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El plan de Iberdrola para bajar la factura un 80%: ligar el precio a largo plazo y olvidarse de los tramos horarios

Sánchez Galán vuelve a escena para pedir al Ejecutivo de Pedro Sánchez que copie las ideas del resto de países europeos

La vicepresidenta Teresa Ribera junto a Ignacio Galán, presidente de Iberdrola.

La vicepresidenta Teresa Ribera junto a Ignacio Galán, presidente de Iberdrola. EP

Iberdrola presiona para que el Gobierno de Pedro Sánchez recapacite en su idea de modificar el sistema energético español. A pesar de que el Ejecutivo tiene decidida la idea de cómo pretender frenar la escalada del precio de la electricidad, con propuesta a Bruselas incluida, las eléctricas pretenden frenar las aspiraciones de España y Portugal por poner un precio tope a la tecnología del ciclo combinado (gas).

Mientras todas las compañías españolas del sector eléctrico han tenido diversas reuniones con los diferentes estamentos de Bruselas para tratar de frenar la proposición conjunta Ibérica, que pretende topar el precio de la electricidad generada en los ciclos combinados a 30 euros, los diferentes presidentes de las propias empresas han criticado la postura del Gobierno y promueven otras fórmulas.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, explicó este miércoles que existe una posibilidad de que el precio de la electricidad pueda hundirse “entre un 30% y un 40%”. Para ello, habría que modificar” la tarifa regulada de electricidad (PVPC), que según él solo afecta a entre el 10% y el 15% de la energía que se consume en España. El mandatario de la eléctrica sostuvo que España “es única en Europa” y pidió al Gobierno que se cree un nuevo sistema parecido al del resto de los países europeos.

“Cualquier cosa que nos haga menos Europa a largo plazo a España no le va a ir bien. Cambiemos el diseño de la tarifa regulada eléctrica”, llegó a decir el presidente de la eléctrica.

Pero, ¿cómo sería este cambio? Tal y como explican las fuentes del sector a este periódico, la solución que propone Iberdrola “pasa por modificar el diseño de esta tarifa y hacerla similar al resto de países”. Para ello, se “debería indexar la tarifa regulada a mercados a plazo en lugar al precio spot como actualmente ocurre”. Es decir, que España debería olvidarse de las variaciones que se recogen diariamente en el mercado intradiario que se marcan en el operador nacional eléctrico, Omie. Así, tampoco serían necesarias los tramos horarios que marca nuestro mercado, en el que se han llegado a pagar más de 700 euros el magavatio a la hora.

Las mismas fuentes alegan que si en 2022 se indexase un 65% a mercado a plazo se conseguiría ya una bajada de la factura del 31%. “Esta bajada podría llegar a ser de un 60% si se continúa indexando a plazo llegando a un 80% en 2025”, remarcan fuentes del sector.

¿Cómo se mide en el resto de países?

Las eléctricas, en este sentido, ponen de ejemplo otros países de Europa que tienen un sistema diferente como, por ejemplo, Alemania, Francia, Gran Bretaña o Italia. En el caso germano, no existen tarifas reguladas y es la autoridad de competencia la que puede comprobar ex post que las tarifas aplicadas son razonables o por el contrario deben ser modificadas.

Nuestros vecinos del norte miden la tarifa regulada con el precio fijo de un año. Además, el coste va ligado al mercado de la energía nuclear (mayoritaria en Francia) y las previsiones que marque el regulador del país. Algo parecido sucede en Reino Unido, que se fijan las tarifas a seis meses meses y el coste de la energía está ligado al mercado por un período de tiempo determinado.

Sin fecha concreta

Mientras eléctricas y Gobierno se enzarzan en una nueva batalla por la crisis de los precios de la electricidad, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, espera como agua de mayo la resolución de Bruselas para saber en qué condiciones podrán topar el precio del gas en la generación de electricidad.

Si bien, tal y como adelantó este periódico, la Comisión Europea rechazará los 30 euros por megavatio que proponen España y Portugal, los dos países tendrán la oportunidad por un tiempo limitado de poder topar el coste energético, tal y como Bruselas se comprometió ante Pedro Sánchez y Antonio Costa, presidente del país luso.

El Ejecutivo comunitario mantiene que trata este asunto con carácter de «urgencia», por lo que «todos los equipos trabajan en ello» y estudian lo detalles con el objetivo de «ofrecer una respuesta a los Gobiernos sobre el resultado», aunque «hoy por hoy no hay una fecha».

Durante las últimas jornadas, ambos países han podido respirar gracias a la climatología y a la menor demanda que se está produciendo en el mercado gasístico por los confinamientos que se producen en China por el coronavirus. El precio del megavatio a la hora se sitúa en mínimos de 2022, si bien este viernes el Mwh sobrepasará los 200 euros.

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