El lehendakari Iñigo Urkullu ha reprochado hoy a la izquierda abertzale su resistencia a condenar de manera abierta y clara la violencia de ETA. Durante una comparecencia esta mañana ante los medios de comunicación, ha subrayado las continuas posiciones en la que cae EH Bildu para sortear una y otra vez una condena sin ambages de la violencia: «¿Tanto cuesta decir que matar estuvo mal?». Urkullu ha reclamado a la coalición radical que deje de «refugiarse en lamentos» cuando se le exige una condena del terrorismo de ETA y que reconozca de una vez que los asesinatos y la violencia estuvieron «mal»: «No estamos hablando de arrepentimiento ni perdón, sólo de decir que matar estuvo mal».

Ha subrayado que los pasos dados por la izquierda abertzale, y que algunas voces han calificado como «involución», empiezan a ser preocupantes. En este sentido ha citado el rechazo que la semana pasada expresó a condenar en el Parlamento Vasco la declaración contra los ‘ongi etorri’ o recibimientos que se brindan en la vía pública a los presos de ETA a su salida de prisión. Actos que Urkullu ha recordado que pueden identificarse como «homenajes o actos de cierta exaltación» del terrorismo pero que no ha llegado a calificar como de «involución».

El lehendakari ha lamentado que si bien el año pasado en un debate similar en torno a los recibimientos llevado a cabo en la Cámara de Vitoria EH Bildu se abstuvo, ahora «en lugar de pasar de la abstención a un voto favorable, basado en principios éticos y no tacticismos, EH Bildu ha pasado a un voto en contra».

También ha reprochado a la izquierda abertzale que en las últimas semanas se dedique a promover la idea de que se tienen que establecer «relatos diferenciados» sobre lo sucedido en seis décadas de violencia en el País Vasco y no un único relato consensuado. En este punto, ha señalado que el ejercicio de «memoria crítica» es una asignatura pendientes en relación al pasado del terrorismo. Ha apuntado que existen unas bases mínimas, un «suelo ético» compartido por la mayoría de las formaciones políticas y al que aún se sigue esperando a EH Bildu. Una base en la que el punto central pasa por el reconocimiento de que «matar estuvo mal».

Una cuestión que aflora a un mes de la celebración el próximo 10 de noviembre del ‘Día de la Memoria’, en el que el Gobierno vasco impulsa una declaración institucional en recuerdo a las víctimas de la violencia y celebra un acto en su honor. Este año, al coincidir el 10-N con la convocatoria electoral, se ha previsto consensuar una declaración entre las formaciones políticas para ser emitida el 10-N -el único día del calendario sin un atentado terrorista, por lo que se designo como el ‘Día de la Memoria’-. En ediciones anteriores, el contenido de la declaración y las discrepancias sobre el mismo ha impedido la presencia de todas las sensibilidades políticas.