donaciones. El primero es el que Podemos ve posible adelantar e introducirlo como su medida estrella dentro de los presupuestos.

Por su parte, preguntados sobre si están dispuestos a subir alguno de estos impuestos ya, de cara a los PGE de 2022, desde Hacienda se limitan a referirse al comité de expertos, que está trabajando en ello. A la vez, ni descartan ni confirman que puedan incrementarse algunas figuras fiscales en el marco de la negociación con Podemos, insistiendo en que están tratándolo estos días, por lo que no pueden comentarlo.

Igualmente, en Unidas Podemos recalcan que su objetivo es cumplir todo el acuerdo de coalición, lo que incluye subir IRPF, entre otras medidas, por lo que buscarán conseguir todo lo que puedan en esta negociación. Es importante recordar que estos podrían ser los últimos que pacten PSOE y Podemos, puesto que el año que viene podrían prorrogarse los de 2022 y en 2023 habrá elecciones generales, si no tienen lugar antes, por lo que el partido intentará llegar a ese momento con el mayor número de victorias debajo del brazo.

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