El Real Madrid abre este mes de junio un proceso electoral que, más allá del marketing y la batalla de comunicados, se rige por unos requisitos muy estrictos definidos en sus estatutos. Entre todos ellos, el aval bancario es el que más llama la atención, por su magnitud económica y por el tipo de barrera que supone para quien quiera presentarse.
Por qué existe ese requisito de aval
El requisito de aval no es una invención circunstancial. Este es un mecanismo estatutario pensado para garantizar que quien aspire a presidir el Real Madrid tiene capacidad económica real para afrontar los compromisos y el riesgo que implica dirigir a una de las instituciones deportivas más grandes del mundo. En términos jurídicos y financieros, el aval es un respaldo bancario que certifica que el patrimonio de los miembros de la junta (el candidato y sus apoyos) puede cubrir una parte relevante del presupuesto de gastos del club, en este caso el 15%.
La justificación que se maneja desde el propio club es que una presidencia implica firmar contratos, operaciones, fichajes y acuerdos financieros. El aval funciona, por tanto, como una especie de filtro de solvencia. Alguien con un patrimonio infinito en el papel y sin respaldo bancario no puede ser candidato. El banco no avalaría una operación de esa envergadura.
Qué implica exactamente el aval del 15%
A día de hoy, el presupuesto general de gastos del Real Madrid ronda los 1.250 millones de euros, lo que multiplica el 15% hasta situarlo en torno a 187 millones de euros. Esa cifra es la que los estatutos exigen que respalde una entidad financiera autorizada, con un preaval bancario que, en caso de que la candidatura gane las elecciones, se convierte automáticamente en aval definitivo.
El requisito añadido es clave. El aval debe estar sostenido únicamente por el patrimonio personal de los miembros de la junta, sin recurrir a garantías externas de terceros. Eso quiere decir que ni un grupo de empresas, ni un conglomerado empresarial, ni una fundación pueden sustituir al patrimonio de los candidatos. El banco tiene que avalar que el dinero o los activos están a su nombre y que no dependen de una estructura opaca.
Aval y estabilidad financiera del club
Desde el punto de vista del club, el aval cumple también una función de estabilidad institucional. El Real Madrid, como el resto de grandes clubes, se mueve en un entorno de fichajes millonarios, renovaciones, contratos de televisión y acuerdos de patrocinio extremadamente sensibles. Ante un entorno de tal dimensión, el cuadro directivo que salga de las elecciones debe ser capaz de asumir responsabilidades cuantiosas sin poner en riesgo el equilibrio financiero general.
El aval no solo cubre ese porcentaje en caso de que el club se vea obligado a reclamar responsabilidades. También sirve como un mensaje de solidez ante entidades financieras, sponsors y organismos como la Liga y la UEFA. Quien llega a un cargo de este tipo con un aval bancario tan elevado manda a todo el ecosistema una señal de fortaleza económica que, en el caso de Florentino Pérez, se ha reforzado durante décadas.
¿Por qué frena posibles candidaturas?
En la práctica, el aval del 15% es el principal factor que limita el número de candidatos reales. Con cifras de 187 millones sobre la mesa, solo una minoría de personas en España (y dentro de ellas solo una fracción que cumple además los requisitos de nacionalidad, antigüedad de socio y sin cargos directivos en otros clubes) puede optar a competir.
Ese nivel de exigencia hace que, en elecciones ordinarias, solo emerjan un puñado de candidaturas viables o incluso ninguna alternativa clara. En esta ocasión hay 2 candidatos, el presidente en funciones, Florentino Pérez, y el nuevo candidato, Enrique Riquelme. La regla, por tanto, cumple un papel de purificación económica.
Antigüedad de socio y otros requisitos
El aval no es el único filtro, sino el más visible. Los estatutos del Real Madrid también exigen que el candidato a presidente sea español, mayor de edad, con plena capacidad de obrar, al corriente de sus obligaciones como socio y sin sanciones que lo inhabiliten para cargos directivos. Además, no puede ostentar un cargo directivo en otro club de fútbol ni estar en activo como jugador, árbitro, entrenador o técnico.
Otro requisito clave es la antigüedad de socio. Deben cumplir 20 años ininterrumpidos para presentarse como presidente, 15 para vicepresidente y 10 para el resto de miembros de la junta. Esto crea un perfil de candidato muy concreto, el de alguien con larga integración en el club. Además, con esto se asegura una trayectoria reconocible y una capacidad económica sobresaliente.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado