Economía | Empresas

El auge de los supermercados revaloriza sus locales y dispara el interés de los inversores

La venta de establecimientos de las grandes cadenas de distribución se extiende durante la crisis como vía para obtener ingresos.

Exterior de un edificio de Mercadona.

Exterior de un edificio de Mercadona. EP

La buena marcha del negocio de los supermercados e hipermercados durante la pandemia ha disparado el interés de los inversores inmobiliarios por sus activos. Las cadenas aprovechan para hacer caja con los establecimientos en los que permanecen como inquilinas. Según los datos de la consultora JLL, en lo que va de año se han desembolsado cerca de 500 millones en varias operaciones en las que han participado compañías como Carrefour.

Los supermercados han sido uno de los negocios que mejor ha resistido el embate del coronavirus. Y para los inversores se convierten en un valor seguro al que destinar la liquidez de la que disponen. Las cifras de este 2021, la inversión en este segmento del retail supone cerca del 40% del total.

Esta cifra «supera ampliamente la cifra registrada entre los años 2017 y 2019, cuando representaba en torno a un 5%-10% e incluso al año 2020 en el que representó el 30%», explican fuentes de JLL. En el cuarto trimestre, la inversión en supermercados ha rondado los 120 millones de euros.

Entre las operaciones más destacadas están la adquisición por parte de Realty Income Corporation de un portfolio de tres hipermercados Carrefour por unos 64 millones de euros y la compra por parte de Square Asset Management de 10 supermercados por unos 21 millones de euros y en la que JLL ha actuado como agente del comprador. Ocho eran de Carrefour y dos de la enseña Cash Lepe.

Los inversores inmobiliarios depositan su confianza en este tipo de activos dada la adaptación que han demostrado los supermercados e hipermercados a los nuevos hábitos de compra en alimentación que han llegado con la pandemia. Aunque ha crecido mucho la venta on-line, el canal físico sigue siendo vital sobre todo en el segmento de los frescos.

Además, la gestión de esos activos inmobiliarios no ofrece especiales complicaciones para los inversores, pues son las propias cadenas las que se quedan como inquilinas. Pese a que la rentabilidad no suele ser muy elevada, a cambio tienen la garantía de una inversión estable a largo plazo con un retorno asegurado.

Para las cadenas es una forma de generar liquidez y rentabilidad en un sector con márgenes tradicionalmente estrechos y costes al alza. Y la tendencia tiene visos de seguir adelante en un contexto en el que las grandes cadenas de distribución alimentaria están ejecutando grandes planes de expansión como los de Lidl o Aldi.

Además de las antes mencionadas, en este 2021 ha habido otras operaciones de calado. Entre ellas, la compra por parte del fondo británico Blackbrook de 22 supermercados Eroski a Lar España por 59 millones. Asimismo, el fondo de inversión israelí MDSR adquirió un portfolio de 27 establecimientos Mercadona por cerca de 100 millones en una operación liderada por la consultora Savills Aguirre Newman.

La firma presidida por Juan Roig puso a la venta un paquete de tiendas, todas ellas en concepto ‘sale&leaseback’. Según la compañía, el movimiento formaba parte de la estrategia que la compañía puso en marcha en marzo de 2020 con el objetivo de «cambiar ladrillos por euros» para acelerar la transformación en la que está inmersa y que prevé culminar en 2023.

Por otro lado, Realty Income Corporation adquirió un portfolio de siete hipermercados Carrefour por 93 millones de euros. Hace apenas dos días, Merlin Properties ha formalizado un acuerdo con este gigante estadounidense para la venta por 110 millones de euros de una cartera de 30 supermercados alquilados a Caprabo en Cataluña.

Te puede interesar

Comentar ()