Economía

La hipoteca se encarece 280 euros desde que el BCE empezó a subir tipos en julio

Pisos en construcción en Madrid.

Pisos en construcción en Madrid. EP

El Banco Central Europeo volvió a subir el precio del dinero este jueves por tercera vez consecutiva. El organismo elevó los tipos de interés un 0,75% hasta el 2% y prevén nuevas subidas en las próximas reuniones. Una de las principales consecuencias de este incremento se nota en el euríbor.

El índice al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas variables se ha disparado desde el -0,5% al 2,6% de octubre (media del mes). Este avance del euríbor hace que la hipoteca variable se haya encarecido en 280 euros desde que el BCE empezó a subir los tipos en julio.

El euríbor se incrementa porque el precio que marca el BCE es el valor mínimo al que se empieza a intercambiar el dinero. En julio, el banco central anunció la primera subida de tipos en once años y lo hizo por encima de lo que esperaba el mercado. El organismo anunció un incremento del 0,50%, mientras que el consenso atisbaba una subida del 0,25%. Esto provocó inestabilidad en las bolsas europeas y que el euríbor subiera más. De hecho, el índice se situó en el 0,992%, niveles no vistos desde julio de 2012.

En ese mes, una hipoteca variable euríbor más 0,99% de 150.000 euros tendría una cuota mensual de 543,54 euros. Después de dos subidas más de tipos (el BCE incrementó el precio del dinero un 0,75% en septiembre y un 0,75% en octubre), el euríbor va a cerrar en el 2,627% (según la media mensual) en octubre. Este incremento hará que la misma hipoteca, con las mismas condiciones, tenga una cuota mensual de 613,75 euros, es decir, una diferencia de 70,21 euros. Por lo que desde abril a octubre, esa hipoteca se ha encarecido en los 280,84 euros.

Los expertos apuntan a que este índice podría acabar el año en el 3%. De ser así, los hipotecados a tipo variable con un euríbor +0,99% y un préstamos de 150.000 euros que tengan que revisar su hipoteca en diciembre pagarán 145,5 euros más al mes, lo que se traduce en 1.746,12 euros al año. La cuota sería de 626,12 euros mensuales, que no se volvería a revisar hasta diciembre de 2023.

Ante esta subida de las cuotas mensuales, las asociaciones bancarias se están reuniendo con el Gobierno, concretamente con el Ministerio de Asuntos Económicos, para llegar a un acuerdo de protección a las familias vulnerables. Es decir, un Código de Buenas Prácticas para que los clientes que se vean más afectados por el pago de su hipoteca puedan hacer frente a las cuotas. Por el momento, no hay una resolución de estas negociaciones, pero todo apunta a que los que se podrán beneficiar de esto tendrán que ver cómo su cuota ha aumentado un 30% y sus ingresos son de unos 24.000 euros.

Por la parte de los bancos, que se encuentran en plena semana de presentación de resultados trimestrales, han señalado que ellos siempre han ayudado a todos los clientes que han tenido algún problema de pago de las hipotecas y que cumplirán lo acordado en este código de buenas prácticas. De hecho, tanto el consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, como el consejero delegado de Banco Sabadell, César González-Bueno, han dejado claro que su mayor interés es que los clientes paguen sus préstamos, por lo que siempre están dispuestos a negociar con ellos para llegar a un acuerdo sobre su deuda.

A pesar de que el 75% del crédito hipotecario vivo es variable (datos del Banco de España), la mayoría de las hipotecas firmadas en los últimos años se ha firmado a tipo fijo por miedo a la subida de tipos, que se pronosticaba. Asimismo, las entidades financieras aseguran que las hipotecas variables existentes tienen mucho porcentaje del préstamo amortizado, por lo que les queda de pagar no es una cantidad muy abultada. Por todo ello, consideran que las personas afectadas por la subida del euríbor no serán muchas.

Sin embargo, las asociaciones de usuarios recomiendan a los hipotecados que si tienen riesgo de que su cuota vaya a subir en exceso negocien con el banco su hipoteca, ya que pueden pedir que se cambie a tipo fijo. “Negociar una subrogación o una cancelación hipotecaria con otra entidad puede ser muy útil para conseguir un tipo de interés más ajustado”, señalan los expertos.

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