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El PSE respalda con límites el texto del PNV para dar un nuevo 'encaje' a Euskadi en España

La comisión de expertos no logra el consenso y el Parlamento vasco recibirá tres propuestas de Estatuto articulado diferentes, una de Bildu, otra del PP y la del PNV, apoyada parcialmente por PSE y Podemos.

El presidente del PNV, Andoni Otuzar, el lehendakari en funciones, Iñigo Urkullu, y la secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia, tras firmar el acuerdo.

El presidente del PNV, Andoni Otuzar, el lehendakari en funciones, Iñigo Urkullu, y la secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia, tras firmar el acuerdo. EFE

El camino ha sido sinuoso. En él no ha habido apenas acuerdos y los que se alcanzaron mínimamente hace unos meses se han diluido rápidamente. Definir el encaje territorial de la Euskadi del futuro era un terreno minado desde el inicio y el resultado del largo proceso recorrido hasta ahora lo ha demostrado. La próxima semana el Parlamento Vasco no tendrá una sola propuesta de texto articulado sobre la mesa sino tres. El grupo de cinco expertos designado por los partidos con representación parlamentaria, que desde hace un año trabaja para encontrar puntos de encuentro suficientes para una propuesta consensuada, finalizará su trabajo sin haberlo logrado.

La Cámara de Vitoria recibirá una propuesta de texto articulado para un nuevo Estatuto vasco liderada por el PNV, con el apoyo parcial del PSE y Elkarrekin Podemos; otra, la más radical, firmada por el comisionado de EH Bildu y una tercera propuesta de Estatuto articulado bajo el criterio del experto del PP.

El trabajo del grupo de juristas comenzó el 30 de septiembre de 2018 hace más de un mes, y se fijó como plazo límite de su trabajo el próximo 30 de noviembre –tras haber ampliado el Parlamento cinco meses el periodo concedido y que culminaba en junio pasado-. El resultado es que el entendimiento entre PNV y EH Bildu con el que comenzó el proceso –ambos suscribieron el acuerdo de bases en el que debía basarse la Comisión- hoy está roto. La formación de Andoni Ortuzar ha logrado entenderse en mayor grado, aunque no plenamente, con dos de las formaciones, PSE y Podemos, que no apoyaron el documento de mínimos y que ahora parecen más dispuestas a recorrer el camino junto al PNV. Los socialistas siempre han defendido la necesidad de una España federal y la formación de Pablo Iglesias ha apostado por un modelo confederal como el que enarbola el PNV.

El PSE se unirá a la propuesta del PNV pero con un voto particular sobre las cuestiones relativas al derecho a decidir

El PSE apoyará la propuesta articulada del PNV pero lo hará emitiendo un voto particular sobre las cuestiones más delicadas y esenciales de la misma.

Los sociaistas no apoyan el planteamiento del PNV en artículos referidos a la configuración del nuevo estatus, la definicion de nación, la referencia al derecho a decidir o al planteamietno de un ‘Concierto político’ basado en la transformación en «forales» de las competencias autonómicas.

El documento de partida sobre el que comenzó a trabajar el grupo de expertos apelaba a la necesidad de que el nuevo Estatuto presentara a Euskadi como un sujeto político con mayores capacidades de relación con el Estado. Proponía un modelo confederal que superara al actual mapa de Comunidades Autónomas, para situar al País Vasco en una relación “de igual a igual” con el Estado.

El lehendakari Iñigo Urkullu y el PNV siempre han abogado por extender a la política la fórmula del Concierto Económico, que impide incumplimientos de parte, y apostar por un “Concierto Político” en el nuevo Estatuto vasco.

Alianza PNV-PSE-Podemos

Desde el PNV se opta ahora por buscar “ensanchar” las bases de acuerdo, hacer de ello una  prioridad en aras a la viabilidad del proyecto. Incorporar al PSE como a Podemos es hoy por hoy la fórmula necesaria. Buscar el entendimiento con su socio de Gobierno y con la formación de Iglesias, más abierta a cuestiones vinculadas con el derecho a decidir o con actualizar el encaje territorial de Cataluña o Euskadi se antoja imprescindible para Sabin Etxea. Una sintonía que recuerdan no sólo es imprescindible en el País Vasco sino necesaria también aspira a una futura tramitación exitosa en las Cortes del nuevo Estatuto que debiera sustituir al de Gernika de 1979.

