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El Gobierno prepara medidas contra la precariedad de las empleadas del hogar

El plan de choque para parados de larga duración que ultima el Gobierno prevé incrementar el control de la Inspección de Trabajo sobre el empleo doméstico

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El Gobierno prepara medidas contra la precariedad de las empleadas del hogar
Trabajadora del hogar en una manifestación

Trabajadora del hogar en una manifestación

Resumen:

El Ministerio de Trabajo ultima un Plan de choque para reducir el empleo de larga duración desde la mejora de la cualificación de aquellas personas que se encuentran atrapadas en este calvario y también a través de la localización de nichos de empleo en los que puedan reubicarse. Para ello, también plantea medidas para mejorar la calidad del empleo de estos ámbitos de potencial absorción, y uno de ellos es el empleo doméstico. El plan, que podría elevarse al Consejo de Ministros de este mismo viernes, plantea, por ejemplo, un compromiso para aplicar las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre calidad en el empleo doméstico, que sienta la base normativa para mejorar las condiciones de trabajo y de vida de las personas empleadas en esta actividad. También se compromete a hacer campañas de difusión de buenas prácticas en el empleo del hogar e, incluso, avanza el lanzamiento de actuaciones específicas desde el servicio público de empleo (SEPE), de la mano de la Inspección de Trabajo, para evitar situaciones de abuso en las familias respecto a las personas que se dedican al cuidado de personas.

El Ministerio de Trabajo ultima un Plan de choque para reducir el desempleo de larga duración (Plan Reincorpora-T) desde la mejora de la cualificación de aquellas personas que se encuentran atrapadas en este calvario y también a través de la localización de nichos de empleo en los que puedan reubicarse. Todo ello con un presupuesto de unos 2.500 millones –solo la recuperación del subsidio para mayores de 52 años se come 1.200 millones de euros–. Para ello, también plantea medidas para mejorar la calidad del empleo de estos ámbitos de potencial absorción, y uno de ellos es el empleo doméstico.

El plan, que podría elevarse al Consejo de Ministros de este mismo viernes, plantea, por ejemplo, un compromiso para aplicar las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre calidad en el empleo doméstico, que sienta la base normativa para mejorar las condiciones de trabajo y de vida de las personas empleadas en esta actividad.

El borrador del texto, al que ha tenido acceso El Independiente, y que aún puede estar sujeto a cambios, señala entre más de medio centenar de medidas, el compromiso de desarrollar un «programa de seguimiento a personas trabajadoras en el ámbito de los cuidados en el entorno doméstico».

Resalta que existe un fuerte impacto negativo de género en el ámbito de los cuidados a las personas, que se evidencia a través de dos hechos muy marcados: el primero es que muchas mujeres se convierten en cuidadoras por imposición y no por libre elección, dadas sus circunstancias económicas y sociales; y el segundo es que no existe un reparto equitativo de labores de cuidado entre los hombres y las mujeres, lo que genera evidentes situaciones de desigualdad.

En esta situación, el texto se compromete a promover «actuaciones específicas, en colaboración con la Inspección de Trabajo, de seguimiento del empleo doméstico, para garantizar un trabajo digno y la protección de las personas desempleadas que se incorporan a estas ocupaciones».

Campañas de sensibilización

Originalmente, otra de las iniciativas que se recogían en el documento era la promoción de actuaciones de sensibilización y buenas prácticas en las condiciones del empleo doméstico, en el marco del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre esta rama de actividad, que entró en vigor en 2013, pero que aún no ha sido ratificado por España. En este sentido, el plan al menos recoge el compromiso de hacer práctica esta ratificación con carácter de urgencia.

Asimismo, el plan contemplaba la suscripción de un convenio de colaboración con la Inspección de Trabajo para que se incrementaran las actuaciones en materia de empleo en el hogar.  En su lugar, el actual borrador prevé que el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el trabajo (INSS) elaborará una Guía Práctica de identificación y evaluación de riesgos laborales en el hogar familiar.

Críticas de los sindicatos

Pese a esta apuesta, fuentes sindicales muestran su insatisfacción por lo que consideran será una mera declaración de intenciones.

En primer lugar, entienden que se trata de compromisos vagos, que adolecen de la concreción necesaria para poder ponerse en marcha y para que puedan ser evaluados a posteriori. Además, entienden que será difícil pedir cuentas, por ejemplo, a la Inspección de Trabajo cuando el plan lo rubrican con los agentes sociales el servicio público de empleo.