Economía

La guerra aleja las decisiones importantes de compra

La elevada inflación y la incertidumbre hacen que los españoles retrasen sus decisiones de compra importante como un coche

Vehículos en el interior de un concesionario BMW.

Vehículos en el interior de un concesionario BMW. EP

La economía española está viviendo otra sacudida. Cuando parecía que la recuperación tras la pandemia se hacía real, ha llegado una guerra, que ha disparado, todavía más, los precios. El conflicto también ha hecho que la incertidumbre se haya instalado en el día a día de los españoles. Todo esto hace que su renta real sea menor, por lo que el consumo se vuelve a ver lastrado, como durante el confinamiento por el coronavirus. En el principio de la pandemia el no salir hizo que se no se consumiera y que se ahorrase más.

Ahora la situación es diferente. No hay datos todavía que muestren si desde el comienzo de la guerra ha disminuido el consumo de los hogares, pero todo parece indicar que sí que lo ha hecho. Lo que sí que se está viendo es que la confianza de los consumidores de la zona euro está cayendo. El último dato de este índice, que es uno de los principales indicadores que puede predecir el gasto de los consumidores, es de esta última semana y muestra que la confianza se ha situado en el -18,7, muy por debajo del -8,8 del 25 de febrero y también muy por debajo de lo esperado (-12,9)

Gerardo Izquierdo, director general del Instituto de Estudios Económicos, afirma que las familias “suspenderán o retrasarán” las decisiones de compra. El elevado nivel de inflación, cerró febrero en el 7,6% cifra nunca vista desde 1986, va a suponer un lastre al consumo privado. Hay indicadores de big data que muestran una caída. La tendencia de la inflación es que siga en niveles más altos de los que ya se estaban viendo.

Según los datos de pagos con tarjetas por sectores de BBVA Research, la última semana han aumentado los pagos un 37,7% respecto a la misma semana de 2021. Sin embargo, en el gráfico se ve como ese porcentaje de aumento ha ido disminuyendo en lo que va de mes, es decir, los españoles cada semana de este marzo están gastando menos en referencia al mismo mes del año anterior.

De hecho, en diciembre, el consumo minorista cayó un 6,1% en diciembre y se ha prolongado en enero y febrero. “En marzo la incertidumbre está siendo peor, por lo que el consumo privado se lastrará más todavía, va a tener dificultades para registrar una tasa positiva”, apunta Izquierdo.

CaixaBank Research en su informe del mes de marzo asegura que la economía española se va a ver afectada por un menor crecimiento del consumo privado debido al aumento de la incertidumbre y a la caída del poder adquisitivo que conllevará una mayor inflación, un menor empuje de las exportaciones debido al menor crecimiento de los principales socios comerciales y un mayor tensionamiento de las cadenas de suministros globales.

En marzo la incertidumbre está siendo peor, por lo que el consumo privado se lastrará más todavía

Gerardo izquierdo

“Esta situación de incertidumbre que ya está provocando el conflicto frenará, inevitablemente, las decisiones de consumo e inversión: desde la compra de un automóvil hasta la gestión de las existencias de las empresas”, apuntan en el informe de CaixaBank Research.

El organismo alerta que la inflación disparada no afecta a todos los hogares de la misma forma, ya que depende de cuáles son las partidas responsables de la subida de los precios. En este caso, los componentes que engloban a bienes y servicios considerados de primera necesidad (alimentos, electricidad y calefacción, por ejemplo) pasaron de una inflación de apenas un 0,5% en enero a casi un 7% en diciembre, tasa que asciende al 9,2% si se incluye la gasolina. “Estos productos presentan una demanda muy rígida que dificulta buscar sustitutos, ya que uno puede dejar de ir de vacaciones si le sale muy caro, pero resulta más difícil limitar la calefacción en los meses de invierno, por lo que la subida de la inflación está teniendo un impacto desigual por tramos de renta”, explican los expertos de CaixaBank Research.

De hecho, según datos de Eurostat, los hogares con menor renta concentran el 13% de su gasto en alimentos y en torno al 20% en vivienda, gas, electricidad y calefacción, frente a menos del 10% y del 5% que, respectivamente, representa para los hogares con mayor renta. En consecuencia, la fuerte subida de los productos de primera necesidad tiene un mayor impacto en los tramos de renta más baja.

En definitiva, y a pesar de la limitación en los datos, el ejercicio anterior parece apuntar a que el patrón actual de subida de precios está afectando especialmente a los tramos de renta más baja. Para tratar de paliar este impacto, las distintas economías de la región han puesto en marcha diversas iniciativas como transferencias a los hogares más vulnerables, recortes del IVA energético o regulación del precio en el mercado minorista y mayorista.

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