Economía | Finanzas

La subida de tipos 'resucita' la rentabilidad de los depósitos bancarios

Los bancos españoles todavía no se han sumado a esta tendencia

Imagen que representa el concepto del ahorro mediante montones de monedas

Ahorro. Pixabay

Los ahorradores conservadores lo han tenido difícil en los últimos diez años. La oferta de depósitos con rentabilidad ha sido casi inexistente. Hasta ahora. La previsible subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) a partir de julio hace que algunos bancos se hayan adelantado con depósitos que ofrecen rentabilidad.

Deutsche Bank acaba de estrenar un depósito con una rentabilidad del 0,15% TAE a un año, del 0,40% a 18 meses y del 0,60% a dos años. No es el único que ya ofrece rentabilidad. EBN Banco también se ha sumado y ofrece el depósito Sinycon Plus desde 10.000 euros al 0,30% TAE a 12 meses, el 0,50% TAE a 18 meses, el 0,65 TAE a 24 meses y 0,70% a 36 meses.

También ha mejorado su oferta Pibank. El banco online del grupo Pichincha ha elevado ha elevado del 0,25% al 0,50% TAE la remuneración de su depósito a 12 meses, con abono trimestral de intereses, sin importe mínimo ni máximo y con renovación automática.

“Unas cifras a las que ya no estábamos acostumbrados”, apuntan desde Helpmycash. De hecho, el pasado mes de marzo, el tipo de interés medio de los depósitos comercializados fue del 0,04%, según el Banco de España. Los últimos datos disponibles del supervisor bancario muestran que los hogares españoles cuentan con 973,9 millones de euros en depósitos.

La mayoría de los bancos se resiste, por el momento, a incrementar la remuneración de sus productos de ahorro. Desde Helpmycash explican que las entidades podrían adherirse cada vez más a este tipo de productos porque “si los bancos ya no pueden financiarse gratis en Europa y los tipos interbancarios suben, sus clientes podrán volver a ser una forma de captar liquidez”. Y es que esta es una de las razones por las que los depósitos no ofrecían rentabilidad, porque los bancos españoles no necesitaban liquidez.

Hasta el momento, los bancos habían dejado de lado a los ahorradores más conservadores limitando al mínimo la rentabilidad de sus productos de ahorro o, incluso, borrándolos de su catálogo. Ahora la cosa podría cambiar, ya que una subida de tipos debería desembocar en un aumento gradual de la retribución del ahorro, que beneficiaría a ese segmento más cauto con sus ahorros.

Un cambio de rumbo que beneficiaría a los plazos fijos y a las cuentas de ahorro y que muchos ahorradores esperan como agua de mayo, ya que, actualmente, con las remuneraciones que tienen muchos productos de ahorro y la inflación disparada el interés real de estos productos es negativo.Según datos de Inverco, al cierre del pasado año, el 38,4% de los activos financieros de las familias eran depósitos y efectivo.

Por ahora, los bancos españoles no han replicado el movimiento que ya tienen algunas entidades europeas como por ejemplo la italiana Banca Progetto que ofrecía su depósito a dos años en marzo a una rentabilidad del 1,06% y ahora tiene una rentabilidad del 1,21% TAE; y la entidad Younited Credit, de Francia, que en marzo ofrecía su depósito a tres años a un 0,91% TAE y ahora lo hace al 1,30% TAE.

Hasta ahora los bancos tenían que pagar por la liquidez que tenían. Los tipos de interés están en el -0,50% y se va a dirigir, previsiblemente, al 0%, por lo que las entidades no tendrán que pagar por esa liquidez y podrán atraer a más clientes con los productos de renta fija.

Los bancos parecen haber asumido ya que el futuro de los tipos de interés europeos es subir, lo que explica el incremento del euríbor, que durante las últimas semanas se ha disparado hasta entrar en terreno positivo. El índice, que se utiliza para calcular el interés de la mayoría de las hipotecas variables españolas, no se situaba por encima del 0% desde enero de 2016.

Los hipotecados van a ser uno de los principales afectados por la inminente subida de tipos de interés. El pasado mes de abril, el euríbor cerró con un valor del 0,013%. En la práctica, esta subida supone que un hipotecado con un préstamo a 25 años de 150.000 euros con un interés de euríbor más 1% va a pasar a pagar ahora una cuota de 566 euros, 33 euros más al mes, si se le revisa su hipoteca con el dato de abril. En total, casi 400 euros más al año, según los cálculos de HelpMyCash.

Una subida de tipos perjudica, precisamente, a los que tienen deudas. No solo porque tomar dinero prestado se vuelve más caro, sino también porque devolver las deudas que se han contraído en el pasado también cuesta más si tienen un interés variable.

Además, los futuros hipotecados se tienen que olvidar de las hipotecas fijas baratas, al menos a las que nos habían acostumbrado los bancos durante los últimos años. Si a finales de 2021 se podía contratar una fija al 1%, ahora resulta complicado contratar una por debajo del 1,7%. La situación afecta por igual a los que necesiten un préstamo personal, ya que su precio podría ir subiendo.

Te puede interesar

Comentar ()