El nuevo acercamiento parcial del PNV con el PSE y Elkarrekin Podemos supone una consolidación de la sintonía que las tres formaciones han comenzado a fraguar en Euskadi y se comprometen a extender a nivel nacional. En el caso del País Vasco, el gobierno de coalición de PNV y PSE podría aprobar los presupuestos -ahora prorrogados- gracias al apoyo de una parte de Podemos –Izquierda Unida ya ha adelantado que no lo hará-. Además, los nacionalistas han reiterado su buena disposición a apoyar a socialistas y podemitas para que salga adelante su gobierno de coalición. El PNV sigue dispuesto a respaldar a Pedro Sánhez. Fuentes del partido lo ratificaban ayer al señalar que la condena por el caso de los ERE no altera ni un ápice su mano tendida ya que consideran que lo que la Justicia ha condenado en este proceso es “a personas particulares” y no al partido, señalan.

El grupo de expertos que entregará las tres propuestas de Estatuto no ha logrado el consenso sobre las bases pactadas por PNV y Bildu

Poder apuntalar un futuro gobierno con pedro Sánchez al frente y Podemos como socio del Consejo de Ministros podría facilitar la tramitación del ‘nuevo estatus’ que se explora en Euskadi y para el que el mayor consenso en este momento lo alcanzarían, aunque con sustanciales diferencias, PNV, PSE y Podemos. Los jeltzales ya han recordado al PSOE que sus llamadas al diálogo para dar salida al conflicto en Cataluña o, en su caso, a las demandas territoriales de Euskadi, debería conllevar abrir nuevos caminos para darle cabida.

Actualizar el Estatuto

Desde EH Bildu también se da por rota la posibilidad de entenderse, por ahora, con el PNV. La coalición abertzale quiere que el Estatuto vasco conciba a Euskadi como una entidad prácticamente independiente que negocia con un Estado. Estas posiciones más extremas en favor de un reconocimiento de Euskadi como Nación, más allá de la viabilidad de su aprobación, han sido el elemento determinante que ha impedido finalmente un acuerdo con el PNV. La falta de consenso suficiente ya la denunció el propio Arnaldo Otegi en junio pasado cuando anunció que su coalición presentaría su propio texto articulado, extremo que ayer mismo confirmó.  

Por último, el PP, que desde el primer momento ha cuestionado la viabilidad de las aspiraciones del nuevo estatus que plantea el nacionalismo, considera que ese camino vulnera la Constitución. Su texto articulado, que será el que más se distancie de los planteamientos del de Bildu y en gran medida también del liderado por el PNV, abogará por un articulado que actualiza el Estatuto de Gernika. Los populares insisten en que su renovación está justificada y es positiva, ya que han transcurrido 40 años desde su aprobación, para mejorar algunos de sus contenidos o para incorporar otros que no se contemplaban en 1979, pero haciéndolo siempre sin alterar su condición de “punto de encuentro” del conjunto de la sociedad vasca.

Está previsto que bien el martes o el miércoles los trabajos de la comisión de expertos concluyan y que a continuación los comisionados designados por cada grupo hagan llegar sus propuestas de texto articulado, al no haberse alcanzado un documento común, a la ponencia de autogobierno que se lo encomendó.

A partir de entonces, los miembros de la Ponencia de la Cámara deberán consensuar, en base a esos documentos, una proposición de ley para su debate y votación en Pleno. En caso de ser aprobada se procedería a remitir a las Cortes el mismo. Esa es la pretensión y el calendario programado pero todo apunta a que será complicado que en esta legislatura se pueda culminar. En menos de un año el Parlamento de Vitoria se deberá disolver para proceder a la convocatoria de unas nuevas elecciones autonómicas, previstas formalmente para el mes de septiembre.

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