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El futuro de Navarra aplaza la investidura de Sánchez más allá de los 'Sanfermines'

Los partidos que deben aupar a Chivite paralizarán la negociación desde el 'chupinazo' del día 6 y hasta el 14 de julio. El resultado, determinante para definir el voto de PNV y Bildu.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a la candidata socialista por Navarra, María Chivite, justo a su derecha. EFE

Es la incógnita que ni el candidato Sánchez ni su partido se atreven a despejar. Demasiadas variables como para marcar una fecha en el calendario. Por ahora todo se limita a deseos y presiones para acortar plazo. Transcurridos casi dos meses desde la celebración de las elecciones generales nuestro país sigue sin candidato ni nuevo gobierno. Y podría no tenerlo hasta que se despeje definitivamente una de las grandes incógnitas: Navarra. Y el futuro de la Comunidad Foral va para largo, al menos otras tres semanas. El acuerdo que explora con ahínco María Chivite para ser presidenta no está previsto que pueda cerrarse hasta después de los San Fermines, es decir, hasta pasado el 14 de julio.

Sólo si antes del chupinazo -6 de julio- restasen flecos en Navarra para el entendimiento, el objetivo de Pedro Sánchez y el PSOE de poder celebrar su investidura durante la primera quincena de julio parece viable. De no ser así, los partidos llamados a apoyar al PSN en su aspiración de gobernar la Comunidad Foral ya han anunciado que pararán por San Fermín.

La primera toma de contacto mantenida ayer por el PSN con quienes deberían ser sus aliados imprescindibles, el PNV, Podemos e Izquierda-Ezkerra fue bien, pero sigue lejos de convertirse en un acuerdo de legislatura. Más aún si el eslabón de la cadena que debe llevar atada Chivite si quiere el Gobierno navarro, EH Bildu, con al menos tres abstenciones, continúa sin ser escuchada.

Las formaciones congelarán las negociaciones desde el chupinazo y hasta el 14 de julio

Las negociaciones programáticas iniciadas el lunes tendrán una segunda cita el jueves. El documento de partida establece por ahora sólo bases esenciales y propuestas que buscan contentar de modo singular a cada una de las formaciones del necesario cuatripartito+Bildu necesario para evitar un gobierno de Navarra Suma, o lo que es lo mismo, de la coalición UPN, PPN y Ciudadanos.

Tras el ‘Pobre de mi’

Para sacar la fotografía del acuerdo navarro habrá que concretar antes mucho y entre muchos. Cuatro partidos, con cuatro sensibilidades, con cuatro prioridades: PSN, Geroa Bai, Podemos e Izquierda Ezkerra y con la amenaza de una EH Bildu que se niega a entregar un “cheque en blanco” a Chivite si no cuenta con ella. La abstención de la izquierda abertzale, de al menos tres de sus siete parlamentarios, es esencial para que la operación por un gobierno “progresista y plural”  fructifique.

El optimismo se ha instalado en la primera toma de contacto. La semana que viene la negociación se intensificará, aunque según anuncian las formaciones implicadas en la operación, parece precipitado esperar que para antes del chupinazo, –dentro de 11 días-, las cuatro formaciones, y en su caso con el visto bueno de Bildu, obren la alianza. Desde el PNV consideran que para el 6 de julio quizá se puedan haber avanzado algunas cuestiones concretas pero que todo apunta a que escribir la letra pequeña de las negociaciones se prolongue más allá del ‘Pobre de mi’, del 14 de julio.

Despejar la incógnita navarra condicionará el sentido del voto de investidura de PNV y Bildu a Sánchez

Negociar en plenos San Fermines se antoja complicado, cuando la actividad y vida institucional navarra queda absolutamente condicionada por las fiestas de Pamplona, complicando sobremanera cualquier contacto.

De este modo, el calendario para la investidura de Pedro Sánchez sufriría una complicación añadida a las que ya acumula. Que el tablero navarro esté absolutamente despejado activaría la posición a favor pero también en contra de varios de los grupos del Congreso de los Diputados. Sin duda uno de los más relevantes es el del PNV, cuyos seis votos estarán determinados, en gran medida, aunque no sólo, por lo que suceda en la conformación de Gobierno en Navarra. Además de la ‘agenda navarra’, la formación de Andoni Ortuzar quiere negociar la ‘agenda vasca’.

Bildu, fuera de la ronda

De forma paralela, lo que suceda en Navarra también marcará la posición de EH Bildu. La izquierda abertzale aseguró ayer que próximamente fijará el sentido de su voto de cara a una investidura de Sánchez. Lo hará en unidad de acción con ERC, con la que mantendrá una reunión en breve. En el seno de la izquierda abertzale existe malestar con la posición de los socialistas por haberles ignorado en todo el proceso de conformación institucional que se lleva a cabo en Navarra. Fue la posición del PSN, presentando su propia candidatura, la que les desbancó de la alcaldía de Pamplona y ahora es la secretaria general de los socialistas la que mantiene su negativa a negociar con EH Bildu e incluirla en la ronda de contactos programáticos.

PP y Ciudadanos han convertido el futuro de Navarra en un elemento determinante de su posición ante Sánchez

Y con un calendario Sanferminero de negociaciones, las prisas del PSOE para hacer presidente a Sánchez quizá estén abocadas a templarse. Hasta ahora tanto desde el Gobierno en funciones como desde el PSOE no han pasado de expresar su deseo de proclamar presidente a su candidato “cuanto antes” o “en breve”. Han insistido en apremiar al resto a salir del “bloqueo” en el que se encuentra la elección de Sánchez para llamar a la necesaria consecución de “estabilidad” para el país.

Y a ello han llamado incluso a implicarse a PP y Ciudadanos, dos formaciones que no han dejado de poner la mirada en Navarra para fijar su posición. Los de Rivera consideran una “infamia” lo ocurrido por ahora con la conformación de la Mesa del Parlamento de Navarra y consideran que lo que suceda en la comunidad foral es “una cuestión de Estado”. Ciudadanos anuncia incluso una iniciativa para reformar la Constitución para derogar la disposición transitoria cuarta que establece el mecanismo para un posible incorporación de Navarra en el País Vasco.

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