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Huelga de transportistas: "No vamos a cortar carreteras, pero el tiempo de parar es infinito"

Un camión llega a Mercamadrid.

Un camión llega a Mercamadrid. EP

Las empresas transportistas amenazan con extender los paros convocados si la negociación con el Gobierno acerca de sus reivindicaciones no llega a buen puerto. Las organizaciones del sector pretenden llevar a cabo un cierre patronal entre el 20 y el 22 de diciembre y aunque su intención no pasa por convocar protestas contra el Ejecutivo, sí contemplan alargar las jornadas de paros si no se atiende a sus reivindicaciones.

Si esas medida de presión no surte el efecto deseado, «a partir de ahí, el tiempo de parar es infinito», avisa en conversación con El Independiente el secretario general adjunto de la Confederación Española de Transportes de Mercancías (CETM), Dulsé Diaz. De momento, su planteamiento pasa únicamente por cancelar las jornadas de trabajo en unas fechas especialmente sensibles por las celebraciones y los regalos.

«Nosotros no vamos a hacer marchas lentas por las carreteras como en Francia porque ese no es nuestro objetivo», abunda Juan José Gil, secretario general de la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer). Pero «si no se cumple, las organizaciones veremos hasta dónde llegamos. De momento, hemos anunciado tres días pero pueden convertirse en paros de larga duración«, enfatiza.

Las organizaciones del transporte dicen sentirse «abandonadas» por el Gobierno, al que reclaman que adopte medidas para mejorar las condiciones de los conductores y para contener el incremento de gastos al que se enfrentan por la subida del precio de los carburantes. Aunque uno de los puntos de mayor fricción pasa por la imposición de un sistema de pago por uso en las vías de alta capacidad que el Gobierno ha prometido a Bruselas poner en marcha a partir de 2024.

La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, intentaba calmar los ánimos este jueves asegurando que todavía «hay margen» para el «diálogo». En este sentido, recalcaba que cualquier fórmula de pago no se impondrá, sino que será fruto del acuerdo con los actores implicados. Sin embargo, éstos creen que el Ejecutivo ya tiene un modelo diseñado y que no habrá margen para introducir su punto de vista.

«Ya pagamos por el uso de las infraestructuras y no queremos pagar dos veces. Por ahí no vamos a pasar», enfatiza Díaz. En este sentido, dicen haberse quedado «un poco fríos» con las palabras de la titular de Transportes, que también ha insistido en que «muchas de las reivindicaciones» de los transportistas «exceden de las competencias» de su Ministerio.

«Parece que la ministra echa balones fuera, pero en otros países los Gobiernos han aprobado medidas como las que estamos pidiendo«, rebate Gil. Para las organizaciones es fundamental que el Ejecutivo prohíba que los camioneros se tengan que ocupar de cargar y descargar la mercancía de los vehículos que conducen. Asimismo también reclaman que se imponga como «obligatoria» la existencia de una cláusula de revisión del precio del combustible, ante el incremento acumulado de más de un 40% en el último año.

Respecto al nuevo sistema de peajes, desde CETM recuerdan que el transporte aporta a las arcas del Estado 19.000 millones de euros anuales a través de los impuestos a los combustibles, «más que suficiente para hacer frente al mantenimiento de las carreteras».

Mesa con sindicatos

Lo cierto es que no se trata de una huelga como tal, sino de un paro convocado por las patronales. Desde el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) aseguran respetar las reivindicaciones de los empresarios, aunque son partidarios de que la problemática del sector se aborde contando con ellos.

«Es necesaria una mesa de diálogo tripartita que active el diálogo social en el transporte de mercancías por carretera si no queremos acabar con colapsos y desabastecimiento», apuntan desde el sindicato. Entre otras cosas, coinciden con los empresarios en que los conductores deben quedar exentos de las tareas de carga y descarga y destacan la necesidad construir áreas de descanso seguras.

Pero cargan las tintas precisamente contra las patronales, a las que acusan de ofrecer unas condiciones «precarias» que -según denuncian- están frenando el relevo generacional en un sector donde la media de edad de los conductores está en los 50 años. «Ahora mismo, ni está bien remunerado ni se dan condiciones de conciliación», apunta Francisco Vegas Rosado, secretario general del sector de Carretera y Logística de CCOO.

Asimismo, recuerda que cuando se habla de que hay un déficit de 15.000 conductores en España, «nadie habla de las cifras de demandantes de empleo que existe en el sector». Según los últimos datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), hay 18.945 personas desempleadas cuya primera ocupación es la de conductor/a de camión. Además, hay 115.058 personas que querrían trabajar en el sector.

En 2008 ya hubo otro paro convocado por las organizaciones del transporte contra el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. En aquella ocasión, las medidas de protesta se alargaron durante cinco jornadas y provocaron el desabastecimiento de plantas de automóviles y grandes centros de distribución alimentaria. Finalmente se aprobó un paquete de 50 medidas.

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